domingo, 26 de mayo de 2019

Con mis propias manos: la bolsa de las bolsas




Una sencilla y resultona  bolsa para guardar otras bolsas que anden desperdigadas por ahí.



¡Hasta la próxima manualidad!



domingo, 19 de mayo de 2019

¿Pero qué hago viendo Eurovisión si yo soy de la OTI?



"Ay dios mío, ay dios mio... Qué calvario estoy pasando... Dios mío... Otra, otra, otra, otra... ¡¡¡Qué no aprendo!!! ¡¡¡No doy una!!!..." Hago mías las frases del gran Ignatius Farray tras una noche más de frustración y sensación de timo tras ver, por enésima vez, el festival de Eurovisión. Hemos quedado en el puesto 22 de 26 (y por la piedad del voto popular, que los jurados profesionales nos habían dejado los últimos). Mucho artificio estético, mucho efectito especial, mucho bailecito pero a nivel musical una auténtica caquita fría infumable, aburrida y anodina. ¿De verdad alguien me puede cantar hoy la canción ganadora? ¿Alguien se acuerda?

En las horas de insomnio y reflexión que han seguido a tamaño chasco, he llegado a la conclusión que lo mío era la OTI. Qué noches de gloria disfrutamos con ese festival entre hermanos, más modesto que el eurovisivo sin duda, pero con una ternura y sensación de familiaridad que no tiene el europeo ni de lejos.

El festival de la Organización de Telecomunicaciones de Iberoamérica, pues tal es el significado de las siglas OTI, tenía el loable propósito de fomentar el intercambio de contenidos culturales a ambos lados del charco. Celebrado por primera en Madrid el 25 de noviembre de 1972, tuvo veintisiete ediciones. La mala suerte se cebó con este festejo porque hubo ediciones que no se pudieron celebrar debido a desastres naturales en el país organizador o incluso se tuvo que cambiar precipitadamente la sede por el estallido de una guerra civil, como sucedió en 1978 en Nicaragua.

La portada lo dice todo

La verdad es que era muy entrañable, todos nos conocíamos. En las ediciones que más países concursamos nos juntamos 25. Eso fue en 1992 y 1993. Antes de que Eurovisión se inventara lo de traer países invitados, como Australia, la OTI ya dio voz a Canadá, a Aruba y a Guinea Ecuatorial (por nombrar unos ejemplos) en distintos años. ¡Si hasta se llegó a celebrar en Estados Unidos tres veces! Y esas puestas en escena... Un festival serio señores, que de la primera a la última edición siempre hubo una orquesta interpretando las canciones y no como en Eurovisión, que hace años que la música es una cinta sobre la que, supuestamente porque yo lo dudo en bastantes casos, se canta en directo. Eso sí, ayer quedó más que patente que Madonna, la artista invitada en esta edición, cantaba en directo, ejem.


Ana Reverte: una de nuestras flamantes ganadoras

Pero vamos a lo que importa. ¡Cuántas alegrías nos dio la OTI en contraposición a los disgustos que nos lleva dando Eurovisión desde hace décadas! ¡¡¡ Qué lo ganamos seis veces, señores!!! ¡¡¡Y hasta alguno de nuestros representantes en más de una ocasión!!! Así sí merece la pena poner la pasta para que esto siga adelante. No como el otro festival, en el que somos uno de los cinco pringaos del "Big Five" (Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España), los paganinis de todo el sarao, para que quedemos en ridículo año tras año. La OTI no tuvo tanta suerte: las desgracias explicadas anteriormente, la falta de interés por retransmitir la gala en algunos países, el cuestionado sistema de votaciones y la falta de financiación, dieron al traste con el sueño hispanoamericano (la verdad es que hay otra teoría que explicaría porqué el festival no se volvió a celebrar tras su edición del año 2000. Tiene que ver con la representante que enviamos ese año y la fama que arrastra su apellido: Pantoja... Ahí lo dejo).

