Listas

jueves, 29 de junio de 2023

Manualidades primavera 2023

  


Se terminó la primavera y toca mostrar alguna de las cosillas que he ido haciendo estos meses. Mucha flor, algunos muñequillos y adornos varios componen la recopilación de esta pasada temporada:

Como el disco de los Pecos: 
un par de corazones

Flor amaralys en tonos rosas

Cesta con florecillas varias I

Cesta con florecillas varias II

Cesta con florecillas varias III

Cesta con florecillas varias IV

Rollito "dulce" para celebrar el V
aniversario del blog

Flor amaralys en tonos azules I

Flor amaralys en tonos azules II

Kraken

Coneja de Pascua

Que no nos falten nunca unos muercielaguitos

jueves, 22 de junio de 2023

Mis 3 amores rockeros alemanes: Die Aerzte


Espero no ponerme muy "intensa" porque esta banda lleva muuuchas décadas acompañándome y, a diferencia de Rammstein y Oomph!, aquí sí que tuve contacto directo con seguidoras del grupo y fui una más del club de fans oficial (¿o uno más? Luego les cuento)... ¡Vámonos a los 80!

DIE AERZTE: ¿pero esto es punk?

Corría el año 1982 cuando en Berlín se juntaron el cantante y guitarrista Jan Vetter (aka Farin Urlaub), el batería Dirk Felsenheimer (el mítico Bela B.) y el bajista Hans Runge (aka Sahnie). Los tres fundaron Die Aerzte (= los médicos), un grupo que no tardó en hacerse un nombre en la escena punk de la ciudad. 

Bueno, punk... que lo dicen ellos...

Éramos todos unos chiquillos

Unos pocos años más tarde, cuando yo compraba la revista Bravo en Benidorm para conseguir información que aquí llegaba poco, o no llegaba, de ídolos varios (Bowie, Iggy Pop, Alicia Cooper...), me fijé en los pintas estos de "los médicos" por su look gótico punk tan aparentemente sofisticado y transgresor. Miren, nos les voy a engañar: que me gustó el Bela B y punto. 

Total, que gracias a las tiendas de importación a las que compraba vinilos por catálogo (¡qué tiempos!) me hice con algunos de sus discos, comenzando por el Ep "Zu schön um wahr zu sein" (= demasiado bonito para ser verdad). Bonito... Cuando aquello empezó a sonar en el tocadiscos no daba crédito. Para mí el punk eran los Pistols, Ramones, Stooges, Exploited... pero esto... definitivamente no. Lo que sonaban eran unas canciones mucho más relacionadas con el "bedroom pop" de hoy en día que con el verdadero punk. Vamos que si eso era punki, Bruno Mars es la reencarnación de G. G. Allin.

Pero el caso es que seguí dándoles oportunidades porque, si bien el estilo seguía pareciéndome más cercano al pop, el caso es que fue mejorando y las composiciones cada vez estaban más trabajadas. 

Mi orgulloso título de miembro
del club de fans de la mejor banda del mundo

Hagamos el primer gran salto en el tiempo. La banda fue cambiando de componentes hasta que en 1993 se unió el músico chileno Rodrigo González, el bajista que han mantenido hasta ahora. Para mí fue el toque de calidad que necesitaban para madurar el sonido del grupo. Sin él estoy segura que los fans jamás hubiéramos disfrutado de trabajazos como "Die Bestie im Menschengestalt", "Le Frisur","13" o mi favorito "Planet Punk".  ¡¡¡Ay qué tiempos cuando tenía el canal de vídeos alemán VIVA y tenía decenas de cintas VHS con vídeos, entrevistas, documentales, actuaciones... de estos muchachos!!!

