En este magnífico ensayo, Stefan Zweig (Viena 1881 - Petrópolis 1942) analiza a sus escritores favoritos, centrándose en los tres conceptos que cree que representa cada uno: Balzac -> la sociedad, Dickens -> la familia, Dovstoievski -> la religión. Eso sí, se nota cuál es su favorito porque dos tercios del libro se los dedica al ruso. Que se te ve el plumero Esteban...
El austríaco comienza poniendo en contexto histórico al francés. Honorato (Tour 1799 - París 1850) forjó su carácter en los años del imperio napoleónico, en los tiempos de los experimentos de los químicos Cuvier y Lavoisier, en los que estaba muy interesado. Sobre todo fue un "registrador" de todo lo que veía a su alrededor, desde los grandes acontecimientos a los detalles más pequeños.
Balzac tenía una idea muy clara de cómo tenías que desenvolverte en la vida: entregarte a tu objetivo y a tu pasión sin matices. Una sola pasión, una sola obsesión, sin distracciones, centrado en lo tuyo y dar la vida por ello si hacía falta (muy al estilo Fary, no le gustaba el hombre blandengue). Por eso los personajes de su obra cumbre "La comedia humana", representan cada uno un arquetipo único y extremo: el arribista, el idealista, el anarquista...
![]() |
| No le gustaba el hombre blandengue |
Fue el primero en mostrar que el dinero se filtraba en los sentimientos más nobles y que solo el vil metal y las apariencias abre puertas. Y también lanzó la idea de que todo individuo es la suma del clima + el medio + las costumbres + el azar, es decir, de su mundo interior y exterior.
Vamos, que con Balzac no hay medias tintas, y su propia vida (siempre estuvo endeudado, ínfima relación con amigos o conocidos porque su obsesión era escribir) es digna de figurar en alguna de las 87 novelas que le dio tiempo a escribir dentro de "La comedia humana".
Dickens (Landsport 1812 - Gads Hill Place 1970) el pobre sale peor parado. No les voy a desvelar el motivo que esgrime Zweig para justificar las críticas al mítico creador de "Los papeles póstumos del Club Pickwick". No es que no crea que es un genio (si no, no estaría entre estos tres maestros), es que cree que podía haber dado más de sí (¿en serio?).
Le considera una conjunción de un escritor portentoso y la tradición de su época. Es el único escritor del siglo XIX cuyo propósito coincide de pleno con las necesidades espirituales de su tiempo. Según Zweig, es un símbolo de la burguesía inglesa, un súbdito modelo de la reina Victoria, fiel seguidor de la tradición del país.
![]() |
| Carlos, ni caso. Eres el mejor |
A diferencia de Balzac, cuyos héroes quieren someter al mundo, los de Dickens son más comedidos (los de Dovstoievski quieren vencerlo - al mundo-, pero esto luego). Eso sí, al menos Zweig le reconoce al inglés que describe con precisión y minuciosidad.
Vamos, que lo que hubiera querido el austríaco de Dickens era más y mejor. De verdad, lean el ensayo para entender su petición porque es de lo más curiosa.
Y pasamos al plato fuerte, Dostoievski, Qué poco disimula el autor su admiración desmedida por el ruso. Ya les digo, bastante mas de la mitad del libro está dedicado a diseccionar minuciosamente su obra. Y es que no es para menos.
Qué podemos decir del genio nacido en Moscú en 1821 y fallecido en San Petersburgo en 1881: pues que era huraño, taciturno, ludópata, con él no había término medio, o tenía momentos de exaltación (generalmente coincidentes con sus ataques epilépticos) o estaba hundido. No es para menos, cuando eres encarcelado y condenado a muerte sin motivo, se te mueren dos hijos, tienes que exiliarte, te ahogan las deudas de juegos, pasas de ser el ídolo de la Madre Rusia a ser absolutamente olvidado...
![]() |
| Con él no había medias tintas |
Y es que no podía ser de otra manera el hombre que nació en un asilo, hijo de un médico militar y una mujer con sangre campesina, al que le parecía una merma entregarse solo a unos pocos (léase familia y/o amigos). Sus personajes se conocen por sus emociones, pasiones y momentos de exaltación. De su aspecto físico ofrece cuatro trazos y ale, ya pones tú el resto. Lo configura todo a través de alma, hasta el punto de que en muchas de sus novelas no tienes claro ni el tiempo que transcurre. ¿Los acontecimientos ocurren en una noche, en tres meses, en invierno, en verano?
Para el moscovita vivir correctamente significa hacerlo intensamente, vivirlo todo, lo bueno y lo malo, todo a la vez. Y vaya si lo plasmó en sus obras.
Una vez dadas las pinceladas de los análisis que Stefan Zweig hace de estos tres maestros de la literatura universal, no puedo dejar de comentar algo que me encantó y me pareció un acierto en cada ensayo: los tres están redactados con el estilo de cada escritor. El lenguaje y la sintaxis de cada uno es un reflejo del estilo de los tres. No tiene nada que ver como expone su análisis de Balzac con el de Dickens, y en seguida te das cuenta (a poco que hayas leído algo de cada uno) de que los está imitando.
Bien jugado Stefan.


.jpeg)
.jpeg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario