Listas

jueves, 31 de diciembre de 2020

Leído en 2020



  1. "Los asquerosos" Santiago Lorenzo (2018)
  2. "El enemigo conoce el sistema" Marta Peirano (2019)
  3. "Cosmofobia" Lucía Etxebarría (2007)
  4. "Follones, amoríos, sinrazones, enredos, trapicheos y otros tejemanejes del sg. XIX" David Botello
  5. "La gaviota" Anton Chejov (1896)
  6. "Sal grasa ácido calor" Samin Nosrat (2017)
  7. "Sinopsis de cine" Ángel Sanchidrián (2017)
  8. "Julio la biografía" Óscar García Blesa (2019)
  9. "La tempestad de nieve" Alexander Pushin (1831)
  10. "Gracias y desgracias del ojo del culo, dirigidas a Doña Juana Mucha, Montón de Carne, Mujer gorda por arroba / Escribiólas Juan Lamas, el del camisón cagado" Francisco de Quevedo (1628))
  11. "Imitación de Cristo" Tomás de Kempis (1441)
  12. "La ingenua libertina" Colette (1909)
  13. "El fabricante de ataúdes" Alexander Pushkin (1831)
  14. "Dios hizo el mundo en siete días... y se nota" Luis Piedrahita (2007)
  15. "El disparo memorable" Alexander Pushkin 
  16. "Bartleby el escribiente" Herman Melville (1853)
  17. "Freakonomics" Levitt & Dubner (2005)
  18. "Domesticados" Alice Roberts (2019)
  19. "Trilogía de Madrid. Memorias" Francisco Umbral (1984)
  20. "Madrid 1940: memorias de un joven fascista" Francisco Umbral (1993)
  21. "La inmortalidad" Milan Kundera (1989)
  22. "Cazando a Grace" Christine Hug (2019)
  23. "Blanco" Bret Easton Ellis (2020)
  24. "Veinticuatro horas en la vida de una mujer" Stephan Zweig (1927)
  25. "Mercaderes del espacio" Frederik Pohl & C. M. Kornbluth (1954)
  26. "Felicidad tóxica. El lado oscuro del pensamiento positivo" Rafael Pardo Fernández (2020)
  27. "Las estrellas, mi destino" Alfred Bester (1956)
  28. "El cuaderno gris" Josep Pla (1966)
  29. "Mis memorias... antes de que se me olviden" Andrés Pajares (2019)
  30. "Crónicas del Madrid secreto" Pedro Ortega (2018)
  31. "Madrid. El advenimiento de la República" Josep Pla (1933)
  32. "Bravura" Emmanuel Carrere (1984)
  33. "Ciudadano de la galaxia" Robert A. Heinlein (1957)
  34. "Arte" Yasmina Reza (1994)
  35. "Los casos de Horace Rumpole, abogado" John Mortimer (1978)
  36. "Falsa identidad" Sarah Waters (2002)
  37. "La quinta estación" N.K. Jemisin
  38. "Mejor productor" James Robert Baker (1988)
  39. "Nest of nightmares" Lisa Tuttle (1986)
  40. "84, Charing Cross Road" Helene Hanff (1970)
  41. "El baile" Irène Némirovsky (1929)
  42. "El asesinato de mi tía" Richard Hull (1934)
  43. "La cámara verde" Martine Desjardins (2018)
  44. "Un día en diciembre" Josie Silver (2018)

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Oído en 2020


  1. "Guadalupe plata 2018" Guadalupe Plata (2018)
  2. "Otros principios fundamentales" Viva Suecia (2017)
  3. "Frozen (original motion picture soundtrack)" VVAA (2013)
  4. "Secrets and signals" Stars in battledress (2003)
  5. "Gleb Kolyadin" Gleb Kolyadin (2018)
  6. "Year of the black rainbow" Coheed and Cambria (2010)
  7. "Penelope" Sarah Kirkland Snider, Brad Lubman
  8. "Sleepwalking" Marjana Semkina (2020)
  9. "Tunnels" Vita and the Woolf (2017)
  10. "Noctourniquet" The Mars Volta (2012)
  11. "Rooftop Session, Pt. 1" Dreamer´s Circus (2018)
  12. "Polyhymnia" Jaggery (2006)
  13. "Mandy (ost)" Jóhan Jóhannsson (2018)
  14. "A man alone" Frank Sinatra (1989)
  15. "Un hombre solo" Julio Iglesias (1987)
  16. "Elvenmusic" Caprice (2001)
  17. "Familiaris" Snooze (2019)
  18. "Part II: It´s also glass" Y/N (2020)
  19. "Journey to Lunar Castellum" Sunset Mission (2019)
  20. "Hollowed" Helium Horse Fly (2019)
  21. "A hundrum star" Gogo Penguin (2018)
  22. "Rise" Galia Social (2020)
  23. "Negative space" Artificial Silence (2018)
  24. "Having it out with melancholy" Jaggery & Michael J. Veloso (2020)
  25. "Don´t say cheese" Messer Chups (2020)
  26. "What heat" Bonkanté (2018)
  27. "Island" Owen Pallett (2020)
  28. "Coplas del andar torcido" The New Raemon (2020)
  29. "Panopticum" Die Kriatur (2020)
  30. "Southeastern" Jason Isbell (2013)
  31. "Confusion is sex" Sonic Youth (1983)
  32. "Lost girls" Bat for lashes (2019)
  33. "We will never run out of love!" Terror Pigeon (2017)
  34. "Manmade" Natural History Museum (2016)
  35. "X" She past away (2020)
  36. "Machine" Then comes silence (2020)
  37. "Shadow offering" Braids (2020)
  38. "Luminous emptiness" Hang Massive (2018)
  39. "Stray bullets" The Prize Fighter Inferno (2020)
  40. "Brat" Nnamdi (2020)
  41. "The binding of Isaac´s lullabies" Ridiculon (2020)
  42. "Animals" TTNG (2018)
  43. "Sideways to new Italy" Rolling Blackout Coastal Fever (2020)
  44. "Self defense" Palo Alto (20220)
  45. "Die die! 80´s obsessed Pinochio" Xiu Xiu (2015)
  46. "Invisible land" Midori Hirano (2020)
  47. "Wake up calls" Cosmo Sheldrake (2020)
  48. "Une voile dechirée" Fôret Endormie (2020)
  49. "Bullfigher" Eric Slick (2019)
  50. "Palisades" Eric Slick (2017)
  51. "Mass Hypnosis and the Dark Triad" Bill Fisher (2020)
  52. "I got a name" Jim Groce (1973)
  53. "Smile" Katy Perry (2020)
  54. "Now we have light" Sanguine Hum (2015)
  55. "Unsung radio" Kane Roberts (2012)
  56. "Ultra mono" Idles (2020)
  57. "Iamthemorning" iamthemorning (2012)
  58. "Endorphinia" Follow the white rabbit (2012)
  59. "Face the darkness" B L A C K I E, All Caps, with Spaces (2020)
  60. "Merry Christmas from Brenda Lee" Brenda Lee (1964)
  61. "Holiday wishes" Idina Menzel (2014)
  62. "Counting the crows" iamthemorning (2020)
  63. "To infinity" Special Explosion (2017)
  64. "Folklore" Taylor Swift (2020)
  65. "Evermore" Taylor Swift (2020)
  66. "Glow" Brett Eldredge (2016)
  67. "Be" BTS (2020)
  68. "A very Trainor Christmas" Meghan Trainor (2020)


martes, 29 de diciembre de 2020

Visto en 2020




Comenzamos con el repaso a todo lo visto, oído y leído en 2020. Estos listados recogen en orden más o menos cronológico las películas, los discos y los libros de los que hemos disfrutado (o no) el año que está a punto de acabar. ¡Empezamos con las películas!