Evolución de los fanzines del club de fans
a lo largo de los años

Tal fue mi afición, que cuando ya tuve un nivel aceptable del idioma de Goethe, ni corta ni perezosa me apunté al club de fans oficial. De cuando te apuntabas por carta y tenías que hacer la transferencia yendo al banco. Qué experiencia... Resultó que debía ser el único (sí, digo único y no única) fan español del grupo y causé "cierto revuelo". No, no crean que es por echarme flores, fue tan sencillo como un error de interpretación con mi nombre: me llamo María José, pero por Alemania por lo visto lo del primer nombre les sobra, y "las miembras" del club creyeron que "José" era un apuesto español estilo Antonio Banderas que se les había unido. Les juro que a la semana de apuntarme tenía el buzón a reventar de cartas de muchachas a las que decepcioné espantosamente explicando que era una chica, por lo que el chorreo de misivas descendió estrepitosamente en tiempo récord. Eso sí, la atención de las que llevaban el club fue maravillosa y las cartas, fanzines y fotos firmadas llegaban con la misma frecuencia como si viviera en Hamburgo (por un poner). Ojo que estuve en el club como unos cuatro años y nunca me faltó material a raudales por su parte.

Tres discazos

Demos otro brinco en el tiempo: para que se hagan una idea de lo imbricados que están mis recuerdos con este grupo, el 11 de septiembre de 2001, mientras las Torres Gemelas se venían abajo, yo estaba en la tienda Saturn de la Alexander Plazt de Berlín con dos cerros de cds y vídeos del grupoen mis brazos, en mi primer (y único) viaje a Alemania para conseguir todo el material que pudiera. Tanto clientes como empleados estaban arremolinados en la zona de las televisiones. Me acerqué a un caballero al que le pregunté qué ocurría y él, muy amable, me contestó que un avión había chocado contra una de las torres. En ese momento se produjo el choque contra la segunda. Yo, que estaba en el séptimo cielo por tener en mis manos todo el material que llevaba ansiando durante décadas, como que pasé un poco del tema. Madre mía cuando llegué a la casa donde me estaba alojando y vi lo ocurrido...

¡Con qué cariño guardo este cómic
adquirido en el mítico barrio berlinés Kreuzberg!

No quiero dejar de recordar la noche de Halloween de 2002, creo que el mejor de mi vida. Ese día me fui de un trabajo que fue una de las peores experiencias laborales en una multinacional muuuuy conocida. Y esa noche se estrenó el concierto acústico "Unplugged - Rock and Roll Realschule", grabado en el colegio donde alguno de ellos había estudiado la carrera de Música. Ahí estaba yo clavada viendo la MTV entusiasmada, flipando con las pedazo de versiones que hicieron de sus clásicos. Y luego, en los Conciertos de Radio 3 de La 2, pusieron el de los Murderdolls. ¿Mejor Halloween? Imposible.

Foticos firmadas que mandaban desde el club

El grupo a lo largo de su larguísima carrera ha tenido mil altibajos, se ha separado, han tenido sus proyectos en solitario, han vuelto y ahí siguen. Quizá su música ya no me sorprenda y siga tirando de discos antiguos cuando quiero disfrutar de su trabajo, pero ahí sigo, muy contenta cuando veo que la banda saca alguna canción o vídeo, voy revisando las novedades en su web bademeister.com... y que siguen en forma girando por su circuito teutón habitual. 

¿Los veré alguna vez cara a cara en un concierto? Pues si es así, vive Dios que se van a enterar que esta fan española que lo es, está allí. 

jueves, 15 de junio de 2023

Mis 3 amores rockeros alemanes: Oomph!


Siguiendo con las bandas alemanas que me han robado el corazón y los oídos, sigamos con Oomph!, a los que podríamos considerar los padres del grupo de los que hablamos la semana pasada, los Rammstein. Sí, ya sé que a estos no les gusta que les llamen plagiadores pero, señores, es que Oomph! llegaron primero.

Les presento a Dero (excantante y exbatería), Crap (guitarrista) y Flux (bajista).

Crap, Dero y Flux (de izda a dcha)

Qué maravilla cuando les vi en 2001 como teloneros de HIM. Bueno, no fui la única que debió pensar eso porque, a pesar de que solo conocíamos a la banda los tres alemanes que estaban en primera fila, y algún fan más de aquí, el concierto de Vile Valo fue tan lamentable, que el respetable empezó a pedir que salieran otra vez los teloneros. Qué triste es eso. Solo dos veces he vivido la misma situación. La otra fue en un concierto/tomadura de pelo (y lo digo con pena) de Cradle Of Filth, donde la gente empezó a reclamar desde la segunda canción que volvieran los Moonspell. Pedazo de cabreo que se agarró el Dani Filth, pero chico... cuando timas a la audiencia...

