viernes, 20 de septiembre de 2019

Iamthemorning



Creo que no me equivoco si defino ya a este dúo como el descubrimiento del año. He decidido que su trabajo "The bell" lanzado el pasado 2 de agosto sea la banda sonora de este otoño y seguramente de parte del invierno. Me ha gustado tanto que quiero dedicarle unas líneas exclusivamente a ellos y no limitarme a que fueran el disco del mes.

Gleb Kolyadin (pianista) y Marjana Semkina (voces y guitarra) son los miembros de este grupo que se formó a principios del 2010 en San Petersburgo, ciudad de la que son originarios y en cuyo conservatorio se conocieron. Su nombre lo tomaron de la canción "I Am the Morning" del álbum de debut de la banda inglesa de rock alternativo Oceansize llamado "Effloresce".


Gleb y Marjana, amigos y residentes
en San Petersburgo

Haciendo primero un poco de historia diremos que la banda se autopublicó su primer disco en abril de 2012​ con el impronunciable título "~". Ole sus... A este le siguieron "Belighted" editado en septiembre de 2014 y "Lighthouse" en 2016. Todos estos trabajos fueron autoproducidos. Entre el segundo y el tercer disco, apareció en 2015 "From the House of Arts", su único en directo hasta la fecha.

¿Y qué es lo que tienen estos músicos de conservatorio rusos que me ha dejado tan picueta? Pues un buen gusto, sensibilidad y dramatismo en sus temas que me hace escucharlos de "The bell" una y otra vez hasta la saciedad. Con gran sorpresa por mi parte, lo que yo consideraba una adaptación pop de temas con un gran componente de música clásica, se ha definido en medios especializados como rock de cámara o incluso rock progresivo. De hecho la banda ganó el premio al Disco del Año en los prestigiosos Progressive Music Awards con "Lighthouse" en 2016.

El álbum que nos ocupa, "The bell", contiene una serie de canciones que usa la técnica de composición realizada por Schubert en el siglo XIX con una magnífica mezcla de clasicismo, folk, pop y hasta algún toque jazzístico y cabaretero. Cada pieza cuenta una historia individual aunque la temática que se manifiesta en el disco en su conjunto es la crueldad, la forma que tenemos de enfrentarnos a ella y que la sociedad no ha avanzado mucho en lo que se refiere a la hostilidad que se manifiesta entre ésta y el individuo o de persona a persona. Y no lo digo yo, lo explica la propia Marjana Semkina cuando analiza su último trabajo. Además, también está basado en temas cogidos del arte y la literatura victoriana y esto ya me llegó al alma.


De vez en cuando salen a la luz

Y no te digo nada de cuando me enteré de qué iba esa portada tan extraña con una campanita que se hundía en la tierra... Pues resulta que es uno de los inventos que se crearon para evitar las horribles muertes producidas por la manía que se tenía en tiempos de enterrar vivo a cualquier incauto que tuviera la mala suerte de tener un sueño profundo. Vamos, que aquello consistía en construir tumbas que en la superficie tuvieran una campana que se hiciera sonar desde el interior del ataúd con una cuerda en caso de que algún desgraciado hubiera sido enterrado en vida y de esta forma sacarlo cuanto antes. Gracias Edgar Allan Poe, porque el origen de este tipo de ideas fue debido a tus historias (bueno, y a la cantidad de enterramientos de vivos que ocurrían entonces). Por cierto, el diseño de la portada se debe a Constantine Nagishkin, el diseñador favorito de los Iamthemorning. El dúo justifica el concepto explicando que, aunque este "resulte mórbido, quiere dar la idea que de hay esperanza en tu desesperación, siempre puedes pedir ayuda si lo necesitas, no importa lo hundido o bajo que estés", que hablando de tumbas ya es guasa. Humor eslavo me imagino.


Mucho arte por dentro y por fuera

Mejor que seguir parloteando sobre las excelencias de "The bell", termino con un par de ejemplos de su arte, esperando que les haya picado el gusanillo de la curiosidad y escuchen a este magnífico dúo. No se arrepentirán:















sábado, 14 de septiembre de 2019

Favoritos agosto 2019



Cómo se nota que este mes pasado ha sido un mes de asueto. Es cierto que, gracias al periodo vacacional, he podido gozar de unas grandes sesiones de cine, lectura y música, pero ha estado flojeras en otros muchos terrenos. Destaquemos lo más reseñable de este agosto 2019:

- Mejor película: "¡A tope!" (Dir. Ramón Fernández 1984)


Señor, devuélveme a Rockola

Todas las noches, en mis oraciones diarias, le pido al Señor que al día siguiente me despierte en los 80 para librarme de estos tiempos de corrección política extrema y ridícula y de ofendiditos por doquier. Mi deseo obviamente no es concedido pero el mes pasado tuve una maravillosa vuelta a la infancia viendo esta joya de Ramón Fernández.