  1. "El gran dictador" Charles Chaplin (1940)
  2. "Robot Chicken Star Wars III" Chris Mckay (2010)
  3. "¿Podrás perdonarme algún día?" Marielle Heller (2018)
  4. "Abracadabra" Pablo Berger (2017)
  5. "Ad astra" James Gray (2019)
  6. "El hada ignorante" Ferzan Ozpetek (2001)
  7. "Fahrenheit 11/9" Michael Moore (2018)
  8. "Atrapado en el tiempo" Harold Ramis (1993)
  9. "Los muertos no mueren" Jim Jarmusch (2019)
  10. "La gaviota" Michael Mayer (2017)
  11. "Funan" Denis Do (2018)
  12. "Tierra y cielo" Eusebio Fernández Ardavín (1941)
  13. "El hombre que mató a Don Quijote" Terry Gillian (2018)
  14. "Las sandalias del pescador" Michael Anderson (1968)
  15. "El Cristo de los Faroles" Gonzalo Delgrás (1958)
  16. "Como un relámpago" Miguel Hermoso (1996)
  17. "Communion" Philippe Mora (1989)
  18. "Chantaje en Broadway" Alexander Mackendrick (1957)
  19. "Españolear" Jaime Jesús Balcázar (1969)
  20. "La vida sigue igual" Eugenio Martín (1969)
  21. "El malvado Carabel" Fernando Fernán Gómez (1956)
  22. "La venganza de Ira Vamp" Alfonso Sainz de Heredia (2010)
  23. "Crimen para recién casados" Pedro L. Ramírez (1960)
  24. "Becoming Jane" Julian Jarrold (2007)
  25. "La extraña pareja" Gene Saks (1968)
  26. "Currito de la Cruz" Luis Lucía Mingarro (1949)
  27. "Lo dejo cuando quiera" Carlos Theron (2019)
  28. "Young Sánchez" Mario Camus (1964)
  29. "Padre no hay más que uno" Santiago Segura (2019)
  30. "Carnival of souls" Herk Harvey (1962)
  31. "El libro de la vida" Jorge R. Gutiérrez (2015)
  32. "La cabaña del bosque" Drew Goddard (2012)






viernes, 18 de diciembre de 2020

Cuentos de Navidad victorianos


 ¡Cómo no iba a haber una referencia a mi literatura favorita estas Navidades! Cuentos + época Victoriana + Navidad = ecuación perfecta.

Este año me gustaría recomendar este volumen de cuentos de autores imprescindibles: Mr. Dickens, Anthony Trollope, Charlotte Riddell o el mismísimo Arthur Conan Doyle se encuentran entre los que aparecen en la recopilación.


Conan Doyle. Respect


Los cuentos más destacables en mi humilde opinión son:

- "La historia de los duendes que robaron un sacristán" (1836) de Charles Dickens. Auténtico precursor del archiconocido "Cuento de Navidad", este relato narra las tribulaciones de Gabriel Grub, sacristán/enterrador de su pueblo, un verdadero mala virgen que rivaliza con el Grinch en su odio y desprecio a la Navidad. Hasta que unos duendes burlones se cruzan en su camino y le intentan hacer cambiar su opinión con unos métodos poco ortodoxos.

- "La rama de muérdago" (1861) de Anthony Trollope. Qué delicia volver a encontrarme con este autor, desgraciadamente poco conocido hoy en día a pesar de la fama que tuvo en su día. En esta ocasión la historia versa sobre una auténtica pavisosa que, por orgullo, no quiere casarse con su prometido y no se decide a decírselo. A ver, que si a la chica no le apetece casarse está en su absoluto derecho pero mujer, ¡qué el chiquillo es muy majo! 

- "Un extraño juego navideño" (1868) de Charlotte Riddell. Guau, pedazo de historia de una casa encantada recibida en herencia por un artista y su hermana. Descubren la traición en un duelo de un antepasado y hasta ahí puedo leer. Quizá este cuento sea más "gótico" que navideño, con lo cual su valor se duplica, dado que me vale tanto para estas fechas como para Halloween.


Charlotte Riddell. No solo escribía
historias de fantasmas


- "Una nochebuena trepidante (o Mi conferencia sobre dinamita)" (1883) y "La aventura del carbúnculo azul" (1892) de Arthur Conan Doyle. Fabulosas las dos aportaciones de Conan Doyle. El primero trata de las tribulaciones de un científico que, aparte de médico, investiga sobre explosivos y es secuestrado por una banda de malhechores durante una conferencia. El segundo tiene como protagonista al gran Sherlock Holmes, en una historia tan entretenida como divertida sobre un ganso que tiene en sus tripas un rubí azul.

Y estos son solo los cuentos que más me gustan. Hay más para descubrir y que les invito encarecidamente que las lean. ¡Para leer solos o a un auditorio de oídos ansiosos de escuchar historias navideñas originales! ¡Anímense!


viernes, 11 de diciembre de 2020

Sugerencia regalo: "84, Charing Cross Road" Helena Hanff

 



Siempre soy partidaria de regalar cultura, en cualquier manifestación. En este caso quiero recomendar este maravilloso libro de Helena Hanff. Si conocen a alguien aficionado a la literatura de género epistolar, este es un obsequio ideal.

Helena Hanff fue una escritora estadounidense que, desgraciadamente, se puede considerar una "one hit wonder". Esta guionista no tuvo suerte a la hora de que se tuvieran en cuenta sus obras y guiones y ha pasado a la historia de la literatura por un libro que, sencillamente, es una colección de cartas.

