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sábado, 28 de julio de 2018

Favoritos julio 2018




¡Ya ha pasado otro mes! Un mes futbolero, marcado, al menos para mí, por el Mundial celebrado en Rusia. Pero no sólo de fútbol vive la mujer, así que a continuación muestro lo que más me ha llamado la atención de este julio a punto de finalizar:

📖 Mejor libro: "A mí este siglo se me está haciendo largo" Luis Piedrahita 


Ingenioso y divertido libro de este genio, escritor, ilusionista, director... ¡Este chico es una joya! como dice la canción de Mecano. La verdad es que todos los libros de Luis Piedrahita merecen la pena. En "A mí este siglo..." cada capítulo es un monólogo independiente con temas de lo más dispares. ¿Quién se ha parado a meditar sobre el mueble bar, las axilas o los probadores de las tiendas de ropa? Pues él. Y encima nos arranca una sonrisa o una carcajada con cada reflexión.  Recomiendo especialmente esta obra porque gracias a ella no volveré a ver los Sanfermines igual (ver capítulo "Los zombies"), miraré con otros ojos el cajón con los utensilios para limpiar los zapatos y quizá no pise una feria nunca más.


📼 Mejor película: "Una mujer fantástica" (Director: Sebastián Lelio) 


Desde luego que es una película fantástica. Como fantástica es la interpretación de Daniela Salas,  su protagonista. En esta producción chilena se expone con crudeza la situación a la que se enfrenta la novia trans de un hombre maduro cuando este fallece. Las humillaciones y desprecios que tiene que soportar Marina (nombre de la protagonista) debido a su condición sexual por parte de la familia de él, la policía, médicos... podrían acabar con la paciencia o el saber estar de cualquiera, pero Marina da una lección de dignidad e integridad que da a la historia su grandeza.
Merecidísima ganadora del Óscar a la mejor película extranjera y Goya a la mejor Iberoamericana.
A mí que me perdonen, pero esta película creo que hace mucho más por la integración que una carrera de tacones por Chueca.


📺 Mejor momento TV: Anuncio protagonizado por Saúl Craviotto



Y puede que mejor del año.  Saúl Craviotto lo tiene todo y lo hace todo bien. Campeón olímpico de piragüismo, policía, ganador de MasterChef... ¡Otro chico que es una joya! Y ahora nos sorprende con esta pieza publicitaria. Ante tal despliegue de perfección apolínea ni recuerdo lo que anuncia.


🎶 Mejor disco: "Hiss spun" Chelsea Wolfe


Quinto álbum de esta extraordinaria compositora americana. Música oscura, densa, desde luego cualquier cosa menos veraniega, pero así voy contrarrestando las vomitivas cantilenas de usar y tirar con las que nos bombardean en la época estival. "Hiss spun" es una gran colección de canciones nacidas de la lucha contra sus episodios de ansiedad, experiencias basadas en sus relaciones personales y el pasado de su familia.
Valga un ejemplo de Chelsea en acción:



💬 Mejor cita: "Yo no tengo palabras, pero Dios sí" (Danny "The Count" Koker)



Situemos el contexto de la frase: Danny Koker, alias The Count, es un mecánico autodidacta, dueño de Count's Kustoms, un taller de restauración y personalización de automóviles y motos. En español la serie la han titulado con el penoso y vulgar nombre de "Locos por los coches".
El gran equipo que trabaja con El Conde está especializado en temas góticos por lo que sus clientes acuden a él para que sus autos o motos se llenen de motivos vampíricos, telas de araña, tonalidades moradas o fantasmas. Entre los encargos que se han visto en la serie destacan el coche que tunearon para Elvira o la camioneta que diseñaron para Rob Zombie.
Pero la profesionalidad de Count´s Kustoms va más allá y estos chicos valen para todo. Aquí es donde entra el motivo por el que he escogido la frase del mes: Un caballero llegó al taller para remozar su camioneta y deseaba que fuera un homenaje a su esposa fallecida. Tras un espléndido trabajo, en este caso sin referencias estilo Halloween, el cliente se quedó asombrado y boquiabierto ante la magnífica transformación de su auto. En ese momento, cuando el dueño emocionado no sabía cómo agradecer la labor realizada, Danny Koker lanzó esta mítica frase: "Yo no tengo palabras, pero Dios sí". El motivo era que en uno de los laterales de la camioneta habían escrito un versículo de la Biblia que hacía referencia a la esperanza tras una pérdida.
Lo siento, me quedé tan fascinada con la afirmación que no recuerdo el pasaje bíblico.
Si veo el episodio de nuevo, lo anotaré en una versión 2.0 de esta entrada.


