lunes, 31 de diciembre de 2018

Necrológicas 2018



Despido este nefasto 2018, año para olvidar, realizando un humilde pero sentido homenaje a los famosos que nos dejaron a lo largo de él. No están todos los que fueron, pero son todos los que están:

Dolores O´Riordan

Antonio de Fraguas "Forges"

Quini
Jesús López Cobos

Givenchi
Stephen Hawking
Winnie Mandela
Milos Forman
Avicii
Verne Troyer
Javier Aller
José María Íñigo
Margot Kidder
María Dolores Pradera
Vinnie Paul
Aretha Franklin

Kofi Anan
Burt Reynolds
Cesseppe
Charles Aznavour
Jerry González
Montserrat Caballé
Álvaro de Luna
Stan Lee
Lucho Gatica
Steven Hilleburg
Moncho
Paco Pérez Abellán
Penny Marshall



Ala 2018, vete para no volver más.

domingo, 23 de diciembre de 2018

Películas Navideñas, que no de Navidad II



Continuo con entusiasmo mi listado de pelis favoritas para ver en estas fechas tan entrañables comenzado en:


6. "Los Goonies" (Ricard Donner. 1985)


Pusieron a Astoria (Oregón) en el mapa

Es digno de analizar el motivo por el que muchos clasicazos de los 80 encajan perfectamente dentro de la programación cinematográfica de Navidad. Es el caso que nos ocupa. La historia de los chavales que van en busca de un tesoro no incluye ni una guirnalda ni un belén, pero soy incapaz de verla en agosto, ahora, en diciembre, es casi obligatorio.

La idea es de Steven Spielberg y está dirigida por el genio Richard Donner ("Superman", "Lady Halcón", "La Profecía"...). El acierto en la elección de los chavales, la localización y la ejecución del film (¡¡¡el barco!!!) hace de este cuento una aventura que no te cansas de ver. Impagable la escena del secuestro y confesión de "Gordi" rememorando momentos impresentables de su aún breve pero intensa biografía. Estoy segura que la risa mal disimulada del gran actor Robert Davi era real, incapaz de aguantarla ante la verborrea del crío. Por favor disfruten:




7. "Frozen" (Chris Buck y Jennifer Lee. 2013)


Princesas con cerebro

¿Fue esta la película que me reconcilió (parcialmente) con Disney? Creo que sí. No voy a extenderme en lo que me amargaron la infancia títulos como "Dumbo" o "Bambi". ¿De verdad esas historias son para niños? Y qué decir de los timos que nos metieron desde esa factoría cambiando finales trágicos en cuentos infantiles clásicos por melosas historias con finales endulzados.

Todo esto hizo que desde hacía décadas ni me haya molestado en ver uno solo de los estrenos de Disney hasta que llegó este fenómeno. La estética de la película y el exitazo de la misma (casi 1300 millones de dólares de recaudación) me llevaron a darle una oportunidad cuando la echaron en la tele. Y no quedé nada defraudada. ¡Por fin unas princesas Disney con iniciativa y que se sacan las castañas del fuego ellas solitas! Me encantó la Princesa Anna. También su hermana Elsa, que bastante tiene la pobre con su maldición estilo rey Midas pero convirtiendo todo en hielo. El desparpajo, salero y valentía de Anna me ganó por completo. Me gusta que sea un recolector de hielo, Kristoff, y no un relamido príncipe el que les ayude y por supuesto la simpática presencia del muñeco de nieve Olaf y los achuchables trolls.

En fin, disfruten con las aventuras y desventuras de las hermanas y gocen con la canción principal de la película, "Let it go", ganadora del Óscar a la mejor canción en 2014 (versión karaoke, para que se luzcan ante familiares y amistades):



8. "El Grinch" (Ron Howard. 2000)


A las personas hay que aceptarlas como son

Con Jim Carrey casi no hay término medio: o le adoras o le aborreces. En mi caso suele ser la segunda opción excepto en casos como "Olvídate de mi", "El show de Truman" o la que nos ocupa.