El libro, publicado en 1970, pasó al principio bastante desapercibido. En él se incluyen las misivas que la autora, durante 20 años, envió a Frank Doel, principal vendedor de Marks & Co., una librería londinense. La cuestión es que esta mujer autodidacta, bastante ermitaña y pelín huraña, prefirió solicitar los libros clásicos británicos que iba descubriendo a una librería de la isla antes que buscarlos en las librerías o bibliotecas de Nueva York, donde vivía.  Total, que carta va, carta viene, Helene llegó a hacerse íntima de todo el personal de la tienda y de sus familias,  llegando a enviarles comida durante la dura postguerra vivida en el Reino Unido.


¡Ayyyy que hay que
 viajar más!


Me encantaría desvelar más sobre la trama, pero prefiero que le den una oportunidad a este maravilloso y emocionante libro. ¿Llegó Helene a conocer personalmente al que se convirtió en su amigo epistolar? ¿Visitó la librería? Solo les digo que la carga emocional va en aumento y no se puede parar de leer hasta la carta final. ¡Qué emoción!

Aunque prefiero que lo lean, les doy la opción de que vean la película de 1987 basada en el libro, dirigida por David Hugh Jones y protagonizada por Anne Bancroft y Anthony Hopkins. Es muy irónico que ella, que prácticamente nunca colocó un guión, consiguiera que por sus cartas le hicieran la peli, una obra de teatro y una serie de televisión.

viernes, 4 de diciembre de 2020

Villancicos audaces para gente intrépida



Mi pasión por los villancicos es un no parar. Todos los años descubro joyas nuevas o me obsesiono con canciones a las que no había prestado atención en años anteriores. Estas son las recomendaciones de este año que están sonando non-stop en cualquier dispositivo que sea capaz de reproducir música:

"Let it snow, let ir snow, let it snow" Doris Day

¡Pero qué maja es ella!

Me encantan los villancicos de esta estrellaza. Bien cantados, bien orquestados, con unos arreglos impresionantes, es una delicia escucharlos. Entre ellos destaca esta versión del clásico que han interpretado cientos de artistas desde Frank Sinatra o Dean Martin hasta Luis Miguel.

Lo que más me gusta es la forma de cantarla de Doris, muy sensual, muy alejada de esa fama e imagen de "noña" que siempre le acompaña y que no entiendo muy bien. ¡Bravo por Doris!


"My favourite things" Andy Williams

Un señor

Lástima que este crooner estadounidense de voz profunda sea apenas recordado. Alcanzó la fama por su versión de "Moon river" y tiene la tira y media de álbumes de canciones de Navidad. 

De tooooooodas las canciones suyas que he escuchado, me sigo quedando con esta versión de "My favourite things". Sí, la misma que le cantaba Julie Andrews en "Sonrisas y lágrimas" a los niños de la familia von Trapp. La misma que han cantado John Coltrane, Kelly Clarkson o la pizpireta Ariana Grande. Villancico, lo que se dice villancico no es, pero ¡qué bien suena en su voz y en esta época!


"Thankful Heart" Cuento de Navidad de los Muppets

¿Cuántas veces la habré visto ya?

Bueno, bueno, bueno, una de mis canciones de Navidad por excelencia. Es que no tengo apenas nada que añadir: fantástica interpretación del gran Michael Caine y una preciosa letra y música, como lo es toda la banda sonora compuesta por Paul Williams. 


"When we´re together" Idina Menzel

Frozen rules


Una vez más el mundo Frozen se asoma a estas líneas. Esta preciosísima canción con una letra conmovedora, y la interpretación de la magnífica cantante Idina Menzel, la descubrí muy tarde al final de las Navidades del año pasado. Así que ya estoy disfrutando de ella en "heavy rotation". ¡Tengo pendiente ver la peli de la aventura de Olaf! 


"Under the mistletoe" Kelly Clarkson & Brett Eldredge

¡Me encanta esta chica!

Un año más Kelly Clarkson nos deleita con una fantástica canción navideña, en esta ocasión con el atractivo y gran cantante country Brett Eldredge. Alegre, pegadiza, con las voces perfectamente empastadas, ¡¡¡es que lo tiene todo!!! No puedo decidir si este temazo es la medalla de oro de las cancionzacas de estas Navidades, porque le ha salido una durísima competencia en


"Christmas tree farm" Taylor Swift


Isn´t she lovely?

Mal, muy mal por mi parte no estar atenta el año pasado a este lanzamiento de la maravillosa Taylor Swift. ¡Qué cosa más bonita de canción navideña por Dios! Con clase, con estilo, finísima como es ella. Sin un pero. Junto con la de Kelly Clarkson, la canción de Navidad perfecta.


¡¡¡Hagan sus propias listas de villancicos y canciones navideñas y no dejen de escucharlas hasta el 6 de enero!!! ¡¡¡Yo lo pienso hacer!!! (Bueno, ya me conocen, pienso hacerlo hasta bastante después de esa fecha!!!


"Under the mistletoe

Watching the fire glow

And telling me, "I love you"

Just being in your arms

Takes me back to that little farm

Where every wish comes true"


¡Ay pero qué bonito!





martes, 1 de diciembre de 2020

Navidad 2020



Este maldito año casi me da reparo felicitar estas fiestas. Mis favoritas del año, sin duda alguna como ya les comenté en "Porqué me gusta tanto la Navidad". Soy un poco como los falleros valencianos o los brasileños con sus carnavales: cuando terminan sus respectivas celebraciones, comienzan a preparar las del año siguiente. 

A pesar de todo, Feliz Navidad y bienvenidos a los post navideños que ocuparán todo este mes.

sábado, 28 de noviembre de 2020

Favoritos noviembre 2020



 

 Muy, muy musicales han quedado los favoritos de noviembre: folclore puro del Perú, tejanos nihilistas, pimps eméritos y poesía hecha música rusa son algunas de las joyas que me han deleitado este mes. ¡No se lo pierdan!

- Mejor película: La cabaña del bosque (Dir. Drew Goddard 2012)


El cubo de Rubik llenito
de engendros

Reconozco que empecé a verla el Día de Todos los Santos porque no tenía nada mejor que hacer y porque salía Thor. Pero esta historia típica tópica de adolescentes, que se van de finde a churrar y algo más, y se encuentran que la idílica casita del bosque donde se alojan es la caja de Pandora, me dejó enganchada hasta el final.

La cuestión es que los pobres no sabían que eran víctimas de una especie de Gran Hermano a lo chungo, donde los otros "participantes" eran unas criaturitas mutantes metidas en unas cajas - jaula de donde estaban deseando salir, y no para abrazarles precisamente. Los diseños de estos seres monstruosos son espeluznantes y de lo más variopintos, con similitudes desde Pinhead a los diseños de JK Potter.

Si quieren pasar un rato de emoción y mal rollo con esta historia del más puro género slasher, agarren su cubo de palomitas y disfruten. Ah, está producida por Josh Whedon, el de "Buff cazavampiros" y "Angel".