A modo de unas pocas pinceladas, me gustaría rescatar del olvido alguno de mis participantes favoritos como el Grupo Unicornio, que representaron a Venezuela en el año 1982, alzándose con el triunfo interpretando la canción "Puedes contar conmigo":



¡Y qué decir de la canción desconocida de Francisco! Todo el mundo sabe tatarear "Latino", el bombazo con el que ganó en 1981, pero ¿quién recuerda "A dónde voy sin ti" con la que se alzó por segunda vez con el triunfo en 1992?




Y aquí mi favorito absoluto: Jesús Fichamba. Este encantador intérprete ecuatoriano concursó en 1985 con la canción "La Pinta, la Niña y la Santa María". Quedó en segundo puesto únicamente porque México había sufrido recientemente un terrible terremoto y Eugenia León, la representante de ese país, se llevó el galardón. Fue tan obvia tamaña injusticia que Eugenia lo primero que hizo al saberse ganadora fue abrazarse a Jesús. Gozen de la canción que quedó la número uno en todos los corazones  (no se pierdan a los presentadores. Está claro que la gala ese año se celebró en España):




Una anécdota sobre la representación española en aquel año 85: algunas cabezas pensantes de RTVE decidieron que sería una buena opción mandar al festival a Alaska y Dinarama con "Ni tú ni nadie" (temazo). Pero se impuso la mayoría más conservadora, decidiendo que Dinarama "eran bazofia" y mandamos a... Caco Senante.

En fin, un año más de pena y desconsuelo en el "eurofeshitval", de rasgarnos las vestiduras y preguntarnos "¿en qué fallamos?", ¡¡¡cómo si no fuera obvio!!! Voy a hacer un chiste malo parafraseando el título de la verbena esa de canción que llevábamos este año: a ver si se nos cae la venda de una vez, sigamos los sabios consejos del Decálogo Eurovisivo y a triunfar. Me quedo con mi Yuri y su "Deja", digno tercer puesto en la OTI 1981. Pues eso ¡dejemos ya de quejarnos y salgamos de Eurovisión!




miércoles, 15 de mayo de 2019

sábado, 11 de mayo de 2019

Con mis propias manos


No podía dejar pasar un año más. Siempre me ha encantado la labor de los artesanos, entendiendo como tales no sólo los profesionales que venden las obras hechas con sus propias manos, sino también las personas aficionadas a la costura, el punto, el lettering, la cerámica o el scrapbooking.

En una era en la que parece que sólo lo tecnológico, digital o virtual tiene valor, me di cuenta de que lo que realmente me gustaba y en lo que prefería gastar mi escaso tiempo libre era en actividades que podía realizar con mis propias manos y que me reportaban resultados tangibles. Empecé cocinando, y sigo en ello, porque me encanta el proceso completo que comienza escogiendo los mejores productos en el mercado, realizando la receta en la que se les saque el mejor partido y disfrutando del placer de comer el resultado final. Y si encima ofreces tus viandas a otras personas y disfrutan comiéndolas, ni te cuento la alegría que da. Ya lo dice el maestro Arguiñano: "¿Hay algo más reconfortante que dar de comer a la gente en tu casa?" 

Pero hay otro terreno que también quería explorar. Si la necesidad de comer ya está cubierta, vamos a interesarnos por la del vestir. Y para ello quería empezar con una de las actividades que más me gustan y que, a priori, me parecía más asequible: tejer. Ya me meteré en el mundo de las telas, los patrones y la máquina de coser más adelante (todo a su tiempo), pero de momento he comenzado con labores muy básicas para aprender a manejarme con las lanas, las agujas y los ganchillos. Gracias a canales como Esperanza y Ana Celia Rosas, el Príncipe del Crochet, Blue Bubalú o Tallermanual Perú, he comenzado a darle al punto con trabajos sencillos, muchos de ellos ornamentales, que me sirven para ir aprendiendo y poder hacer trabajos más complejos en un futuro. 