Dirigida por Ron Howard, al que debemos "Cocoon", "Willow" o "Cinderella man", por poner unos ejemplos, esta adaptación del cuento del Dr. Seuss, "¡Cómo el Grinch robó la Navidad!", resulta tan excesiva estéticamente como histriónica es la interpretación del protagonista. El Grinch es un ser que aborrece la Navidad (¿¿¿¿¿CÓMO?????) y se aisla tanto física como mentalmente con la única compañía de su paciente perrito, para no aguantar a los habitantes de Villaquién, pueblo al que llegó de bebé, en el que fue rechazado por su aspecto y de este acoso surge su aversión por la Navidad, época del año para la que viven el resto de los vecinos.
En su afán de venganza, el Grinch usa la buena voluntad de Cindy, una niña de Villaquién la cual decide integrarle al conocer el motivo de su misantropía. Lejos de que la visita del Grinch a Villaquien sea un éxito, no contento con destrozarles el pueblo, el bicho verde les roba todos los regalos.

La peli es un festival de morisquetas, cucamonadas y muecas de Carrey al que puedes reconocer perfectamente bajo los kilos de maquillaje verde. Pero, ¿qué quieren que les diga? Me debió pillar en un buen día cuando la vi y me hizo hasta gracia. La cuestión es que la he visto más de una vez. ¿Habré tenido dos días buenos?

El que mejor actúa es el perro.


9. "Cuento de Navidad del los Teleñecos" (Brian Henson. 1992)


A Dickens le hubiera encantado

No podían ser otros sino los Teleñecos los que llevaran a cabo la mejor versión de la obra de Dickens. Y el magnífico Michael Caine es el encargado de darles la réplica interactuando con los muñecos de una forma totalmente creíble en su papel del avaro Scrooge. Gonzo se mete en la piel del escritor, que resulta ser el narrador en esta versión y la rana Gustavo es el sufrido empleado de Scrooge, Bob Cratchit. Su esposa no puede ser otra que la resuelta Miss Peggy. Especialmente conmovedor resulta ver a la ranita Robin interpretando al hijo pequeño de Bob Cratchit, Tiny Tim, personaje secundario pero de una relevancia importantísima en la historia:

Lo más tierno del mundo
El visionado de esta peli debería ser obligatorio en todos los colegios.


10. "El origen de los guardianes" (Peter Rammsey. 2012)


Emoción a raudales

Última incorporación a mi lista de pelis favoritas navideñas pero no por ello menos importante. La descubrí el año pasado y ha entrado con fuerza en mi ranking. Producida por la factoría Dreamworks, es un trabajo de factura impecable y Guillermo del Toro está tras este proyecto como productor ejecutivo. El otro productor ejecutivo es William Joyce, escritor de la serie de libros "The Guardians of Childhood" en los que se basa la película.

En la trama se nos cuenta lo que tienen que currar Santa Claus (un Santa por cierto bastante macarra y tatuado), el Conejo de Pascua, el Hada de los Dientes y Jack Frost cuando un espíritu maligno, Sombra, decide inundar de miedo los corazones de los niños y dar una versión infame de los tradicionalmente protectores de la infancia. Así que les toca unir fuerzas para proteger los deseos, las creencias y la imaginación de los niños. 

Me encantó. Ni pestañeé cuando la vi para no perderme detalle de la complejidad de algunas de las puestas en escena y la trepidante acción. Fantástica, un gran descubrimiento.

Bueno amigos, toca hacerse un gran bol de palomitas y disfrutar con cualquiera de estas joyas. ¡Feliz Navidad!




viernes, 21 de diciembre de 2018

Películas Navideñas, que no de Navidad I



¡Qué ganas tenía de escribir sobre este tema! Hay una serie de películas que no puedo dejar de ver en Navidad, independientemente de que sean de temática navideña o no, y tenía que compartirlo con el mundo. Sin más dilación, comienzo con las cinco primeras de mi top ten empezando por la número uno indiscutible:

1. "Se armó el belén" (José Luis Sáenz de Heredia. 1970)

Paco Martínez Soria imbatible

Por más películas que veo en estas fechas no hay ninguna que consiga arrebatarle el podio a esta joya del gran aragonés. Es impensable para mí decorar mi casa sin que de fondo esté esta historia navideña cañí. El argumento no tiene mucha complicación: un cura "old school", digamos, preconciliar, hace unos esfuerzos denodados para llevar a la iglesia a los yeyés y comunistas que componen la barriada donde predica. Tras unos intentos infructuosos, la solución para aumentar la parroquia resulta ser hacer un belén viviente que salga por la tele con la participación vecinal.

Al gran Paco le acompañan en esta película coral Germán Cobos, la maravillosa Julia Caba Alba, Ángel de Andrés, el fantástico Manuel Alexandre o Jesús Guzmán por poner unos ejemplos. Entre todos crean una historia divertida llena de obstáculos para el pobre cura, y sí, rancia e impensable hoy en día por la incorrección política pero que te hace reír con un humor sencillo y para todos los públicos.