"¡A tope!" sería impensable hoy en día. Apenas sin argumento, la cinta va hilando actuaciones de grupos punteros de principios de los 80 en la mítica sala Rockola mientras que, entre medias, se "desarrolla" la trama que sólo consiste en jovencitos presuntamente universitarios, pero con un aspecto de menores de edad que tira de espaldas, obsesionados con la fornicación y la venganza de traiciones amorosas. 

Qué felicidad extrema ver en su mejor momento a Derribos Arias, Objetivo Birmania, Alaska y Dinarama, Golpes Bajos... gozando con esos looks de hombreras y colores pastel ochenteros. Y por favor, esa Mary Santpere haciendo de abuela de uno de los retoños protagonistas, escopeta en mano y perro lobo de acompañante evitando que su mansión se convierta en un lupanar por culpa de las hormonas descontroladas de su nieto y sus amigos.

Un último detalle: en la peli podemos ver totalmente desatada a Cristina Torres, la Desi de "Verano Azul", dándole al asunto en el sofá de la casa de la Santpere:




- Mejor libro: "Diario irlandés" Heinrich Böll (1957)



Me voy a Irlanda pero ya

Qué delicia de libro. Cualquier cosa que me remita a la patria de The Pogues me atrae de inmediato y más aún un libro de viajes (me encantan) de un autor que hacía tiempo que quería leer.

Este "Diario irlandés" contiene 18 capítulos breves, que describen las experiencias de Heinrich Böll en diversas partes de Irlanda. En un principio cada capítulo fue un artículo individual publicado a partir de 1954 en el  Frankfurter Allgemeine Zeitung. Estos artículos fueron acortados y adaptados para el libro, añadiéndose alguno de nueva creación como el primero, "Llegada I".

El libro me ha encantado porque, a través de los capítulos que apenas tienen conexión o relación entre sí, vas recreando en la cabeza una Irlanda pobre, casi mísera, gobernada por la religión, pero con un encanto intangible y una riqueza de paisajes y retratos humanos que te trasladan a sus verdes colinas, su lluvia incesante y la calidez de sus gentes, a pesar de las fatigas que pasaban. A esto se añaden los avatares del viaje que no fueron pocos.

Seguro que no va a ser la única obra que lea de Böll, autor con una biografía apasionante. Hay que tenerlos muy bien puestos para no apuntarse a las juventudes hitlerianas cuando todos los estudiantes pertenecían a ellas y luchar en la Segunda Guerra Mundial en todas las resistencias habidas y por haber. Denle una oportunidad. 



- Mejor disco: "Braindrops" Tropical Fuck Storm (2019)


Señor, sigo con mis peticiones:
dame un marido como Gareth Liddiard

Una vez más, Gareth Liddiard y sus secuaces lo han vuelto a hacer: espectacular segundo álbum de estudio de Tropical Fuck Storm. Si el primero, "A Laughing Death in Meatspace" (2018), ya me impresionó por la intensidad de su sonido y la desgarradora forma de "cantar" de su vocalista, este segundo me ha atrapado por el giro de su estilo, quizá más sicodélico y un poco más ligero, lo cual no implica que sea fácil de escuchar. Eso sí, desde el primer momento las canciones "Aspirin", "Desert Sands of Venus" y "Maria 63" me han atrapado y las escucho una y otra vez. Hasta que se me salgan por las orejas.

Lo mejor es que los australianos se expresen por sí mismos y para ello este vídeo de "Who´s my Eugene", otra joya. ¡Por favor quiero un día de playa como este y con esta compañía!




- Vídeo del mes: "What´s in my bag?

Madre mía la "jartá" de vídeos que me habré visto de Amoeba en agosto. El canal de esta gigantesca tienda de discos de Los Ángeles (USA, no de San Rafael) tiene una sección llamada "What´s in my bag?" en la que famosos del mundo del artisteo muestran las compras realizadas en Amoeba Records. Duff Mckagan, Ethan Hawke, Garbage, Sebastian Bach, Duran Duran, Peter Murphy, Henry Rollings... las lista de las celebridades que han pasado por allí es interminable y este mes me quedo con las recomendaciones de Neil Gaiman y la maravillosa Elvira, que hay que irse preparando para Halloween y todo lo que esta regótica de bandera me diga va a misa (ejem, es un decir).

Les dejo el enlace al canal de Amoeba Records para que le echen un vistazo: https://www.youtube.com/user/amoeba.






¡Hasta el mes que viene!



sábado, 31 de agosto de 2019

¡Feliz Año Nuevo!