- Mejor libro "El asesinato de mi tía" (Richard Hull. 1934)


Con un sobrino como este
a quién le hacen falta 
enemigos

Qué maravilla de libro. Qué fino humor inglés destila esta magnífica novela. No me topaba con un personaje tan repugnante como persona desde hacía tiempo. Y es que el protagonista de la historia, Edward Powell, es un paranoico, vago, engreído, ridículo... Una mezcla entre Mr. Bean y el Ignatius Farray de "La conjura de los necios" elevada a la enésima potencia.

La cuestión es que este miserable solterón aristócrata venido a menos ve conspiraciones por doquier por parte de su pobre tía (¡encima de que le mantiene!) y decide que lo mejor es quitársela de en medio. Así que la trama gira en torno a las tribulaciones de Powell para planear el crimen perfecto, quedar fuera de toda sospecha y, con la herencia, emigrar de su Galés natal a la cosmopolita Londres. 

Un mérito añadido de esta obra es que es la primera de su autor, Richard Hull, seudónimo de Richard Henry Sampson, londinense nacido en 1896. Ojo que este caballero fue nada más y nada menos que  asistente de Agatha Christie en la presidencia del Detection Club, una asociación de escritores de novelas policiacas fundada en 1929. Así que les aseguro que si le dan una oportunidad a este autor, y especialmente a este libro, no se arrepentirán.

- Mejor disco: "Face the darkness" (B L A C K I E... All Caps, With Spaces 2020)


No apto para oídos sensibles

Pedazo de disco. Desgarro emocional puro. Obra perfecta para estos tiempos de angustia y zozobra en los que el tejano Michael LaCour lo da todo literalmente. No solo compone y toca todos los instrumentos sino que se deja la piel y la garganta en cada canción. Ruido, post punk, punto de hip hop... Todas las etiquetas se quedan cortas ante la intensidad y caos sonoro de este artista. Venga, dejen que les angustie un poco con la que, para mí, es la mejor canción del disco, la que da título al mismo, "Face the darkness".

- Mejor canción: "Cradle song" (iamthemorning. 2020)


Mis autores favoritos de San Petersburgo
vuelven por la puerta grande

¡Oh! Lo que más me puede gustar: el adelanto del nuevo lanzamiento de los rusos iamthemorning. Los fans estábamos deseosos de disfrutar de este nuevo trabajo, el cual tendremos completo el mes que viene. 

Este primer single es una delicia, música delicada y sutil, donde Gleb Kolyadin y Marjana Semkina nos hipnotizan con esta canción de cuna con letra inspirada en la obra del poeta William Blake. Por favor, por favor, escuchen y gocen.

- Personaje del mes: Picaflor de los Andes


Es huancaíno

Pedazo de descubrimiento este cantante peruano. Víctor Alberto Gil Mallma nació en Huancayo​ en 1928 y falleció en La Oroya en 1975. Tal es su importancia que alguna de las letras de sus canciones han sido objeto de estudios sociológicos.


El pueblo le adoraba. Por eso su entierro
fue multitudinario


Las letras, la música y la forma de cantar de Picaflor de los Andes destila una sufrimiento, una severidad andina, que te llega al alma. Letras de pasiones desgarradas, desengaños, de "palomas traicioneras", como la de la primera canción que llegó a mis oídos de él, "Compañerita de amor". Lean, lean parte de la letra:

"Mala palomita ingrata,

al ver sus alas curadas

no aguanto de mi pobreza,

remonto el vuelo y se fue.


Y si volviera a encontrarnos,

palomita aventurera,

si nos presentan tú le dices,

no me conoces, no me has visto."


Escuchen por favor la interpretación del tema del amigo Picaflor ¡Ay qué lástima por dios! 

- Frase del mes: "Es un libro para leer en una mesa de matar marranos" Rosa Belmonte


Fan fatal de Rosa

Esta abogada y periodista natural de Murcia me encanta a la par que me ilustra cada vez que habla. Dominadora de la más alta cultura hasta los conocimientos más banales, Rosa Belmonte es capaz de condensar en una sola frase, como la que nos ocupa, ambos mundos. No creo que quede duda con su metáfora de que el tamaño del libro al que hacía referencia era ingente (uno de viajes, por cierto).

Por favor escúchenla en el magnífico programa "La Cultureta", capitaneado en su versión matinal por Carlos Alsina y en la emisión nocturna por Rubén Amón.

- Imagen del mes: Emérito versus Don "Magic" Juan".


El exproxeneta y actual ministro del Señor
de boda con sus amigos



Rey 


No tengo más preguntas Señoría...


Seguramente esta sección ya no volverá hasta principios de enero, cuando se realice la entrega de los Premios Bitácora Improbable 2020. Tranquilos, serán virtuales, online, con toda la distancia de seguridad del espacio cibernético y con una mascarilla que ríete tú de la que lucía Tom Hardy en "Batman: El caballero oscuro asciende". ¡Hasta la próxima!







sábado, 21 de noviembre de 2020

Cine de barrio: ¡qué míticas sesiones dobles!



¡Qué gozada recordar aquellas míticas sesiones dobles del cine de mi barrio! Un cine de reestreno, como tantos en mi ciudad, donde por un módico precio podías disfrutar en compañía de tus familiares, amigos y vecinos de joyas maestras o basuras infumables. La verdad es que echo de menos este formato, aunque también siento nostalgia por aquellas salas gigantes del centro de la ciudad donde se iba a ver los estrenos, y de las que también quedan cada vez menos.

A lo que vamos. Si ya en el momento me parecían imposibles las combinaciones de películas que proyectaban, no dejo de preguntarme aún hoy quién sería la mente enferma que escogía las sesiones porque estaba claro que, o era un sicópata o era un cachondo. Con el paso del tiempo cada vez tengo más claro que opto por la segunda opción. Si no, ¿quién se atrevería combinar Excalibur con Qué gozada de divorcio, Lady Halcón y Porky´s o Yo, Cristina F. y JR contraataca? 


Qué recuerdos más majos los que me trae
el cine de mi barrio


Claro que mi opinión no siempre fue así. La situación en aquellos primeros años 80 era la siguiente: yo era un niña "moderna" (dudo que el término "siniestra" o ni mucho menos "gótica" aún existieran) y, como buena "culturetilla", optaba por ver títulos serios y sesudos para distinguirme del resto de las niñas del cole. El caso es que recuerdo como, por ejemplo, fui a ver "Yo, Cristina F.", durísima película alemana donde se relataba la vida de Christiane Vera Felscherinow, una adolescente heroinómana que expuso sin filtros su experiencia en el libro "Los niños de la estación del zoo". Vale, lo reconozco, fui a ver la peli porque salía un momento cantando David Bowie, pero la peli me impactó tanto que, cuando terminó, me tuve que ir a casa para asimilar semejante semblanza del mundo de las drogas. 