Mi primera ballena

He de tener paciencia porque el Señor me dio dos pies izquierdos en lugar de manos, así que, aunque salgan los primeros trabajos con mil imperfecciones, poco a poco voy consiguiendo dominar el noble arte del tejer con mucho entusiasmo y ánimo. Es más, no sólo no me desaliento cuando las cosas no salen tal y como esperaba sino que, además, esta nueva actividad me ayuda a relajarme y a buscar soluciones para resolver los problemas que surgen cuando quiero llevar a cabo la idea de un proyecto que tengo en  mente. 

Aunque haya salido un poco torcida, sirve para meter cosas

En esta nueva sección del blog iré subiendo las manualidades que vaya realizando. Afán y empeño no me faltan.


viernes, 3 de mayo de 2019

Favoritos abril 2019



¡Toca repasar el mes! Cunas de gatos, Heridas, Muermos, indigestas galletas y Hamburguesas Vegetales, entre otros, han amenizado este mes de abril de 2019.

- Mejor película: "Herida" (Louis Malle. 1992)


La Binoche es gafe

Pedazo de dramón con cuelgue sexual incluido. Ya me vale haber tardado 27 años en ver esta peli, teniendo en cuenta lo que me gustan el director y los actores, pero la vida es así, no la he inventado yo, como dijo en su día Sandro Giacobbe.

En esta magnífica película se nos cuenta la decadente y viciosa relación entre un político británico (Jeremy Irons), respetado y honrado padre de familia, especialmente dotado para las labores negociadoras y diplomáticas, que pierde los papeles y los pantalones tras la novia de su hijo, la exquisita y enigmática Juliette Binoche.  El personaje de la actriz francesa esconde un terrible pasado en el que las relaciones familiares y pasionales se entremezclan y del que Irons se enterará de la peor manera posible. Un ambiente opresivo y amenazante sobrevuela toda la historia: ¿Se dará cuenta la mujer del político de los tronchos que la están poniendo? ¿Y el hijo? ¿Los pillarán? ¿Y los compañeros de partido? ¿Y la prensa? ¡Qué emoción hasta el último fotograma!


- Mejor libro: "Cuna de gato " Kurt Vonnegut 1963




¿Es una distopía o no?
Aún no lo tengo claro

No es la primera novela que leo de este autor nacido en Indianápolis en 1922 pero creo que es la que más me ha gustado, y mira que otras como "Galápagos" o "Payasadas" me habían encantado. No puedo decir lo mismo de "Matadero cinco", lo siento.

Esta joya satírica versa sobre temas como la religión, la hipocresía, la política, la destrucción nuclear y las intrincadas relaciones familiares. La trama comienza presentándonos a Jonás, el protagonista, cuando empieza a hacer sus pesquisas para escribir un libro en el que plantea narrar las vivencias de uno de los científicos que participaron en la creación de la bomba atómica justo el día en el que se lanzó la primera. El encuentro con la peculiar familia de Félix Hoenikker, tal es el nombre que se le da al científico, y con alguno de sus compañeros de laboratorio, desencadena una serie de peripecias en las que, no sólo descubre que la bomba atómica no es lo peor que ha inventado Hoenikker, si no que le hacen volar hasta la isla llamada República de San Lorenzo, entrando en contacto con su dictador, "Papá" Monzano, su hija y la religión bokononista. En San Lorenzo se precipita la tragedia.

Me declaro seguidora de la religión fundada por Bokonon. No podía ser menos cuando la frase inicial de su "biblia", "Libros de Bokonon" comienza así: "Todas las verdades que estoy por decir son mentiras descaradas".

Sinceridad ante todo.


- Personaje del mes: Mercedes Peón 


Una vez más, a través del magnífico programa "Un país para escucharlo", he descubierto una "artistaza" con todas las letras y en mayúsculas. Esta gallega multiinstrumentista decidió su vocación en la adolescencia cuando escuchó la música realizada con las panderetas en la Costa da Morte. Se ha dedicado a la enseñanza de la música y el baile tradicionales de Galicia  y ha tenido un programa en la TVG (televisión autonómica gallega).