¿Quién iba a pensar que en una peli navideña de Paco Martínez Soria se iba a hablar de la prima de riesgo, como hace el personaje de la prestamista del barrio?


2. "La gran familia" (Fernando Palacios. 1962)

Con ese marido no me extraña

Que sí, que sí, que si esta película es un exponente de la ideología franquista con respecto a las familias, que si se acaban las reservas de insulina al verla, que si los valores del movimiento... Me la suda, así de claro lo digo. Lo que disfruto viendo las peripecias a lo largo de un año de esta gigantesca familia no me lo quitará nadie. Por cierto, ese es el resumen del argumento. No hay apenas contratiempos en la armoniosa relación entre padres, abuelo e innumerables hijos. Bueno, innumerables no, son 15, más el que viene de camino al final de la historia. Ala, sí, toma spoiler.  Sólo hay un hijo ligeramente rebelde, pero poco, interpretado por Jaime Blanch.

Aquí lo que importa es el reparto: el optimista padre encarnado por Alberto Closas, la abnegada madre interpretada por Amparo Soler Leal, el sufrido abuelo que es el simpar Pepe Isbert (por cierto, su hija María representa a una de las asistentas que ayuda a la madre con toda la tropa y que dura cinco minutos en esa casa de locos como todas), el padrino pastelero José Luis López Vázquez, más responsable de los críos a veces que los propios padres. Y entre hijos y secundarios de lujo, no puedo dejar de nombrar al gran pileño Paco Valladares, María José Alonso, un jovencísimo Pedro Mari Sánchez, el portero del inmueble interpretado por Erasmo Pascual, el cartero Luis Barbero y la fugaz aparición de Lali Soldevilla.

En fin, que esta peli va unida indefectiblemente a la anterior y suelo verlas seguidas de un tirón. Sin anestesia.


3. "Rocky Horror Picture Show" (Jim Sharman. 1975)


El Dr. Frank-N-Furter, mi médico favorito

¿Qué pasa? ¿Qué acaso no es de Navidad esta película? Pues esta obra maestra salida de la mente del genio Richard O'Brien la vi por primera vez en Nochebuena y es una tradición familiar visionarla todos los años ese día.

Esta película fue primero un musical teatral. El loquísimo argumento trata de una pareja que se pierde una noche lluviosa y acaba en una mansión donde se está celebrando una fiesta en honor de la criatura creada por el Dr. Frank-N-Furter, "mad doctor" (por así describirlo). Durante el transcurso de la velada la historia se complica hasta alcanzar el desenfreno colectivo con un final tan inesperado como impactante.

La estética drag a la par que kitsch de los personajes y la propia casa no tiene desperdicio. Tim Curry (¡grande!) lo borda interpretando al científico-diva, al igual que Richard O'Brien (el sufrido mayordomo Riff Raff), Meat Loaf, Patricia Quinn (divina Magenta) y una jovencísima, que no inocente, Susan Sarandon. La banda sonora es la protagonista absoluta, con el gran hit "Time wrap" que ya fue nombrado como canción imprescindible en Halloween.

La peculiaridad de esta película es que el público participa activamente cuando se proyecta en las salas (pero, vamos, que también lo puedes hacer en tu casa). No sólo te puedes disfrazar de tu personaje favorito si no que, si quieres, puedes ponerte delante de la pantalla a representar los diálogos, cantar, bailar e incluso usar ciertos utensilios para hacer los mismos efectos que escuchas en determinadas escenas: guantes de goma, carracas, arroz (hay una boda) o matasuegras. Una gozada y un festival para todos los espectadores. ¡Pruébenlo!


4. "Elf" (David Berenbaum. 2003)


Adorable Will Ferrer

Esta peli hace poco que la vi y ha sido todo un descubrimiento. El argumento se las trae y sólo un gamberro como Will Ferrer podía interpretar semejante papel: un bebé se cuela en el saco de Papá Noel. Se cría como un elfo pero debido a su tamaño no puede hacer lo mismo que el resto. Cuando a Buddy (el humano en cuestión), ya adulto, le cuentan que es adoptado, se lanza a la búsqueda de su familia biológica pero, si poco encaja en la sociedad élfica, menos aún en Nueva York.