Pero, ¿qué es lo que realmente me ha quedado de aquella tarde de jueves? (aparte de una buena lección de porqué no hay que drogarse). Pues algo que se repitió constantemente en la programación de ese cine y es lo que atesoro como recuerdo imborrable: que la peli "buena", la que quería ver la gente, la "top", la que lo petaba, era "JR contraataca", no la de los drogatas "degeneraos" alemanes. Me quedé flipada cuando salí toda compungida e impactada de la sala y me encontré el bar del cine atestado de peña atiborrándose de palomitas esperando que acabara "el coñazo alemán" para deleitarse con las gracietas de Pepe da Rosa.


Denostadisima. Quizá con razón



Pero la cosa no quedó ahí. Yo me ofendía con mucha facilidad en aquella época (qué horror lo que ocurriría décadas después con los "ofendiditos") y, recuerdo que, junto con mi mejor amiga de entonces, nos levantamos indignadas en una escena subida de tono de "Qué gozada de divorcio" y nos fuimos de la sala. Era intolerable que, tras ver una joya como "Excalibur", que era la peli mala y por eso la ponían la primera, estuviéramos viendo semejante ordinariez propia de un país currutaco. Claro que ya estábamos calentitas porque durante la exhibición de la obra maestra de John Boorman, habíamos tenido que sufrir las faltas de respeto del público asistente que manifestaba su aburrimiento comiendo ruidosamente palomitas, chocolates, caramelos y bocadillos envueltos en un papel alumínico que no terminaba de desenrollarse nunca. ¡Ah! y un señor detrás de nosotras que, transistor en mano y sonotone en la oreja, cantó un gol del Barcelona (que entonces se llamaba así y no Barça) en pleno momento cumbre de la historia del Rey Arturo. Intolerable.



Combinación imposible 
pero cierta


Pero aún nos quedarían a ambas más momentos terribles por vivir: como aquella ocasión en la que la película telonera era "Lady Halcón" y el plato fuerte "Porky´s". Después de quedar fascinadas con aquella historia de amor imposible y desear ser Michelle Pfeiffer en nuestra siguiente reencarnación, no soportamos ni diez minutos de aquella mamarrachada de adolescentes de instituto USA. ¡Pero cómo reían nuestros vecinos antes las gamberradas de aquellos salidos!


Las niñas queríamos ser como 
ella y tener un novio como él


Aunque también tuve momentos que ya me vale... En otra ocasión, mi padre me llevó a ver la enésima combinación imposible: "El padrecito" del gran Cantinflas (telonera) y "El puente sobre el río Kwait". El hombre, con su buena voluntad, lo que quería es que su hija apreciara la gran película protagonizada por Sir Alec Guinness, pero le salió el tiro por la culata (bien traído tratándose de una película bélica). Lo que pasó es que yo nunca había visto una peli de Cantinflas y me reí tantísimo con él, que lo de los ingleses y los japos me pareció un rollo infumable que no se acababa nunca. Normal, a una chiquina lo de "primero no te hago el puente ni con palillos y luego te lo hago por mis huevos toreros", pues como que no. Y menos aún después de haber acabado llorando de la risa con el genio mejicano. Claro que en otra ocasión me llevó a ver "La batalla de las Ardenas" y esta me impresionó y gustó tanto que hasta se me ha olvidado el título de la película que la precedía. 

Porque a todo esto, y aquí dejo mi reflexión final, otra cosa que con el paso del tiempo me sorprende, a la par que me encanta, es que en el cine del barrio no había el menor control de acceso por edades ni contenidos. Sí, puede que en la carátula de los exhibidores de la entrada se avisara que era una peli para mayores de 12, 16, 18 años, pero al señor que te cortaba la entrada en la puerta le daba igual 8 que 80 y dejaba pasar a todo dios a cualquier película, midieras un palmo o casi dos metros. Si no, ¿cómo es posible que nos dejaran entrar a mis hermanas y a mí a ver "Conan el Bárbaro", cuando la mayor era yo y apenas tenía 14 años? ¡Qué apuro con aquella escena casi pornográfica con la bruja serpiente! ¡Y cuánta violencia! Bueno, ¿y qué? Peor era la historia de Cristina F. y me dejaron pasar sola, que ni de un adulto iba acompañada. ¡Igual cuando fui a ver varias veces en una misma semana "El ansia"! Ni me he quedado traumatizada por los contenidos que vi en tantas películas "inadecuadas" para mi edad y, por la encuesta que he realizado, mis hermanas ni recuerdan semejante acontecimiento. 


Para menores de 15 años


Cuánta razón tiene Bret Easton Ellis en su magnífico último libro "Blanco" cuando dice que la educación libre y callejera de los niños de los 70 fue mucho mejor que la sobreprotegida de los actuales infantes. Bueno, sí, vale, esto lo dice el creador de "American Psycho". Pasémoslo por alto. Gracias a la laxitud del cine de mi barrio he visto obras maestras de la cultura con mayúsculas y de la cultura basura que, lejos de crearme un problema mental, me ha formado un criterio cinematográfico que agradezco infinito.

Me dejo en el tintero la experiencia de las sesiones matinales de los domingos. Qué maravilla ese "Inframan" que me frió el cerebro, o ese mítico pase de "Los cazafantasmas" cuando se vendieron el doble de entradas de las butacas y hubo gente sentada hasta en las escaleras de la planta superior, que no había dios que se moviera por el cine... ¿Irresponsabilidad? Sí. ¿Ganas de hacer una buena caja con el hit de hacía unos meses? Fijo. ¿Lo pasamos bien? Ténganlo por seguro.


Él sí que sabe de cine de barrio


Me quedaría con un mal sabor de boca y con la conciencia intranquila si no les hiciera una confesión final: muchos, muchos años después de todas estas experiencias, mi gusto cinematográfico cambió casi radicalmente. Muchas de las películas que denosté en mi niñez-adolescencia las terminé viendo y gocé con ellas lo que no está escrito. Y ciertas películas mucho mejor consideradas, me parecieron un ladrillo infumable cuando las volví a ver. Eso sí, me niego a reconocer de qué cintas me volví fanática y cuáles nombro solo para quedar bien en una reunión de cinéfilos. Mis labios están sellados.

Quiero agradecer a Daniel Miguel Sánchez Fernández las fotos facilitadas que pueden ver del cine de mi barrio. Por favor no dejen de visitar su magnífico blog https://cinesdemadrid.blogspot.com/. Les encantará e ilustrará sobre este tema.

¡Viva el cine de barrio!


viernes, 13 de noviembre de 2020

¡A la rica receta! Tofu revolutum

 


Sí, reconozco que el nombre de la receta no es para tirar cohetes, pero es lo que me ha dado de sí la inspiración. Esta rica receta vegana es, como las que realizo habitualmente, muy sencilla de realizar y está cargadita de nutrientes. ¡Anímense a hacerla!