¿Cómo? ¿Qué ustedes no celebran el año nuevo la noche del 31 de agosto al 1 de septiembre? ¡Pero si es el comienzo de todo! Ya sé que, calendario gregoriano en mano, para esta festividad quedan cuatro meses pero, piénsenlo bien, ¿cuándo se hacen realmente cambios sustanciales en nuestra vida cotidiana? En septiembre. En septiembre nos damos cuenta de que la operación bikini una vez más no sirvió de nada porque las cervecitas, vinos, copitas y tapeos varios en los chiringuitos y terracitas han dado al traste con tanto sacrificio en primavera. No sólo intentamos volver a moderar nuestra dieta si no que hay una buena avalancha de personas de buena voluntad que regresan, por unos días, a abarrotar los gimnasios. No les digo nada de la vuelta al cole. Una auténtica revolución de horarios y desembolsos económicos que devuelven a la cruda realidad a las familias con chavales en edad de estudiar.


Raphael y Rody. Pack fenomenal

En septiembre se retoma el curso político, encaramos la recta final de año y con ello hacemos los propósitos de los siguientes doce meses. Vuelve la liga (aunque cada año empieza antes), se retoman torneos como la Fórmula 1 y el mundial de motos... Y para los fanáticos como yo, el primer día del noveno mes del año es el pistoletazo de salida de los preparativos de la Navidad. ¡Qué se nos echa el tiempo encima! Por todo esto a mí me encanta celebrar el 31 de agosto como mi Nochevieja particular.


Florinda guapísima preparada para venirse a mi fiesta

Reconozcamos que celebrar el año nuevo este día es mucho más cómodo que la noche de fin de año tradicional: aunque ya se note que hay menos horas de sol, el calor acumulado en el estío hace que puedas montar una fiesta en un bar al aire libre, en la terraza de tu casa... a diferencia de esa noche del crudo invierno en la que las chicas nos ponemos unos vestiditos que apenas nos protegen del frío en esa velada. Porque, ¿se han fijado que el 31 de diciembre es una de las noches más frías del año? Al menos, por estas latitudes.


Ningún fin de año desde 1975 sin el coñac La Parra

Total, que mi fiesta del año nuevo de agosto es mucho más versátil que la de invierno porque puedo hacer la celebración que me apetezca: una fiesta hawaiana al aire libre, una de súper héroes o recrear el mundo de Willy Wonka. ¡Lo que quiera! ¡Agosto lo admite todo!


En mis celebraciones no hay etiqueta.
Puedes venir así de fresquito.

Si aún con estos argumentos irrefutables no les he convencido, quizás las sabias palabras del gran Berto Romero les ayuden a aceptar que este día es tan bueno como cualquier otro para celebrar el año nuevo:




¡¡¡Feliz añooooooooooooooo!!!

viernes, 30 de agosto de 2019

Mi vida sin datos



Tranquilidad. Con esa palabra puedo definir estas casi dos semanas alejadas de internet y de las redes sociales. La paz y relax de los que he disfrutado en estas vacaciones me hacen replantearme mi "relación" con el mundo digital. ¿El estar desconectada me ha impedido dejar de hablar con alguien? No. Que yo sepa los teléfonos se inventaron para hacer y recibir llamadas y eso es lo que he hecho cuando lo he necesitado. ¿El no estar todo el dichoso día pendiente de los pitiditos avisando de que tengo un mensaje nuevo me ha impedido quedar con familia/amigos? Obviamente no. ¡Qué subidón cuando vi que en el prestigioso programa "Saber y ganar" tienes que mandar una carta a un apartado de correos para participar! ¡Gracias Jordi Hurtado, Juanjo y Pilar por continuar usando el correo postal para escoger a vuestros concursantes!


"¿Está el enemigo? Pues que se ponga"

Tampoco creo que haya dejado de estar informada o haya recibido información de peor calidad porque no haya consultado los medios digitales, foros o redes. Para de lo que se entera una, mejor recibir un bombardeo justito de fake news.


¿Qué has estado 15 días sin redes?

Pensaba yo que iba a llevar fatal eso de no estar todo el santo día mirando compulsivamente el móvil pero la verdad es que desde el minuto uno he sentido (aunque pueda parecer una chorrada) que he recuperado una parcela de libertad. ¡En algún momento incluso se me olvidaba dónde estaba el móvil! No tenía cuantificado el tiempo que dedicaba a las redes sociales pero tengo clarísimo que, al pasar de ellas, he ganado esas horas para dedicarme a actividades mucho más reconfortantes y creativas. Mi rutina diaria se ha visto alterada, sí, pero para mejor.


Nadiuska no parece muy contenta
del uso que hace Landa del fijo

¿He echado algo de menos? Pues sí: los saludos mañaneros, algún meme sobre un tema candente de la actualidad, realizar algún comentario sobre la jornada de Liga los fines de semana o mandar alguna foto de algo bonito o curioso que he visto en los múltiples paseos que me he dado estos días. Pero bueno, ya se retomarán estas costumbres, eso sí, con moderación.