Pero retomemos el tema. Qué tonta fui en esa ocasión de no acercarme a charlar más con ellos. Al finalizar el concierto estaban tomando unas copas en la barra de la sala y, maldita timidez, solo les dije de lejos que el concierto había sido "geil", algo así como estupendo en alemán, y ellos lo agradecieron con una gran sonrisa y un "danke schön". Qué majos.

Avancemos. Para mitad de los 2000 ya había conseguido sus discos a precio de oro de importación y disfrutaba de trabajos como "Defekt", "Plastik" y "Ego", por nombrar mis favoritos. Estaba clara la evolución de la banda de un sonido industrial muy crudo y a veces chirriante hacia un sonido más pop, eso sí, sin perder la fuerza guitarrera que es marca de la casa. ¿Cuántas veces escuché este "Ice Coffin" de "Defekt"? Aparte de la dureza de la música, me encanta que las letras que escribía Dero fueran un "drama" como a mí me gusta:

"¡No me salves!

Mejor déjame aquí solo en mi ataúd de hielo."

Madre mía... Qué exagerao es el chacho.

Y qué decir de temas como "Das Weisse Licht" ("La luz blanca") o "Niemand" ("Nadie). Maravillas.

Y llegó el gran pelotazo de la banda "Warheit oder Pflicht" ("Verdad o reto") de 2004. Aquí los éxitos se sucedieron sin cesar, gracias también a vídeos inspirados en películas clásicas de terror, como Frankestein o El exorcista. Genial, porque así estaban en "heavy rotation" en el canal alemán VIVA y pude disfrutar de más entrevistas e información sobre la banda. Mi canción favorita del disco: "Sex hat keine Macht" ("El sexo no tiene ningún poder") -no se lo creen ni ellos-:


La banda siguió haciendo magníficos discos que fueron un éxito detrás de otro como "Glaubeliebetod" (Creenciaamormuerte) del 2006 y con "Monster" (2007) consiguieron más reconocimiento internacional, al colar en la banda sonora de la peli "Alien vs Predator: requiem" la canción "Wach auf!" (¡Despierta!). Pero de esta época y de ese disco destaco sin duda la tremenda "Beim erstem Mal tut´s immer weh" (la primera vez siempre hace daño). Cancionzaca.

¿Y cuándo me topé de nuevo en el camino con los Oomph!? Pues en 2016, cuando presentaron el álbum que conmemoraba sus 25 años de carrera, "XXV". Otro magnífico concierto, ya como cabezas de cartel, donde tocaron de forma impecable clasicazos de su carrera, mezclados con temazos de ese nuevo álbum, como "Nicht von dieser Welt" ("No de este mundo"). ¡Ellos sí que no son de este mundo!

Cuando les vi de nuevo en 2019 poco podía imaginarme que sería la última vez que vería a Dero cantando con la banda. Durante el confinamiento en 2020 se replanteó su existencia, no sé si sería ya cristiano o no, pero el caso es que, tras el estudio de la Biblia, decidió abandonar el mundo de la farándula y dedicarse a expandir la palabra de Dios. 

Foto promocional del álbum "Ritual" (2019)

Total, que Flux y Crap están finalizando, o ya tienen grabado el nuevo álbum, hay gira contratada, pero no consigo averiguar quién es el nuevo cantante que tiene la dura tarea de sustituir al carismático y pedazo de cantante que es, y siempre será, Dero. Lo último que sé de la banda es que pedían el voto en eurovisión para sus colegas de Lords Of The Lost. 

En fin, da igual. Tengo muchos y muy variados discos de estos caballeros de Wolfsburgo para disfrutar toda mi vida, y los recuerdos de tres pedazo de conciertos a los que tuve la suerte de acudir. Larga vida a Oomph!



jueves, 8 de junio de 2023

Mis 3 amores rockeros alemanes: Rammstein


Me parece rarísimo que no haya hablado en este blog de tres grupos fundamentales en mi existencia, o que lo haya hecho muy poco.

Die Aerzte, Rammstein y Oomph! Ahí es nada.