👦 Personaje: Coto Matamoros 



No sabía qué esperar del libro autobiográfico de Coto Matamoros y he de decir que me ha sorprendido gratamente. José Antonio Matamoros Hernández no tiene pelos en la lengua a la hora de desenmascarar a ciertos personajes televisivos que hasta ahora eran intocables, contar su auge y caída en los platós, su paso por la cárcel, y el proceso para llegar a ser la persona que es ahora, muy alejada del polemista que tanto nos entretuvo (por lo menos a mí) hace unos cuantos años.
También realiza un duro y descarnado relato de su infancia, la relación con su padre, con su gemelo y el resto de la familia.
Por todo ello, me alegra haber tenido noticias de Coto de nuevo y es mi persona, más que personaje, del mes.


🍴 Mejor comida: Ensalada templada de bacalao



Receta sencilla pero resultona y bastante completa.  Tan fácil como hervir unos filetes de bacalao en agua con aceite y laurel durante 3-4 minutos, desmigarlos y mezclarlos con tomate,  cebolla roja y pimientos de piquillo, previamente picados.
Se completa en la presentación con un huevo duro cortado en cuartos y unas aceitunas negras.
¡Animarse a hacerla!

viernes, 20 de julio de 2018

Luces, cámaras, músculos, y... ¡acción!

"Que te voy, que te voy, que te voy a dar" (Seguridad Social)

Me ha sorprendido el giro al pasado que han dado las películas de acción últimamente. Después de unos años en los que se había elevado el nivel de las cintas de este género, se ha vuelto al protagonista cachas luciéndose en un argumento tan simplón como efectista. Y diálogo... mejor poquito. Tras joyas como "El caballero oscuro" y "Origen" de Christopher Nolan, los "Kill Bill" de Tarantino o las últimas entregas de James Bond, llenas de complejidad y sofisticación, de repente nos topamos con "actores" como Dwight Johnson, alias "The Rock", estrenando una "joyita" detrás de otra. Que Dios le bendiga.

Dejo fuera de este género a todas las películas basadas en cómics porque considero que son uno aparte. ¡Ojo! Que a mí me encanta aparcar el cerebro de vez en cuando y disfrutar al 100% de este tipo películas de entretenimiento puro y duro sin ruborizarme lo más mínimo.

En otro ejercicio más de nostalgia, he recordado las películas que nos entretuvieron en los 80 y 90. Algún día confesaré porqué tardé tanto en disfrutar de ellas.

No están todos los que son, pero son todos los que están...



John Matrix: No sin mi hija
Aún tengo dudas de si esta película no se concibió como una comedia con muchos tiros. Eso sí, con un sentido del humor de lo más chusco. Resumo el argumento: "Chuache" es un militar retirado (John Matrix, ejem, ejem) que vive aislado en las montañas con su niña. Sus antiguos compañeros están siendo asesinados. Le ponen para protegerle dos guardias armados, pero los malos logran matarlos y secuestrar a la Jenny (su hija). Matrix descubre que Bennet, un antiguo compañero que todos han dado por muerto, es el jefe de los malvados. Ha secuestrado a la niña de John para forzarle a colaborar con un señor de la guerra y ex-dictador de un ficticio estado sudamericano en el asesinato del presidente del país.

Aquí empieza el festival de persecuciones, tiros, bombas, piruetas y chascarrillos que pueblan la historia. Nunca se ha matado a más gente con menos medios.