Una muestra de su hacer:



- Canción del mes: "El muermo" Niño de Elche 2018




He leído en algún sitio que esta canción es el rompedor regreso de El niño de Elche. 
No te digo lo que se me ha roto a mí escuchándolo.


- Mejor frase: "La vida verdadera se vive cuando ocurren cambios diminutos" (León Tolstoi)


Que no, que no es Fernando Fernán Gómez, de verdad


Una vez más el maestro tiene razón. Y en ello estoy.


- Vídeo del mes: Hamburguesa vegetal "El baile de las gambas crudas" 2007


Lo primero: quiero que todo el mundo se aprenda este baile para recuperarlo 12 años después de su aparición.

Dicho esto, exijo que todo el mundo dedique su valioso tiempo a escuchar las grandísimas canciones creadas por el dúo nacido en Bilbao y formado Mc Masilla Perrins (voz) y GJ Vinagre (guitarra) porque ganará salud y perderá cordura. Más que recomendable es su disco "Burguer Metal Kings" (2005) con canciones como "Te Reto en el Ghetto" o"Niña ninja".

Ojito: resultaron ganadores del concurso Villa de Bilbao 2007 en la sección New Tendencies así que un respeto.


- Imagen del mes: 

Muerte por acumulación

Ni la quinoa, ni las bayas de goji, ni las semillas de chía... Este es el súperalimento definitivo: las galletas fritas rellenas de crema. Aún no he podido pestañear y mi mandíbula sigue caída tras leer los ingredientes de este engendro hipercalórico, hiperazucarado, hiperoleaginoso e hipertodo que de verdad que existe y se vende. Atención que las galletas, que apenas se vislumbran bajo la capa de fritanga, son galletas María de las de toda la vida.


¡A ver qué tal se da mayo!

miércoles, 1 de mayo de 2019

¡¡¡Feliz cumpleaños Bitácora!!!


¡Estamos de celebración en el blog! ¡Un año ya! Raudo y veloz ha pasado el tiempo desde el 1 de mayo del año pasado en el que, lejos de tomarnos el día libre como corresponde en tal fecha, nos lo pasamos diseñando y comenzando a escribir este blog.

El motivo por el que comencé a hacerlo sigue intacto: dejar en este formato pequeños relatos, opiniones e impresiones varias, igual que antes lo hacía en papel. Eso sí, siempre para pasar un buen rato y reírme sola con las chorradas que se me pasan por la cabeza.

Hay algunas ideas nuevas para este segundo año. Bueno, en realidad ideas para secciones y temas me salen por las orejas, el problema es el que nos afecta a todos a la hora de dedicarnos a lo que en realidad nos gusta: la falta de tiempo.

Y precisamente por este motivo no puedo irme a festejar el aniversario como se merece sin antes dar las gracias a los que habéis dedicado vuestro tiempo a leer mis contenidos, escribir un comentario o pulsar un like en redes. Agradezco infinitamente a todas las personas que desde España, Estados Unidos, Irlanda, Alemania, Bélgica, Francia, Perú, Reino Unido, Rusia, Chile, Canadá... os tomáis la molestia de visitar este humilde blog. ¡Cómo iba yo a pensar que personas de tan diverso origen accederían a Bitácora Improbable! ¡Mil gracias a todos!

Pero ¿qué es esto de ponerse blandengue? ¡Vamos a por el segundo año donde habrá más y mejor!
¡¡¡Mirinda, medias noches de jamón y queso y gusanitos fluorescentes para todos!!!

viernes, 26 de abril de 2019

¿El día del libro? ¡Todos!




Esta semana se ha celebrado el día del libro un año más. La verdad es que para mí pasa bastante desapercibido dado que yo vivo esa celebración todos los días. Aunque sólo disponga de los minutos que paso en transporte público, procuro tener mi momento lector cada día. En papel, electrónicos, comprados, prestados en bibliotecas, intercambiados con otros lectores... cualquier libro que caiga en mis manos lo devoro con emoción.