A Ferrer le acompañan James Caan, Zooey Deschanel y Peter Dinklage. Esta película sólo es recomendable para fans de Will Ferrer porque te puede poner bastante de los nervios con sus gansadas e histrionismos. Como yo soy fan, disfruto doblemente con su actuación y el ambiente navideño de la historia. A destacar el eructo (real) con duración de doce segundos del presunto elfo tras beber de un trago una botella de Coca cola de dos litros. Sí, no he superado el humor de caca, culo, pedo, pis, pero veo que el resto de la humanidad tampoco: esta simpleza de peli ha recaudado más de 220 millones de dólares.


5. "Mi gran noche" (Álex de la Iglesia. 2015)


Nunca se lo agradeceré lo suficiente
a Álex de la Iglesia

Espero no traumatizar a nadie si digo que Álex de la Iglesia hizo esta película única y exclusivamente para mí. En serio, aún no me puedo creer que uno de mis directores favoritos realizara una película perfecta dedicada a uno de los acontecimientos que me ha apasionado desde pequeña: los especiales de fin de año de la tele. Los de Televisión Española no los ha superado nadie, especialmente los de los 70 y 80, y el espíritu de estos programas son plasmados perfectamente en la historia. Una grabación donde no pueden suceder más desgracias y anécdotas, con un trasfondo laboral reivindicativo.

Están todos bordados: Mario Casas en su papel de Adanne, cantante para adolescentes que interpreta una impagable versión del "Torero" de Chayanne, transformada para la ocasión en "Bombero", Blanca Suárez, Pepón Nieto, Carlos Areces, Carmen Machi, Carolina Bang, Hugo Silva, Santiago Segura... y a destacar especialmente el papel de Terele Pávez y Raphael como malo malísimo shakespiriano de la historia.

Yo no sé si los milenials que estaban en la sala el día que fui a ver la película se enteraron de algo o captaron los mil guiños y matices de la trama. Sólo sé que me reía sola, aplaudí como una posesa al final (yo sola, nadie me secundó) y he comprado varios ejemplares en dvd, primero uno para mi disfrute y el resto para fans de Álex o de Raphael, como es el caso de mi madre.

No dejéis de verla.


Continuará...

lunes, 17 de diciembre de 2018

¡Villancicos a kilos señora! Parte II (los discos)




La maravillosa Mrs Mills (en la foto) nos introduce en la lista de los discos completos que llenan todas las horas de mi existencia desde el 1 de diciembre hasta que me da la gana finalizar con las Navidades (no antes del 8 de enero):

Doris Day "The Classics Christmas Album" (encantadora Doris, siempre tan limpia e impecable):




Laura Pausini "Laura Navidad" (la simpatiquísima italiana se marcó un fantástico álbum de clásicos):





Mahalia Jackson "Christmas with Mahalia" (potente voz gospel-soul con villancicos profundos y sentidos):




Hanson "Snowed in" (hace muchos años que perdí la cuenta de cuántas veces escuché esta cassette):





Twisted Sister "A twisted Christmas" (no podían faltar las potentísimas versiones de los villancicos de toda la vida que hicieron las huestes de Dee Snider):



Billy Idol "Happy Holidays" (mi Billy siempre):


Phil Spector "A Christmas gift to you": (el muro de sonido de Phil Spector al servicio de la Navidad. Especialmente recomendable "I saw mommy kissing Santa Claus". ¡Brutal!):



Kacey Musgraves "A very Kacey Christmas" (Esta deliciosa cantante country ha sido uno de los descubrimientos el año. Su disco es puro brilli brilli hecho villancicos):



¡Ala! ¡A cantar, a cantar!



viernes, 7 de diciembre de 2018

¡Villancicos a kilos señora! Parte I (las canciones)



A cualquier amante de la Navidad le encantan los villancicos. Empezamos a ensayar muchos meses antes para "deleitar" interpretando estas sentidas y alegres tonadas a nuestros seres queridos o cualquiera que se ponga a tiro en las fiestas. Una de mis actividades favoritas en las vacaciones de diciembre es asistir a conciertos de villancicos cantados por coros en iglesias y mi obsesión por coleccionarlos me ha hecho tener decenas de discos de esta temática.

En esta entrada muestro mi ranking de villancicos sueltos favoritos. Pronto habrá otra dedicada a discos completos:

13. "Last Christmas" Wham! (Clasicazo ochentero. Te queremos George Michael allá donde estés)



12. "Do they know it´s Christmas?" Band Aid (¿Qué añadir de este himno que recaudaba fondos para los hambrientos?)