"El crimen es una enfermedad... él es el remedio"
Injustamente infravalorada. Es el personaje más ignorado de Stallone pero con el que me lo pasé bomba. Defensor de los derechos de las víctimas de atracos, robos y demás atropellos, Marion Cobretti (sí, Marion, como el verdadero y femenino nombre de John Wayne) tiene que proteger a la maravillosa Brigitte Nielsen, su señora esposa en aquel momento en la vida real. ¿Y por qué la protege? Porque es el único testigo de uno de los crímenes de "El carnicero nocturno", miembro de una secta criminal llamada Nuevo Orden que desea conseguir un mundo dominado por los más fuertes eliminando a los débiles. Madre del amor hermoso.

Por cierto, el mensaje del cartel, "El brazo fuerte de la ley", está claro a quien inspiró para su personaje emblemático...



Van Damme por partida doble. ¿Hay quien dé más?
Sinopsis: Dos hermanos gemelos son separados al nacer porque sus padres fueron asesinados por  la mafia china. Veinticinco años después Chad, que ha sido educado en Los Ángeles y es instructor de artes marciales y fitness, se reencuentra con Alex, el gemelo malote, que se crió en Hong Kong y se dedica al contrabando para sobrevivir. Los dos hermanos no se conocen pero al reencontrarse después de tantos años buscaran vengar la muerte de sus padres.

El único mérito de este largometraje, que ganó sus buenas perras, es que los fans teníamos Juan Claudio por partida doble. Y con eso basta.



Ay mi Manolo
En mi memoria esta película está indefectiblemente unida a Manolo Escobar. Fuimos a verla una de mis hermanas y yo a un cine de Benidorm estando de vacaciones y cuando accedimos a la sala nos topamos de bruces con el gran Manolo saliendo del pase anterior con su mujer, Anita. Él nos deslumbró con esa sonrisa tan típica suya al ver la cara de ilusión de dos chavalas al reconocerlo. Jamás nos perdonaremos el no haberle pedido un autógrafo.

¿La película? ¡Ah sí! Entretenida. Stallone y Russell son dos policías ejemplares que han metido a un montón de chungos importantes en la cárcel. Alguien les tiende una trampa para acabar con su reputación y terminan... ¿dónde? Lo habéis adivinado, en la misma cárcel donde están los mafias que habían detenido. A partir de ahí...



Unos cuantos mazaos contra la bicha del espacio exterior
Mi festival favorito de bíceps. Baste esta imagen:


No tengo nada más que añadir a este cordial saludo entre Carl Weathers (Apollo Creed en la saga de Rocky) y el amigo Arnie. Hasta el bicho malo (el depredador) estaba cuadrado. Unas cuantas veces pasé por taquilla para ver a esa colección de mazas (¡ese Sonny Landham!) y gozar con las desventuras de estos soldados enviados a la selva en una misión que no era lo que parecía en un principio.



¡Qué viva Italia!
Otra cosa no, pero en las películas de Mario Girotti, más conocido como Terence Hill, y Carlo Pedersoli, alias Bud Spencer, mamporros, coscorrones y bofetadas con la mano abierta haberlas las había. Esta es la película de los dos italianos con la que más me he reído. Rodada en 1974, es muy anterior al resto de las incluidas en esta lista pero merecía un hueco entre ellas. El argumento no hay por dónde cogerlo: Kid y Ben, amigos pero rivales, participan en una carrera de coches cuyo premio es un estupendo minibólido rojo. Después de innumerables peripecias, ambos llegan juntos a la meta, por lo que el premio les pertenece a los dos. Kid propone que se lo jueguen a "cervezas y salchichas". Pero no tienen tiempo ni de decidir cómo hacerlo, ya que una banda de gángsters destroza el cochecito. Los dos se unen entonces sedientos de venganza.

A destacar la persecución en el descampado que entonces era el terreno adyacente al Vicente Calderón y el momento en el que se ve a Bud Spencer cantando en un coro dirigido nada más y nada menos que por Emilio Laguna. Hay vídeo de esta escena en Youtube pero no tengo valor para enlazarlo. ¿O sí? Son siete minutos. Ustedes mismos:


Para terminar con un par de anécdotas del reparto, el malo de la peli es nada más y nada menos que Donald Pleasence y hay un papel para el entrañable Luis Barbero.