He leído desde pequeña, empezando por tebeos (gracias Vázquez e Ibáñez), siguiendo por clásicos juveniles como Los Cinco, las novelas de aventuras de Emilio Salgari o Julio Verne, hasta que en el comienzo de la adolescencia descubrí a los tres escritores que marcarían el comienzo de mi obsesión lectora: Miguel Delibes, Ernest Hemingway y George Orwell. Parece mentira que haga décadas que los leí y, cuando me preguntan cuáles son mis libros favoritos, siga nombrando alguna de sus obras entre los primeros puestos. Mira que he leído muchísimos libros magníficos de muchos géneros, pero lo que supusieron para mí esos tres autores no se ha borrado con los años.

En esta semana en la que se ha dedicado un día a los libros, quiero dar las gracias a todos los escritores que me han inspirado, entretenido, educado y fascinado toda mi vida. Me gustaría hacer un humilde homenaje a todos ellos hablando de mis tres libros favoritos de todos los tiempos:


Insuperable

Ernest Hemingway fue mi ventana al mundo exterior durante todos mis años de juventud. Por él siempre deseé ir a los Sanfermines (aunque me temo que la Pamplona que vivió él no tiene nada que ver con la de ahora), viajar a África (ese maravilloso relato "Al otro lado del río y entre los árboles"), y descubrí la miseria de la guerra a través de "Adiós a las armas". Eso sí, jamás me contagió su afición a la tauromaquia.

Hemingway fue voluntario a la Primera Guerra Mundial y trabajó como conductor de ambulancias en Italia. Allí no sólo conoció los horrores de la guerra y lo poco heroico de la misma si no que además fue herido de gravedad en las piernas con metralla. En el hospital se enamoró de una enfermera con la que se comprometió a casarse al volver a Estados Unidos. Digamos que ella tuvo otros planes por lo que se rompió el compromiso. Esta fue la génesis de "Adiós a las armas", novela prácticamente autobiográfica. A pesar de que podría parecer que, al basarse en su propia vida, resultaría fácil escribir la historia, el estadounidense reescribió el final 47 veces hasta que quedó satisfecho.

¿Y por qué me impresionó tanto este libro? Principalmente por el característico estilo de escritura de Hemingway: directo, con frases breves, sobrio. Es increíble como maneja el lenguaje para transmitir tanto el espanto de la contienda como la ternura de la historia de amor entre el soldado y la enfermera, pero sin caer jamás en sentimentalismos baratos.

Si no lo han leído, háganlo ya. No se arrepentirán. Y también recomiendo otras obras maestras de Hemingway como "Por quién doblan las campanas" o "París era una fiesta".


Esto es minimalismo y lo demás son leches

Sí, me he leído prácticamente toda la obra de Eric Arthur Blair (nombre real de George Orwell). Y soy consciente de que "Rebelión en la granja" y "1984" son dos clásicos indiscutibles de la historia de la literatura pero, amigos, "Sin blanca en París y en Londres" es, sin duda, mi libro favorito de Orwell.

Considerada como su primera novela, publicada en 1933, en ella se describen las vivencias del propio Orwell cuando decidió vivir entre los pobres de ambas ciudades: cuenta sus andanzas como friegaplatos en un restaurante parisino, sus vivencias en hostales infectos, su relación con otros mendigos, el efecto del hambre a nivel físico y mental... Vamos, que ríete tú de la corriente actual del minimalismo comparada con los recursos ínfimos con los que contaban los personajes que van poblando las páginas. Por supuesto, dada su ideología, Orwell hace una defensa de los más desfavorecidos, dignificándolos dentro del contexto político, económico y social de la década de los treinta.

Lean cualquier libro de Mr. Blair pero, por favor, lean éste. Y "El camino de Wigan Pier", "Subir a por aire" o "Que no muera la aspidrista".


EL escritor por excelencia
Olé él, que esta fue su primera novela y cómo le salió. El propio autor no quedó muy satisfecho con el resultado pero aún así es un libro extraordinario. Digo yo que mucho bueno tendría cuando ganó el Premio Nadal de 1947.