Ingredientes:

- Arroz integral
- Setas variadas
- Tofu
- Cebolla 
- Aceite de oliva virgen extra
- Vinagre de Módena
- Sal 
- Cilantro o perejil (opcional)

Preparación:

- Cocer el arroz aparte, con las instrucciones que se indiquen en el envase, en agua con sal y uno o dos dientes de ajo.
- Mientras se hace el arroz, echar una o dos cucharadas de aceite en una sartén grande, cocinar la cebolla picada en juliana hasta que esté transparente y caramelizarla con unas gotas de vinagre de Módena (al gusto y dependiendo de la intensidad del mismo).
- Cuando la cebolla esté caramelizada, añadir las setas cortadas a trozos y cocinarlas durante 5-7 minutos.
- Añadir el tofu cortado a dados, mezclar bien con el resto de los ingredientes sin dejar de remover unos 7-10 minutos.
- Añadir el arroz cocido, mezclar bien sin dejar de remover durante 5 minutos.

Al servir se puede espolvorear con cilantro o perejil picado al gusto.

Esta mezcla no solo está deliciosa, si no que además cunde porque llena bastante, así que con una pequeña cantidad ya se siente uno muy saciado.

¡Pruebenlo y buen provecho!

sábado, 7 de noviembre de 2020

Favoritos octubre 2020


Mes "jalogüinero"donde se han colado alguna peli de serie B, la vida del productor más vicioso y desquiciado que haya conocido Hollywood y la madre de la hija de Legolas entre otros. ¡Comenzamos!


 - Mejor película: "Carnival of souls" (Dir. Herk Harvey 1962)

Que no estaba muerta, 
que estaba de parranda

Primero de todo gracias a los antimonitores de Campamento Krypton por descubrirme esta película. Protagonizada por Candace Hilligoss, Frances Feist, Sidney Berger y Art Ellison, se basa en un relato corto de Lucille Fletcher. El mismo relato fue adaptado televisivamente en la serie "The Twilight Zone", con el nombre homónimo de The Hitch-Hicker ("El escalador"). 

La película narra la historia de Mary Henry (Candace Hilligoss), tocadora profesional de órgano (de iglesia, mal pensados), quien es víctima de un accidente automovilístico: compitiendo contra el coche de unos chulitos del pueblo, el auto en el que viajaba cae al río junto con otras dos pasajeras del vehículo. Mary sobrevive, un poco desorientada y pelín confusa.

Para olvidarse del drama, Mary acepta un trabajo en la iglesia de otra ciudad. Esta le resulta raruna, incluyendo unos seres fantasmales que la persiguen durante todo su viaje y por toda la ciudad. A las afueras del lugar  hay un descampado en donde anteriormente había una feria. Sin saber por qué, Mary se siente atraída por el lugar, y se dedica a deambular por allí a ver qué encuentra. Nada bueno, ya os lo digo yo.

Esta peli fue la única de su director. Se ahorró dinero siendo él también uno de los protagonistas. La cinta no tuvo mucho éxito cuando se estrenó, pero hoy en día se ha vuelto una especie de película de culto. A destacar la música de órgano que nos acompaña en gran parte de la historia y resulta muy desasosegadora.

Carnival of Souls sirvió a su vez de influencia, como después confesaron, a directores como George A. Romero y David Lynch


- Mejor libro: "Mejor productor" (James Robert Baker 1988)

Mucho vicio

Tenía ciertas reservas sobre este libro porque pensaba que sería una historia demasiado intensa sobre un vicioso con una historia contada ya antes. Cuánto me alegro de haberme equivocado. De esta impresión inicial, pasé a devorar el libro sin poder soltarlo.

La historia del productor de cine Shark Tragger está narrada como en esos documentales donde todos los que han conocido a un finado cuentan sus experiencias o anécdotas con él. Es impresionante el trabajo de James Robert Baker (1947-1997) para recrear, ensamblar, coordinar los testimonios de ¿cuántos? ¿50 personajes? que se relacionaron con Tragger desde su infancia, avanzando de tal forma que no te pierdes detalle de su azarosa vida. Como un puzzle de esos de 5000 piezas, asombroso. 

El tal Tragger es una "joya" que reúne los peores vicios del más oscuro Hollywood, y del propio Estados Unidos, al que solo se le podría disculpar por formar parte de una familia, digamos, disfuncional (por favor, ese padre), y al que su amor por el cine le lleva a tener una existencia llena de altibajos, con subidas muy altas y bajadas abismales. La caótica situación familiar se une a la obsesión del productor  por su vecinita desde la infancia, Kathy Petro, verdadero hilo conductor de la vida de Shark. Y no les cuento más porque es tal mi entusiasmo por esta historia que podría contarles hasta la última sorpresa de la misma y me encantaría que la descubrieran ustedes mismos.

No quiero dejar de dar un apunte biográfico sobre este escritor californiano. Especializado en "ficción satírico - transgresiva" y licenciado en la UCLA, también él comenzó como guionista en Hollywood pero lo dejó por la escritura (Dios mío si lo que vio fueron las barbaridades que cuenta en el libro...). Grandes éxitos suyos fueron "Fuel-Injected Dreams" (1986) y este libro que nos ocupa, cuyo título original es "Boy Wonder", terminando de liarla parda con su novela "Tim and Pete" (1993), por lo radical y violento de la crítica que hacía al neoconservadurismo republicano estadounidense. Debido a ello tuvo grandes problemas para poder volver a publicar, lo que según su pareja fue un factor que contribuyó a que se suicidara.

Parece que no ha roto
un plato en su vida...


- Mejor disco: "Ultra mono" Idles (2020)


Banda originaria de Bristol a los que no sé muy bien cómo definir. Post punk, que es lo primero que se viene a la cabeza, no les gusta. Pues pasamos de etiquetas y nos quedamos con una magnífica base rítmica potentísima, con ciertas reminiscencias a Ian Dury. Fueron publicados hasta cinco singles antes del lanzamiento del álbum en mayo. Entre otros ilustres colaboradores, en este disco se encuentra Jamie Cullum.

Joe Talbot y sus compinches.
No juzguen nunca una obra por su portada


¿Recuerdan cuando al principio del confinamiento a todo dios le dio por hacer ejercicio como si fueran a participar en las olimpiadas aplazadas? Pues vean, vean el hiperactivo vídeo de

"Mr. Motivator"


- Mejor canción: "Daisies" Katy Perry (2020)

El último álbum de Katy Perry es de lo más salvable que ha hecho en los últimos años. No se esperen otro "One of the boys" ni "Teenage dream", pero al menos hay unas cuantas canciones decentes. La mejor de todas este "Daisies", que me tiene pelín obsesionada. No se pierdan el vídeo donde Katy muestra su embarazo sin complejos ni tonterías. Bien por ella y enhorabuena por su maternidad. La niña por cierto es de Legolas.