11. "Santa is coming for us" Sia (Alegre villancico que, aunque reciente, se coló con fuerza en la lista)



10. "What Christmas means to me" Hanson (No dejen de escuchar su disco navideño completo)


9. "Have yourself a merry little Christmas" Gavin & Stacey Christmas Special (a falta del vídeo de la interpretación de la canción en ese episodio, nos deleitaremos con la versión de los grandiosos Twisted Sister)





8. "Silent Night" Bros (Sin palabras y sin tímpanos te dejan los falsetes de los gemelos)




7. "Oh Holy Night!" Mario Lanza (Voz de tenor al servicio de la Navidad)


6. "Christmas Waltz" Pat Boone (No hubo vals más bonito, ni los de los Strauss)


5. "That´s what Christmas means to me" Eddie Fisher (Cursi hasta morir pero irresistible)


4. "Happy Holiday" Bing Crosby (No podía faltar en la lista el gran Crosby)


Bronce. "Christmas Island" Dickie Valentine (Deliciosa tonadilla que nos invita a pasar las Navidades en una isla paradisíaca)


Plata. "All I want for Christmas is you" Mariah Carey (Lo siento Mariah, fuiste la número uno de las Navidades durante décadas pero Dean Martin te quitó el trono)


 Oro. "It´s beginning to look a lot like Christmas" Dean Martin (Hace mucho tiempo perdí la cuenta de las veces que he escuchado este villancico. Gracias Dino)



Para el que desee darse el atracón de canciones y tenga Spotify, os dejo el enlace de la playlist donde se recogen estas canciones. La única que cambia, desgraciadamente, es mi favorita, que en lugar de cantarla Dean Martin, sólo he encontrado la versión de Michael Bublé):

Villancicos a kilos

sábado, 1 de diciembre de 2018

Porqué me gusta tanto la Navidad

La maravillosa Divine desconfía de Santa

Dado que no sabía cómo ordenar ni exponer los motivos por los que vivo obsesionada todo el año con la Navidad, he echado mano del MAESTRO John Waters para que mi exposición tenga un mínimo de coherencia y orden. Sus sabias reflexiones en el capítulo "Porqué me gustan las Navidades" incluido en su libro "Majareta" ("Crackpot. The Obsessions of John Waters" 1986) me servirán para guionizar mis erráticos pensamientos. Comencemos:

"Como soy tradicionalista, soy un fanático partidario de las Navidades"


Alice Claus
Lo primero que hay que dejar claro es que para mí la celebración de la Navidad el 25 de diciembre, a nivel creencia, sólo significa la cristianización de las fiestas paganas que conmemoraban el solsticio de invierno en el hemisferio norte. Es el caso del Yule de los celtas y nórdicos, una fiesta dedicada esencialmente a la familia, o la "asimilación" del nacimiento del dios Mitra, que, ¡oh casualidad!, nació en esa fecha según cuenta la leyenda. El cristianismo tiene en común con el mitrismo el bautismo, la festividad del domingo, el agua bendita o la adoración de los pastores en el nacimiento de su Dios.

Una vez dejado claro mi pagano punto de vista, también he de aclarar que la preparación de mis Navidades comienza a partir del 10-15 de enero, tras pasar los días de depresión post-Reyes Magos, y el periodo álgido de celebración se suele extender desde el 1 de diciembre hasta el 7-8 de enero. ¡Qué frenesí!

Las Navidades son adornos, la época del "brilli brilli" por excelencia, compras, villancicos, compras, regalos, alegría impostada por doquier, comilonas sin sentido, compras, acordarnos de los que lo pasan mal y ser súper solidarios durante 20 días, buenos propósitos para el año siguiente, compras...

Dios Zombie

Para ser la introducción me estoy pasando de cínica. Es lo que hay.
Luego si eso lo arreglo...

"Las actividades previas son un entrenamiento para las Navidades. Naturalmente, el primer deber son las felicitaciones navideñas."

Esto es una gozada. Me encanta enviar tarjetas navideñas. Si ya de toda la vida me gustaba personalizar las felicitaciones, desde el poco tiempo que hace que ando en el mundo manualidades esto ya es un despiporre. Pensar en un diseño distinto para cada destinatario del envío, los materiales que necesito para llevar a cabo mis ideas, los bocetos, los ensayos, ¡¡¡el cuadrante de tareas para llegar a tiempo!!! Hay que prepararlo todo con mucha antelación para que, como muy tarde, la primera semana de diciembre todos los seres queridos tengan un pedacito de mi corazón en forma de felicitación y lo disfruten el mayor tiempo posible. Como se decía en el especial de Navidad de una de mis series favoritas de todos los tiempos "Gavin & Stacey": "¿Qué sentido tiene mandar los Christmas uno o dos días antes de Nochebuena para que sólo estén expuestos unas horas?"