No sé si me gustó y me impresionó tanto porque yo ya era una criatura triste de por sí o si me volví la pesimista que he sido siempre tras leerla. ¡Qué lástima de historia por dios! Pedro, un niño abulense huérfano, relata en primera persona la pena máxima que es su vida. Le cuidan de pequeño un tío y un maestro, decide hacerse marino, a ver si poniendo agua entre Ávila y él su sino cambia (ni por esas), se enamora, le sale mal... Vamos que el diccionario en el concepto "pesimismo" debería tener un enlace directo a esta historia que tiene todos los elementos para amargarte la existencia. ¡¡¡Pero cómo lo cuenta Delibes, señores, cómo lo cuenta!!! ¿Quién le pone la pierna encima a Pedro para que no levante cabeza? ¿Quién?

El maestro vallisoletano me cautivó desde el primer momento con su estilo sobrio, parco, austero como la tierra castellana que describe en la mayoría de sus novelas, con el que transmite perfectamente la sabiduría del mundo rural. 

Lean su ópera prima. Pero lean también "Cinco horas con Mario", "Los santos inocentes", "Las ratas", "El disputado voto del Sr. Cayo", "El diario de un emigrante"... Si es que cualquiera de sus obras es una maravilla.


!!!Recomienden a sus amigos, familiares, conocidos, e incluso a algún ser querido, el noble y edificante placer de la lectura!!! Seguro que se lo agradecerán.



viernes, 12 de abril de 2019

¡Qué me gusta una Semana Santa!



Hace relativamente poco tiempo que me aficioné de verdad a la Semana Santa. Algo extraño contando con que, al ser una gótica de pro desde niña, me tenía que haber atraído antes la oscura y a veces tenebrosa imaginería de esta celebración. Cuando estudiaba me gustaba porque era cortar con la rutina de las clases al comienzo de la primavera. Estoy pensando que en aquellos años todos mis recuerdos de esas vacaciones eran soleados, con un tiempo espléndido. Pero sobre el tema de la meteorología ya volveremos luego.

No puedo poner una fecha a cuando empecé a disfrutar de las procesiones. No fue hace mucho desde luego. Sólo sé que ha sido "el fanatismo del converso": de no ver ni una procesión a no parar de hacer zapping entre las diversas cadenas que las televisan para no perderme detalle. Lo mismo con los documentales sobre la Semana Santa en distintas poblaciones. Me los trago todos con devoción, nunca mejor dicho. Hablando por cierto de creencias: las fechas de la Semana Santa se determinan a partir del calendario lunar. El domingo posterior a la primera luna llena después del inicio de la primavera en el hemisferio norte es el Domingo de Pascua. Pelín pagano me parece...

Como no sé bien cómo afrontar este reto de ordenar mis pasiones (nunca mejor dicho) para que quede un relato coherente, creo que será mejor que vaya un poco por días. Aunque haya festividades anteriores a este día, mi frenesí comienza el Jueves Santo...

La procesión del Cristo de la Buena Muerte



Redención legionaria

Mi procesión favorita. Me encanta dedicar la mañana del Jueves Santo a ver esta celebración perteneciente a la Semana Santa de Málaga. Este Cristo está vinculado a la Legión desde 1921 y son los encargados de portarlo mientras resuena su himno "El novio de la muerte". Ya mandaba yo a más de un flojo para que espabilara llevando la imagen.

Por cierto, esto me lleva a reflexionar sobre el culto al dolor y el sufrimiento que se realiza en estas fechas por parte de los católicos, mientras que otros cristianos, como los ortodoxos, hacen más hincapié en la celebración de la resurrección de Jesús.


No se puede sufrir más


La Semana Santa de Zamora


Viernes Santo con la Cofradía del Santísimo Cristo
del Espíritu Santo

La Penitente Hermandad de Jesús Yacente

Procesión de las Capas Pardas


Recogimiento, reflexión, sobriedad, austeridad, silencio, seriedad, respeto... Todos estos sustantivos se pueden aplicar a la Semana Santa de Zamora. No me extraña que fuera declarada de Interés Turístico Internacional en 1986.