Que no estaban muertos, que estaban de parranda
Madre mía, cómo salí del cine cuando fui al estreno de esta película. Sólo quería imitar a Dolph Lundgren en mi escena favorita: tres patadas seguidas por encima de su cabeza sin bajar la pierna. ¡Qué peliculón! El sueco y el belga son dos soldados en Vietnam que mueren de mala manera y sus cadáveres son reanimados con técnicas poco éticas para convertirse en "unisoles", soldados perfectos inmunes al cansancio o al dolor. Pero, ¡ay amigos!, en un momento dado del infame experimento, nuestros protagonistas empiezan a cortocircuitarse y recuperan las personalidades que tenían cuando estaban vivos. Infumable.

¿Qué más da? Es una oportunidad fantástica para lucir el culito de Van Damme, que no tiene problema en despelotarse para mostrar su currada anatomía en distintas ocasiones.

La inquina que se tienen los dos personajes tengo entendido que no fue muy fingida puesto que Dolph y Jean Claude tampoco se podían ver mucho en la vida real.




"Si yo puedo cambiar, y vosotros también, todos pueden cambiar"
Lo más. Mi favorita. Y no sólo mía. Una de mis hermanas se sabe los diálogos de memoria y te los recita a poco que le insistas:



Es el videoclip más largo de la historia. ¿Alguien lo duda? Desde el minuto uno las canciones están presentes a cada escena, ¡¡¡hasta el mismísimo James Brown actúa en el combate de Apollo Creed contra Iván Drago!!! ¿Y qué me decís de la escena cuando se compara el entrenamiento de Rocky en medio de la estepa con el de Drago dentro de un ultra sofisticado gimnasio con dopaje incluido? Sobran las palabras. Todos a gozarlo:


¡¡¡NO HAY DOLOR!!! ¡¡¡NO HAY DOLOR!!!

sábado, 14 de julio de 2018

Estilismos vinílicos

La banda de jevi cristiano Stryper en su "fragoneta"

Hace mucho tiempo vi una entrevista a Alice Cooper en el programa Most Wanted de la MTV comentando lo que había supuesto para él como profesional el cambio de formato de LP a CD. Opinaba que en los antiguos vinilos lucía mucho mejor una portada que estuviera bien diseñada y trabajada, era algo más majestuoso. En el CD sin embargo queda todo el conjunto más chiquitito y no permite fijarse en tantos detalles al haberse reducido la superficie para la cubierta. Es por eso que, en el disco que promocionaba por aquel entonces, "Last temptation", incluyó un extraordinario cómic realizado por  Neil Gaiman para compensar el precio que se paga por un CD y dar un plus a los compradores.

En mis muchos años como coleccionista de discos, en cualquier formato, me he dado cuenta de que hay artistas que tienen unas ideas muy particulares acerca de como envolver su música. Valgan estos ejemplos para comprobar la variedad de portadas quizá "difíciles de ver" que encontramos tanto en casa como allende los mares:



¡Ay mi Fary! ¡Qué pronto nos dejaste! Menos mal que podemos seguir disfrutando de tu alegría a través de tus canciones empaquetadas en estas... en estas fotos tuyas. He incluido estas portadas como podía haber puesto sólo una o la discografía entera del gran José Luis Cantero Rada. El patrón se repite: foto del artista con faz seductora, haciéndose el interesante o luciendo su contagiosa sonrisa. Es más, véase en la portada de "Amante de la noche" que, no contento con una sola foto, le dio al filtro mosaico para multiplicarse con poses variadas.


¡Toma giro!  ¡Cómo me gusta Kane Roberts! Ahora, la portada de su álbum homónimo de 1987... Este "corta y pega" de una foto con la típica pose del grandísimo guitarrista (física y musicalmente) con su guitarra ametralladora en un escenario digno de una película de serie Z, no tiene perdón de Dios. Este desatino no ha de eclipsar la calidad de este buen disco que posteriormente inspiraría el sonido del álbum "Constrictor" de Alice Cooper. De hecho, Roberts acompañó a Cooper en las giras del "Constrictor" y del "Raise your fist and yell".