No pretendo extenderme en comentar sus discografías respectivas, más que nada porque cada uno merece casi un blog por separado. Pero quiero al menos rendir homenaje a estos músicos cuya obra lleva haciéndome compañía desde hace décadas, y casi cada canción suya ha puesto la banda sonora en tantísimos buenos y malos momentos.

Hoy empiezo por los muchachos originarios de la Alemania Oriental...

De izda a dcha: Richard, Oliver, Christoph, Till, Flake y Paul


¿Cómo conocí a Rammstein? Pues seguro que a través de la banda sonora de "Lost Highway" (1995). En ella se incluían dos canciones del primer disco del grupo, "Rammstein" y "Heirate mich" ("Cásate conmigo"). Según las escuché ya estaba buscando el disco completo donde aparecían estas canciones: "Herzeleid" (1995), que se puede traducir como "pena en el corazón", "dolor en el corazón", ¿quizá "mal de amores"? Según escuché el tema que lo abre, no me entró ninguna pena en el corazón, más bien me explotó la cabeza. "Wollt Ihr das Bett im Flamen sehen?" ("¿Queréis ver la cama en llamas?") es como un combate de boxeo en el que todos los puñetazos te caen en los oídos. ¡Qué digo boxeo! ¡Es un arte marcial mixta! La verdad es que el Rock industrial ya me encantaba de antes, pero esas percusiones tan bestias de Christoph Schneider y esos guitarrazos de Richard Kruspe y Paul Landers me parecieron de lo mejor que había escuchado. Vamos, que me hice fan fatal. Eso sí, ya saben que, aunque mitómana a muerte, no me ciega la pasión, y la portada de este disco me pareció de lo más cutre y feo que había visto en mi vida.

Qué cosa más fea y más pobre de portada

Escuchen, escuchen y vean:



Total, que empecé a interesarme por todo lo que rodeara al grupo y, afortunadamente en aquella época, tenía el canal musical alemán VIVA en casa, así que tenía fuente de información asegurada. Ah, y la fiel compañera Bravo, la revista también alemana en la que, bajo la apariencia de Súper Pop a lo teutón, te podías encontrar un montón de información sobre grupos que aquí no llegaban ni de coña (y no solo estoy hablando de artistas alemanes).

No tuve que esperar mucho para disfrutar, qué digo disfrutar, gozar; qué digo gozar, extasiarme con el siguiente trabajo de la banda: "Senhsucht" (1997) (= deseo ardiente, anhelo). Madre mía... ese "Du hast" ("Tú tienes" o, si consideramos cómo se pronuncia y de lo que va el tema sería también, "Tú odias"), ese "Eifersucht" ("Celos"), ese "Engel" ("Ángel"), esta última con un pedazo de vídeo donde se recreaba la mítica escena del bar de Vampiros La teta enroscada en la peli "Abierto hasta el amanecer", pero versión Till Lindemann y cía. 



Este trabajo me pareció mejor aún que el anterior. Rammstein se hicieron muy conocidos y ya estaban y sonaban por todas partes. Y esto hizo que pudiera ir a verles por primera vez a la sala Canciller II. Pedazo de concierto. Casi salimos todos abrasados, pero qué sonido y puesta en escena amigos.

Y el sumun llego con su tercer disco "Mutter" (= "Madre"), del año 2001, si nos saltamos el espectacular directo publicado entre el segundo y este "Mutter", "Live aus Berlin" de 1999. Buah chaval... Ya solo con aquel primer single "Sonne" (="Sol"), supimos que el álbum iba a ser un pepinazo. Y lo fue. Canciones como "Ich will" (="Yo quiero"), "Links 1 2 3" (="Izquierda 1 2 3") o el pelotazo "Feuer frei", formaban parte del que para mí era el mejor disco de la banda. Solo les comento una anécdota: en el viaje que hicimos una de mis hermanas y yo a Valladolid para ir a ver tocar a Placebo, "Mutter" estuvo sonando los 190 kms de ida y los otros tantos de vuelta "non stop".