- Frase de mes: "Son 20 años de gritos y silencio" (Alaska)

Esta es, según Alaska, la clave de su larga y fructífera relación con su marido Mario Vaquerizo. Cualquier que conozca a esta maravillosa pareja sabe quien aporta los gritos y quien el silencio. ¡Bravo por vuestra complicidad!

Pan, amor y mucha fantasía


- Imagen del mes: Mis labores

Me llaman "La Tricotosa"

Este mes ha sido especialmente fructífero en lo que respecta a mi afición por el ganchillo. Solo una pequeña muestra de uno de los trabajos que he hecho para no dar pistas a la interesada que va a recibir el regalo y que a lo mejor lee estas líneas.


¡Hasta los próximos favoritos!


viernes, 23 de octubre de 2020

“Nest of nightmares”: Lisa Tuttle me ha conquistado




Situemos primero a la protagonista del “personaje del mes” de septiembre: Lisa Gracia Tuttle es originaria de Houston, Texas, USA. Comenzó a escribir de chiquitica cuando acudía a la Kinkaid School. Posteriormente, en la Mirabeau B. Lamar Senior High School, fundó Mathom, fanzine de la Houston Science Fiction Society, asociación también creada por ella.


Mira qué carica de inocente


Seguiría escribiendo en los años posteriores hasta que en 1972 se publicó su primer relato corto, “Stranger in the house”, dentro de la antología “Clarion II”. Tras graduarse en Literatura Inglesa, en el 74 trabajó como periodista en el Austin American-Statesman durante cinco años.

Un poco de salseo… Lisa fue pareja profesional, y de lo otro, del amigo George R. R Martin, sí, el creador de los archiconocidos juegos de tronos. Su primera obra juntos fue “The Storms of Windhaven”, una novela corta que fue nominada al premio Hugo en 1976. Decidieron darle una vuelta a la obra y en 1981, se publicó ya como una novela larga con el título “Windhaven”. Alargaron la novela pero acortaron el título. Curioso.


La verdadera khaleesi con 
el creador de la saga


Lisa está especializada en ciencia ficción y terror. Ha escrito bajo diferentes seudónimos y entre sus trabajos se puede encontrar “Lost Futures” (1992), “Catwitch” (1983) y “Enciclopedia of Feminism” (1986), obra de no ficción que se separa por completo de sus géneros habituales.


¡Qué dulce parece pero qué 
historias más terribles se le 
ocurren!


Una vez que nos hemos hecho una somera idea de su vida y obra, vamos al libro que me ha cautivado: “Nest of nightmares” (1986). No puedo estar más de acuerdo con la opinión de Neil Gaiman sobre esta colección: “13 relatos que te dejarán con mucho desasosiego”. Miedo, lo que se dice miedo, no dan. Ahora, mal rollo y mal cuerpo sí te dejan. 

Las protagonistas de las historias son mujeres que, de una forma u otra, están sufriendo un momento de crisis, bajona o cambio (no está muy claro si a mejor) y se tienen que enfrentar a unas situaciones extrañas, de difícil explicación o, directamente, que no hay quien las asimile o las entienda. Muchos fantasmas, muchas apariciones, muchos “amigos invisibles”, resucitados e incluso situaciones estilo “El Ángel Exterminador” de Luis Buñuel pero a lo grande. Leyendas indias, niños y bebés inquietantes (como poco…), vamos que a estas historias no les falta de nada. 

Ojo, que hay alguna como "Treading the maze" o "A friend in need" que te llegan a emocionar, otras como "Flying to Byzantium", que te pone de los nervios por la impotencia de la pobre protagonista ante la encerrona que le han preparado o "Bug house", que te deja mal cuerpo al descubrir el secretito que oculta la casa de la tía de la protagonista.

Bueno, no cuento más, que al final lo voy a desvelar todo. Denle una oportunidad a este libro y a esta autora. Sé que no será lo último que lea de ella. Una mujer que tuvo las santas narices de rechazar el premio Nebula en 1982 (el único autor que lo ha hecho) merece mi respeto, admiración y curiosidad.

Investigen, investiguen.

¡Feliz Halloween!


viernes, 16 de octubre de 2020

Nostalgia juguetera

Hace unos días me llamó muchísimo la atención ver a un chiquín que se acercaba a jugar con sus amiguitos en el parque portando una palangana rara. No pude por menos que quedarme un rato mirando para saber a qué leche iban a jugar con semejante artilugio. ¡Era un circuito para jugar a la peonza! ¡Qué ilusión me hizo ver que, en la era de los móviles, las tabletas, los videojuegos más sofisticados y requetevirtuales, hay niños que disfrutan de un juego REAL tradicional como ese! Quizá sea consecuencia del éxito de la serie Beyblade: Burst Turbo, no sé, el caso es que encantó que los chavales demostraran sus habilidades lanzando sus modernísimas peonzas, clavadas a las de la serie en cuestión.

No pude evitar una punzada de nostalgia acordándome de los juegos/muñecos de los que disfruté en la infancia. Unos para jugar en solitario y otros para compartir, quiero hacer un pequeño homenaje a algunos de ellos, los primeros que se me han venido a la cabeza al echar la vista atrás:


Exin Castillos


¡Pero qué construcciones más chulas se podían hacer con los diferentes modelos de Exin Castillos! Siempre podías echarle inventiva y hacer tus propios diseños.

Tente

Y si el juego anterior te daba para construir cosas distintas a un castillo con un pelín de imaginación, con las piezas del Tente ya podías crear casi lo que quisieras. Cómo molaban aquellos ladrillitos y distintas piezas de diferentes colores. Pero, sinceramente, creo que lo mejor de todo era la emoción de encontrar piezas cuando barrías debajo del armario. ¡Qué afán tenían de perderse y esconderse!


Multihobby 


Para niños amantes del bricolaje y de hacerse sus propios mecanos. Más de una vocación para cursar formación profesional o alguna ingeniería se debe a este colorido lote de "hazlo tú mismo".


Cartas familias del mundo


Bueno, bueno, bueno, gozada máxima. Este inocente juego de cartas, que quién sabe si con la tontería imperante hoy en día lo mismo hasta se considera "políticamente incorrecto", hace décadas nos descubría que había habitantes en el planeta de distintos colores y costumbres. ¡Qué sensación de poder te daba lanzar las cartas sobre la mesa, avasallando a tus compañeros de juego, berreando la retahila: "Papá esquimal, mamá esquimal, abuelo esquimal, abuela esquimal..." y así hasta completar la familia completa! Javier Fesser dejó testimonio de este juego en su maravillosa película "El milagro de P. Tinto". Por algo será si este genio quiso que la mítica baraja de las familias del mundo tuviera un momento de gloria en su peli.