Gladys Mills. La alegría de la huerta. Reivindico fervientemente a esta pianista inglesa. Extraordinaria intérprete de música honky tonk, un estilo que se caracteriza por una melodía sincopada y un ritmo acentuado, típico de bares sureños country de USA. No me planteo ninguna fiesta sin que se incluya alguna pieza de su larga discografía. Ayuda mucho que al menos el 50% de los títulos de sus discos incluyeran precisamente la palabra "party". Y en esta selección es el 100%. ¡Esta mujer debía ser un no parar! ¡Cuántos amigos la acompañan! Los que apatecen en la cubierta del "Mrs. Mills knees-up party" guardan un curioso parecido con el señor del traje de botones que se presenta en el salón del sorteo de la lotería de Navidad todos los 22 de diciembre en Madrid. No creo que sea la última vez que Mrs. Mills aparezca en este blog.


Lo que me gustaban de pequeña, madre mía. Viendo ahora "esto" no entiendo ni cómo ni porqué. Pedro y Javi, Javi y Pedro, el rubio y el moreno. Vaya cuadro. Chica, ¿me lo explicas? (homenaje a Soy una pringada). A qué mente enferma se le ocurrió disfrazarlos de... ¿de qué? ¿Country-repollo? ¿Mariachis-golosina? De verdad que este dúo, que arrasó entre las niñas a finales de los 70 y principio de los 80, no se merecía semejante estilismo ni pobreza de diseño con el porrón de dineros que cosecharon por aquel entonces. Maldito servicio militar obligatorio que truncó su carrera.


Ídolo. Voz flamenca excepcional, lo mismo te cantaba un fandango de Huelva que una saeta a su Virgen de la Soledad. Este cantaor extremeño, tío de las Azúcar Moreno y los Chunguitos,  era más chulo que un ocho, llevaba gafas de sol "para ver lo que él quería", siempre un clavel en la solapa y estilismos que ya quisieran muchas "modernas". A las pruebas me remito. Quien sabe si nuestro siguiente invitado tomó nota del look de José Salazar Molina en más de una ocasión.




No voy a descubrir ahora para el mundo el inconmensurable talento del gran mito de Mineápolis... ni que algunas de sus portadas, sobre todo las de los primeros discos, son un poquito de vergüenza ajena. Afortunadamente accedí a su música antes de ver las paupérrimas covers de, por ejemplo, "Prince" (primera foto) o "Dirty mind" (tercera foto). Si hubiera visto primero estos vinilos, vamos, no le doy ni el mínimo crédito. ¡Qué joyas me hubiera perdido! ¡¡¡Y la portada de "Lovesexy"!!! (segunda foto). ¡Cómo suponer que dentro hay maravillas como "Glam Slam", "Anna Stesia" o "When 2 R in love". Yo me pregunto, si en sus discos siempre venía la apostilla "producido, arreglado, compuesto y realizado por Prince", ¿eso significa que también diseñaba las infames portadas? No se puede ser bueno en todo. Bueno, prefiero que haya sido un magnífico compositor.




Lo de The Cure es capítulo aparte. De uno de mis grupos favoritos desde chiquitita, no puedo salvar ni una sola portada. Lo siento. No, que nadie se moleste por favor en explicarme el significado de la aspiradora, la nevera y la lámpara de "Three imaginary boys", el collage de primero de EGB (sí, yo también fui a EGB) de "Boys don't cry", los garabatos de "The Cure"... Da igual, ni una consigue mi aprobado. El fantasma/aparecido de "The head on the door", los morrazos del "Kiss me, kiss me, kiss me" (por mucho que seguramente sean los de Mr. Smith), la cabeza del payaso roto de "Wild mood swings"... Por favor, la excepcional música de Robert Smith y sus múltiples compañeros de viaje no se merece tan pobre envoltorio. 