¡Cómo no les iba a ver a la sala Macumba cuando presentaron el álbum! Lo flipé, porque antes del concierto se paseó el cantante Till Lindemann entre la gente por todo el recinto, sin que nadie se percatara. O a lo mejor quien sí le reconoció le pasó lo mismo que a mí. Como iba con cara de pocos amigos, cualquiera se acercaba a la criaturita, que pequeña precisamente no es. Por cierto, aunque Macumba era la típica discoteca de tamaño medio, no se cortaron en llevar todos sus números pirotécnicos y por momentos temí que el techo saliera ardiendo y con ello, todos los presentes fuéramos parte de una barbacoa humana. No sé, me imagino que para ese año ya habría inspecciones de bomberos antes de autorizar semejante espectáculo, ¿no? Vale que Lindemann parece que tenía como una titulación de experto en prevención, pero...

Miren, miren qué gozada la escena de la peli "XXX" de Vin Diesel donde aparece el grupo tocando "Feuer Frei":


Durante los siguientes años seguimos con fervor a la banda, hasta que vino el primer palo. Ese "Reise, reise" del 2004. Madre de Dios, qué cosa más mala. Me pareció terrible que lo mejor que pudieran sacar tras tres años fuera ese "Mein Teil" (="Mi parte), "Amerika" o "Keine Lust" (="Sin ganas"). Sin ganas de escucharles me quedé yo, prefiriendo cualquiera de los discos anteriores. Aún así, el directo es el directo, y a Leganés que me fui para verlos tocar en el concierto más apabullante que he visto, en relación con puesta de escena, y en el que más miedo he pasado. Fui con mi querido antimonitor del Campamento Krypton B. Sánchez, y prácticamente segun entramos, la avalancha humana que se concentraba (literal) en la plaza de toros cubierta, nos separó. Yo quedé atrapada contra uno de los muros de la parte de atrás y, viendo que estaba claro que habían vendido entradas de más, recé para que nadie se tropezara o estornudara porque de allí no salíamos uno vivo. Y, aún estando tan lejos del escenario, me llegó el calor de las pirotécnicas y los lanzallamas. ¿Morir aplastada o abrasada? Vaya dilema. Eso sí, otra cosa que recordaré de por vida de este evento fue que pasó por nuestro lado el mismísimo Nacho Vidal, que por cierto iba de la mano de Tammy, la gótica del reality "La casa de tu vida".

Posando "pa" la Bravo

Lo peor estaba por llegar: "Rosenrot" (="Rosa roja") en 2005. Este disco para mí ya no había por donde cogerlo. Por lo visto eran descartes o canciones que no habían entrado en el anterior más alguna nueva. Con todo el dolor de mi corazón les digo que no salvo ni una sola canción. 

Mutter, tiempos gloriosos


Tras un segundo disco en directo en 2006, en 2009 se publicó "Liebe Ist Für Alle Da", del que no tengo nada que decir porque no me interesó ni mucho ni poco ni nada. Más de lo mismo, pero peor.

Y después... la nada. Silencio del grupo durante diez años. Hasta que en 2019 salió su disco "sin título", vaya como el "black album" de Metallica, que no trajo nada nuevo musicalmente y sí una serie de temas que (cuánto siento decirlo) me aburrieron mortalmente (madre de Dios ese vídeo de "Deutchland" de casi diez minutazos...). Y, durante el confinamiento por la pandemia, estuvieron componiendo "Zeit" (="Tiempo"), su octavo álbum de estudio, publicado en 2022. Que no quiero hacer chiste fácil con el título, pero que desde luego tiempo para darle un aire a su estilo se ve que no tuvieron porque nos ofrecen más de lo mismo en canciones como "Zeit", "Zick Zack" (qué grima de vídeo) o "Dicke Titten" (="Tetas gordas"). ¿Qué? ¿En serio? Sé que finos no han sido nunca, véase el numerito clásico del cantante en los conciertos con los dos tetrabricks de leche metidos en la entrepierna que al final se acaban desparramando, o el "Te quiero puta" del disco "Rosenrot", pero esto... 

En fin, que me da igual que ya sean desde hace años una repetición de los mismos ritmos y composiciones. Los tres primeros discos son gloria bendita que seguiré escuchando hasta el fin de mis días y que me quiten lo bailao.