Juegos de agua Geyper


La de horas que me habré pasado perdiendo la paciencia y los nervios intentando meter los aritos en los postes, llevando la pelotita por el laberinto... o cualquier malvado reto que te planteaban estas cajitas llenas de agua y sencillos circuitos que eran para mí inescrutables retos. El mecanismo no podía ser más simple ni más adictivo a la par: apretar un botón para lanzar un chorro de agua que impulsara las piezas y un poco de habilidad eran suficientes para pasar horas de diversión. El problema era mío si carecía de la mínima gracia para jugar y la diversión se acababa convirtiendo en el cabreo de un mono y un amago de ataque de ansiedad. Pero aún así... Cómo me lo pasaba.


Autocross


La joya de la corona. Por favor, miren el artilugio. Más simple que el mecanismo de un chupete. Pero el placer que sentía encendiendo la maquinita con la llave y poniéndome al volante del cochecito que giraría por el circuito sin parar sigue siendo inenarrable. Señor o señores creadores del Autocross, nunca podré agradecerles lo suficiente las horas, qué digo, días, que me pasé gozando del placer del conducir muchos años antes de que tuviera la edad suficiente para sacarme el carnet.


Juegos reunidos Geyper


¡Bravo! ¡Qué invitación a la ludopatía infantil tan sutil, con sus dados, su ruleta, su bingo...! Ojo, que también había juegos de habilidad, deducción... o clásicos como la oca o el parchís. Miren, miren qué presentación: todas las piezas tan colocaditas, tantos colorines... ¿Les parece exagerado que diga que más de uno digievolucinó de jugador de los Juegos Reunidos a visitador compulsivo de las casas de apuestas? Por favor, miren la cara del niño de la caja y no me digan que no es el rostro del ansia viva...


Cine Exín


E igual que digo que los maravillosos Juegos Reunidos Geyper causaron más de un caso de adicción al juego, me gustaría pensar que el Cine Exin propició alguna vocación para el mundo del cine. Qué simple pero qué efectivo aparatejo: metías la película, que venía en un cartucho, en el proyector y ala, a darle a la palanquita para delante y para atrás hasta que se te dormía la mano. La propia caja te servía como pantalla para proyectar. Todavía no puedo creer que una cosa tan simple, y cuando en casa creo que no tuvimos más de tres peliculitas distintas, nos pudiera dar tantísimas horas de entretenimiento. Y más me extraña aún que, viendo lo mismo, a alguna hermana le diera años más tarde por Bergman, François Truffaut, Ingmar Bergman y Abbas Kiarostami y a otras por Ozores. Los caminos de la cinematografía son inexcutrables.


Nancy


¡Pero qué guapa era mi Nancy! Ojo, la de los 70, no ese invento que se sacaron de la manga hace unos pocos años. Que la Nancy actual es una choni ¡y encima tiene una app! ¡Es que no tienen imaginación los críos de hoy en día para jugar con una muñeca sin necesidad de que un equipo de marketing le dirija desde el móvil! ¡Por favor! No sé cómo han tenido el valor de llamarla igual. Intolerable.

A lo que vamos. La Nancy era monísima, estilosa, con su inacabable colección de vestidos y complementos, de los que he querido rescatar el armario de la foto, que me encantaba... Una muñeca fantástica que tenía una hermana pequeña, Lesly, y, al igual que la raquítica operada de la Barbie, tenía un novio. Qué pena, todo el mundo se acuerda de que el novio de la Barbie se llama Ken pero, ¿recuerdan cómo se llama el novio de la Nancy? Tranquilos, yo se lo digo: Lucas, como el de la inolvidable canción de Raffaela Carrá.


Barriguitas


¡Qué cosa más rica! Por favor, qué monísimos eran estos bebés de apenas 10 cms con esa carica que nunca te miraba de frente (¿por qué los crearon mirando de lado? Un gran misterio de la humanidad que quedará sin resolver). Qué gusto unos muñequitos que no eran una cerdada como los de ahora, que te los venden con la "gracia" de que se cagan, se peden, se eructan, se mean, te potan, se les caen los mocos estilo troll de David el Gnomo... ¡Y a veces todo al mismo tiempo, que parece que el muñeco va a implosionar! ¡Qué asco! Prefiero estos virginales angelitos que también tenían sus trajecitos y complementos y no te causaban el mínimo desasosiego.


Visores diapos


No sé siquiera si se pueden considerar como un juego, pero estos ultra-mega-cutres visores de diapositivas han llenado horas de diversión en mi infancia. Estas minitelevisiones sencillamente llevaban una plaquita redonda dentro con unas mini fotos, generalmente con las vistas, monumentos o paisajes de algún lugar en concreto, que veías a través de un minúsculo agujerito que había en la parte de atrás de la minitele, y que hacías pasar accionando una palanquita o botón situado al un lado o en la parte superior del aparatillo.

De verdad que era lo más tonto que se pueda imaginar, pero era una forma de ver "otros mundos", porque este artilugio se convirtió en el souvenir obligado a traer cuando viajabas o veraneabas por ahí.


Mastermind


Es que lo tenía todo: fichitas de colorines, afán de hacerte pensar y deducir, emoción hasta saber si habías acertado la combinación de colores que tu rival había preparado... No hay palabras para describir la turbación que te causaba ir viendo cómo el  "mastermind" que escondía la combinación de colores iba colocando chinchetas negras o blancas, dependiendo de si habías acertado color y posición de una ficha o solo el color... o nada. ¡Qué tremenda alegría cuando destapaba el tejadillo con el que celosamente ocultaba la combinación ganadora y qué frustante cuando llegabas al intento final sin haberla adivinado! 


Maratón


"Sádico" artilugio con el mismo principio de los juegos de agua, sin el agua. Unos botoncitos, unas palanquitas y mucho pulso y habilidad eran lo único necesario para dirigir la canica y que pasara por todo el circuito de rampitas, tubos y columnas sin caerse en un tiempo límite. Lástima, yo tenía las palanquitas, los botoncitos pero... siempre me faltó el pulso y la habilidad. Décadas más tarde sigo igual, pero entusiasmo para jugar, oiga, de eso me sobra.


Y hasta aquí un pequeño repaso y homenaje a los juegos de mi infancia. Quizá ni mejores ni peores de los que hay hoy en día. Cada uno disfruta de lo que le toca vivir. (Qué tontería de "bienqueda": niños del parque de enfrente de mi casa, seguid jugando con la peonza. Mucho mejor que los juegos de "mata-mata" que os destrozan el cerebro y la vista en la pantalla de turno). 

Por cierto, como seguro que hay cientos de juguetes y juegos entrañables que obviamente se han quedado fuera de este post, por favor dejadme en comentarios alguno que os traigan buenos recuerdos para compartirlos. ¡Muchas gracias!