Esta es de mis favoritas. Las portadas de Dream Theater son lo más. Merecen un análisis profundo y un buen vistazo. A las pruebas me remito: una habitación (¿?) cuyo techo es el cielo, una cama con dosel pero sin colchón, ni almohada ni una mala sábana con la que taparse, una imitación de la imagen del Sagrado Corazón de Jesús en llamas (qué despropósito), mientras que la cabeza de una bicha aparece levitando/atravesando una ventana. En el cielo de la parte superior es de día pero a través de la ventana de la parte izquierda se ve una noche cerrada. ¿Hay quién dé más? Los Dream nunca decepcionan. Desconcertante portada para una colección de canciones jevis espectaculares. 



Lo confieso, no tengo idea de dónde han salido estos tres individuos. Sólo os digo que lo que suena dentro (no me atrevería a llamarlo música) es fiel reflejo de lo que encuentras fuera.


No sé qué me conmueve más, si el retrato enmarcado en un neumático de los insignes zamoranos o ese homenaje a los trabajadores del asfalto. Como estoy generosa, voy a dejaros con una canción de Los 2 Españoles que nos anuncia el comienzo de un programa deportivo que a muchos nos alegra el final del día:


PD.- Nos vamos como empezamos, por todo lo alto. Dejo al buen criterio del lector juzgar esta portada de Stryper:






viernes, 6 de julio de 2018

Bullet Journal: Orden y concierto




Mi vida es un excel, lo reconozco. Soy una obsesa de la organización, de clasificar tareas, planificar, no dejar nada al azar. Y no me limito a pasarme la vida haciendo listas de tareas, es que además las llevo a cabo. Reconozco que la flexibilidad no es lo mío. Me lo estoy mirando...

He sido de agenda de papel de toda la vida. Donde estuviera un dietario, un calendario de pared (el Zaragozano, a ser posible), que se quitara todo. Como se podrá imaginar, no me bastaba con una, he llegado a llevar tres y hasta cuatro agendas en el mismo año según lo que necesitara organizar. Las agendas electrónicas no me convencían, me hacía falta un bolígrafo, unos marcadores fluorescentes, unos rotuladores... para recopilar todos los eventos, cumpleaños, obligaciones, tareas y acontecimientos varios que pudieran surgir en el año en curso.

No es difícil pensar que coordinar tanto diario era harto complicado y poco operativo. Hasta que aparecieron en mi vida dos palabras mágicas que solucionaron todas mis tribulaciones: bullet journal. ¿De qué se trata?

El bullet journal fue creado por Ryder Carroll, un diseñador de productos digitales, ¡qué ironía! (http://bulletjournal.com/). La filosofía del método se basa en que la agenda se adapte a la necesidad de cada uno, no que tú te adaptes a la agenda de turno. Todo lo que necesitas es un bolígrafo y un cuaderno.

Primero numeras las páginas de tu cuaderno, luego creas un índice donde irás apuntando en qué página está cada anotación que hagas.Tras el índice, lo normal es comenzar con un "registro futuro", esto es, un calendario donde se apuntan todos los acontecimientos, tareas, cualquier cosa que necesite programarse con meses de antelación. Es una vista general del año, que se suele completar con registros mensuales. Y tras ello, ya entramos en el registro diario donde se anotan las tareas, eventos, notas, ideas... que correspondan a cada día. En el bullet journal es habitual el uso de símbolos para representar los distintos elementos, por lo que es conveniente añadir una leyenda con el significado de cada símbolo:


Registro anual


Registro semanal


Leyenda


Insisto, cada uno dibuja los símbolos y se organiza como quiere; puedes prescindir del índice, puede que te venga mejor usar sólo una organización por semanas y pasar de la anual...

¿Y el cuaderno a usar? Tu favorito, así de sencillo. Las únicas pautas que nos da el método es que no sea demasiado grande para que te resulte cómodo llevarlo a todos los lados, pero no demasiado pequeño porque entonces apenas podrías apuntar la información. ¡Ah, importante! todo debe ser escrito con un sólo bolígrafo. Esa es la ortodoxia del bullet journal...