"Gavin & Stacey" La mejor serie de todos los tiempos

"En el mes de julio ya estoy preocupado porque sólo faltan 146 días para comprar cosas. ¿Qué me vais a regalar?"

Jamás faltarían aquí Mariah ni James
Con los regalos sucede lo mismo. Hay que complacer a las personas que los van a recibir, dedicar tiempo y cariño a la adquisición del presente. En mi bullet journal hay una colección con el nombre de los seres humanos a los que he de hacer regalos, con ideas para cada uno de ellos. Hay que estar atento durante todo el año para captar las sugerencias, los intereses, las preferencias de cada una para sorprenderles en Navidad. Si se tiene un detalle realizado por uno mismo, la entrega es doblemente agradable. Y, oiga, si no se tiene idea o esa persona necesita algo en concreto que no se ha adivinado previamente, se le pregunta y punto. Vale, se elimina el factor sorpresa, pero hay ocasiones en las que es mejor ir por las claras que ver tu regalo al día siguiente de Navidad o Reyes en Wallapop, eBay o a la persona en la cola de "cambios" del comercio de turno.

Por cierto, ni se les ocurra decir en mi presencia "no tengo tiempo" o "no se me ocurre nada". Waters y yo somos "muy exigentes en lo referente a los principios de la conducta festiva". Si nos vienen con esas tonterías serán automáticamente incluidos en nuestra lista negra.

"El día de Navidad es como un orgasmo sin fin. La felicidad y el buen humor han de correr por tus venas."


Arrestado por suplantar a Santa

¡Claro que sí! En mi caso el problema es que me paso mes y medio de celebración con lo cual suelo acabar agotada. Hace dos años sufrí un síndrome que no me había pasado jamás y fue "fatiga de compra". Me pasé tantísimo tiempo buscando y comprando regalos que, hasta pasadas unas semanas tras el 6 de enero, seguía teniendo fobia incluso a hacer la compra semanal de la comida. Pero bueno, el caso es que da tanta alegría ver las bombillas por las calles, la terrazas decoradas, los belenes callejeros, ¡¡¡los escaparates!!! ¡¡¡mi propia casa, que es un homenaje al "horror vacui"!!! Me apasionan los adornos, cuanto más kitsch mejor. ¡¡¡Y los villancicos!!! ¡¡¡Por favor!!! No escucho otra cosa y soy una coleccionista compulsiva de canciones sueltas y álbumes dedicados a las tonadillas navideñas. Por supuesto no puedo dejar sin nombrar las películas que se desarrollan en Navidad, los especiales en la tele, ¡¡¡esa gala de fin de año!!! Prometo dedicar entradas a cada uno de estos temas porque son una pasión que merece quedar para la posteridad.

"Emborrachándose de ponche, atracándose de pavo..."


Santa, no le discutas a John

El otro síndrome que he sufrido año tras año es la "fatiga de comer" que ya hace su aparición la noche del 24 de diciembre. ¡¡¡El estado al que llega el aparato digestivo cuando tomamos el último pedazo de roscón en Reyes!!! En serio que todos los años me propongo pasarme un poco sólo en las fechas señaladas pero al final, cuando veo esas bandejas de polvorones tan bien preparadas, esos turrones o dulces varios envueltos en papelitos brillantes de colores... ¡cómo resistirse! ¡Cómo no obsequiar a las visitas con unas recetas especiales cargaditas de hidratos de los malos y de colesterol!

Aquí voy a aprovechar y lanzar una sugerencia que no puedo evitar comentar cada Navidad porque, a pesar de mi poca vergüenza, desfachatez e insolencia vital, tengo un mínimo de conciencia: ¿qué tal si toda esa gente que sólo se acuerda de los bancos de alimentos a finales de diciembre, se acerca a aportar algo en abril, agosto u octubre? ¿Qué tal una gala benéfica de esas que se montan a lo grande, especialmente en la tele, en julio? Ahí lo dejo.

Pero no terminemos con un mal sabor de boca de reivindicación barata. No podía cerrar este primer capítulo de especiales navideños sino con las sabias palabras del director de "Pink Flamingos":

"A medida que se va acercando la celebración del 25 de diciembre, la ansiedad y la presión de experimentar "felicidad" son parte del rito. Si es incapaz de imbuirse del espíritu de la fiesta, es que usted es comunista o necesita un siquiatra con urgencia".

Siempre deliciosa Edith Massey