Impresiona su gravedad, impone su devoción y, porqué no decirlo, acongoja un poco. Diferente de otras celebraciones a las que, yo al menos, estaba acostumbrada (las de Sevilla o Málaga por ejemplo) no puedo dejar de recomendar asistir a esta noble ciudad castellano-leonesa para desaparecer por sus calles repletas de recogidos penitentes.


El Via Crucis

There is a light that never goes out

Echo de menos a Paloma Gómez Borrero

¡Ah Roma! Además de ser una magnífica película de Fellini es el escenario perfecto para el Via Crucis que no me pierdo ningún año. La puesta en escena es espectacular, me encanta ver a quién se ha escogido cada año para portar la cruz en cada estación. Me fascina esa gigantesca cruz que lo preside todo con miles de pequeñas velas que, por mucho viento y lluvia que caiga esa noche, nunca termina de apagarse.

Si tengo que quedarme con un Via Crucis escojo el del primer año de papado de Benedicto XVI. Ese coliseum iluminado desde abajo con unas potentes luces rojas daban una sensación de película de terror y angustia que me impresionó muchísimo. Aunque para imagen, me quedo definitivamente con la de Juan Pablo II recorriendo una de las estaciones cuando ya se encontraba muy enfermo. Sacrificio en estado puro.


Desfile bíblico de Lorca


Despliegue brutal de medios

Uno de los pasos

Los lorquinos volcados en su desfile

Igual que en el caso de Zamora, ha sido reciente el descubrimiento de este desfile espectacular que se lleva a cabo en la localidad murciana de Lorca. Espero volver a disfrutar del mismo este año porque es una "procesión" fastuosa.

También declarado de Interés Turístico Internacional en 2007, este desfile se caracteriza por representar escenas del Antiguo Testamento y cristianas con la participación de caballos, carrozas y carros. La puesta en escena es prodigiosa y lo que me llamó muchísimo la atención es que los cofrades y el público están divididos en dos facciones, los blancos y los azules. Ambos "bandos" están sentados en gradas enfrentadas que delimitan el más de medio kilómetro de vía por donde se desarrolla el desfile. Si tienen oportunidad de verlo por la tele, o mejor aún, viajar a Lorca, ¡no se lo pierdan!

A esas alturas de la Semana Santa estoy agotada. En las líneas anteriores sólo les he dado unas pinceladas de mis "highlights" de esos cuatro días pero el domingo llevo una acumulación de procesiones, vigilias, desfiles, misas, via crucis... tan tremenda que ya no distingo una celebración de otra. Independientemente de que hayan tenido lugar o no. Me explico: como indicaba al comienzo de mi relato, siempre relacionaba la Semana Santa con días despejados disfrutando de los primeros calores. Sin embargo, desde que sigo con tanta atención estas festividades me he dado cuenta de las tragedias que provoca la pluviosidad que tan frecuentemente frustra la salida de los palios. Hombres como castillos se derrumban anegados en lágrimas porque, tras entrenar duramente durante muchos meses, no puede sacar su imagen porque la lluvia destrozaría la talla.

¿Y qué decir de la gastronomía típica de estas fechas? Menos mal que la Semana Santa sólo son poquitos días porque podría terminar con la misma fatiga de comer que padezco tras Navidad. Ya estoy soñando con el potaje de garbanzos y bacalao que voy a hacer la semana que viene y las torrijas que me voy a zampar. Creo que tengo que ampliar mis horizontes culinarios e investigar qué se come en distintas regiones. Este año es una buena ocasión.


Me hacen olvidar mi aversión a los carbohidratos

Donde estén los guisos de cuchara...

En fin, que este domingo es el Domingo de Ramos y el gusanillo de las celebraciones ya me está entrando por todo el cuerpo. ¿Lloverá este año? ¿Cuántas procesiones podré ver? ¿Me saldrá rico el potaje? ¿Veré al Papa Francisco participar en alguna estación? ¡Qué nervios!

¡¡Al cielo con ella!!