Desde esta sencilla base, el bullet journal fue transformado hasta límites insospechados por las usuarias. Porque sí, hemos sido las mujeres las que hemos adoptado el método como nuestro y lo hemos corregido, aumentado, edulcorado y enrevesado, haciendo resucitar la industria de la papelería de un letargo y agonía al que le condenaban los teléfonos inteligentes, las tabletas y portátiles varios. Que los árboles nos perdonen.

¿Un cuaderno cualquiera? ¡Qué va! En los múltiples vídeos de usuarias y divulgadoras del método, verás las defensas a ultranza de las Moleskine versus las Leuchturm y viceversa. ¡Y no olvidemos las agendas Charuca! Eso si la vlogger en cuestión no tiene incluso su propia línea de agendas. Las colecciones se han ampliado hasta límites insospechados porque pueden ser de películas, libros, series... vistas o por ver, lugares donde ir, items necesarios para organizar un viaje... Listados mensuales con una frase de agradecimiento al día por el motivo más peregrino (o su variante con un pensamiento positivo al día), y trackers (cuadrículas de seguimiento) donde se marca día a día si has hecho ejercicio, si has dormido bien, los vasos de agua que has tomado al día, cuándo has hecho la limpieza de la casa... y así hasta todas las opciones infinitas que se le puedan plantear a un ser humano:


Tracker

Por si no te acuerdas de cuánto has bebido al día

¿Y lo del un solo boli? ¡De ninguna manera! Bolígrafos de todos tipos y colores, acuarelables, rotuladores con punta de pincel (¡los de la dichosa marca Tombow! ¡Les tengo manía! Básicamente porque estoy lejos de tener el poder adquisitivo para poder permitírmelos). Aún recuerdo la envidia mala que me daba cada vez que veía un tutorial donde se usaban los marcadores de Stabilo con los colores pastel, hasta que encontré una oferta y me los compré:

Los Stabilos de la discordia

Pero, por si todo esto fuera poco, el personal es muy artista y tú no veas las preciosidades de portadas, dibujos y diseños que añaden a lo largo de las páginas. Lo cual añade a la larga lista de materiales para el bullet, los sellos, las tintas, más acuarelas, más rotuladores, plantillas... ¡y las cintas washi tape! Son como el celo de toda la vida, pero con decoraciones estilo papel de envolver. Vamos, que volvió mi dicotomía entre el deseo de consumir lo menos posible, reciclando el material de papelería del que ya disponía, y las ganas de acumular todo tipo de elementos decorativos (¡la ruina!):


Mi humilde colección de washi tapes

Qué arte I

Qué arte II



Reconozco que al comenzar mi primer bullet journal me dejé llevar por la vorágine de la decoración, dado que el afán organizador ya lo llevaba de serie. Hice mi portada del año, de cada mes, venga a pintar banderolas y pegar todo tipo de pegatinas, washi tapes, decoraciones varias... También elaboré un montón de colecciones de libros, discos, películas, series, ideas para regalos de cumpleaños, recetas... Tras hacer balance el primer año de uso, me di cuenta de que llevar una libreta no me resultaba útil porque no sabía calcular bien las páginas que me iba a ocupar cada sección, sobre todo las colecciones, con lo cual tuve que adaptar el método. También me era imposible dedicar el tiempo necesario para la decoración del bullet, así que he optado por un método "mixto": he recuperado la agenda de anillas de toda la vida con su correspondiente recambio, anotando en el planificador anual los acontecimientos más destacados, y el resto de anotaciones en las hojas de la agenda a día vista.  Posteriormente he integrado las colecciones que me resultaron más útiles en hojas extra que voy añadiendo, con lo cual, sigo manteniendo mis listas de libros, pelis, ideas varias... y necrológicas. A mi bullet journal que no le falte mi toque gótico.

PD.- No quiero dejar pasar la oportunidad de recomendaros el libro que ilustra el comienzo de esta entrada: "Diario bullet la guía" de Christine Hug. Lleno de explicaciones sencillas y ejemplos para organizar tu bullet journal acompañado de un cuaderno en blanco de gran calidad para darle ese uso.