¡Ay! ¡Ya me hubiera gustado que me hubieran
 llamado alguno de estos dos truhanes!

El resultado de este experimento es que, para empezar, no voy a volver a descargar todas las aplicaciones de las redes que tenía hace quince días. Alguna, que me resulta especialmente inútil, se queda en el camino. Y por supuesto la relación que tengo con el resto va a cambiar bastante. Se acabó estar todo el día pendiente de los mensajes, las fotos o los memes. Quiero limitar la consulta de los mensajes a ciertas horas del día, no dedicarle excesivo tiempo y no pararme en información banal (esto va sobre todo por la red del pajarito).


ET. Este sí que sabía usar el teléfono

¡Anímense! Les aliento a que prueben a pasar un poco de tanto ruido digital. ¡Su salud física y mental se lo agradecerá!

viernes, 16 de agosto de 2019

Sin datos



Este año una vez más para las vacaciones tengo preparado un excel con las actividades que tengo que llevar a cabo y los días están planificados y organizados al minuto. El caso es que en esta ocasión quería añadir un extra. ¿Qué podía diferenciar estas horas ociosas del estío de 2019 de otras de años pasados? ¿Qué experiencia extrema (ahora que se lleva tanto) podía sumar a mi vida? La bombilla se me encendió al escuchar el enésimo tono del día avisando de un nuevo mensaje de alguna red social: me voy a quitar los datos del móvil durante 15 días.

¡¡¡Qué locura!!! pensará alguno. La verdad es que yo también. Creo que sí tengo cierto "enganche" con las redes, quizá poco comparado con los "milenials", y me apetece un montón cortar con ello. ¡Volver a vivir por unos días en los 80 (más o menos porque entonces no había móviles)! ¡Qué el teléfono sólo me sirva para llamar y recibir llamadas! ¡Una gozada!


Gracita al teléfono: un ejemplo e ídolo

Sé que lo voy a llevar mal. Estoy ya demasiado acostumbrada a estar pendiente del siguiente mensaje en el Whatsapp, de las imposturas idílicas en Instagram o del despliegue de cainismo virtual en Twitter. Si lo pienso fríamente, qué poquito me aportan de verdad todas estas aplicaciones. Información realmente interesante ¡¡¡y fiable!!! la recibo de muy pocas personas. Quizá por eso sigo a tan poca gente, pero el intrusismo de la red del pajarito, por ejemplo, me hace ver auténtica basura que no me interesa en absoluto y que no puedo evitar.

Tampoco quiero ser totalmente negativa: me encanta recibir las novedades de mi familia y amigos, me hacen reír los memes y que me saluden por la mañana para afrontar mejor el día. ¡Pues claro que hay cosas buenas! Para mí lo mejor es la inmediatez para contactar con las personas que quiero, sin la posible molestia que puede causar llamar a destiempo. ¡El mensaje se puede leer cuando quieras! Y ni te cuento si encuentro a alguien al que perdí la pista hace años y, sin la ayuda de "caralibro", quizá no hubiera vuelto a contactar. El uso de las redes es como el de internet en general: lo bueno o lo abyecto que tú quieras que sea. 


Estoy para llamar y que me
 llamen y punto

En fin, en dos semanas contaré qué tal ha sido la experiencia. Dudo que aguante tanto tiempo sin dar señales "virtuales de vida". No tengo internet en mi vivienda, por lo que el único acceso que tengo a la red es el móvil. Lo más "cachondo" es que tengo que avisar a todo quisqui de mi "apagón digital" porque si no causaré preocupación en las personas con las que contacto habitualmente. ¡Con lo genial que era antes irse de vacaciones y, al llegar al destino, entrar en un bar a tomarte el primer refresco con vistas al mar, pedir usar el teléfono para avisar que habías llegado bien y hala, hasta la vuelta! ¡Enseñar las fotos era la excusa perfecta para quedar tras el veraneo!


¡Hola Raffaela!

Lo dicho, será toda una experiencia de la que daré cuenta en breve. Disfruten de este final de agosto. ¿Por qué no se unen a mi loable causa y lo prueban? Las empresas acaparadoras de datos detrás de las redes son las que verdaderamente se pondrán de los nervios jejeje.


viernes, 9 de agosto de 2019

Despistando al algoritmo




Esta semana he recibido el email con el que más me he reído en mi vida. Antes de entrar en su hilarante contenido, pongo en antecedentes al lector:

A estas alturas de la película no creo que nadie piense que lo que encuentra en sus redes sociales o internet es fruto de la casualidad. Cada "like", cada búsqueda, cada comentario es convenientemente guardado, analizado y vendido al mejor postor. La información que facilitas casi involuntariamente condiciona lo que vas a ver y la publicidad que vas a tener que soportar de la forma más invasiva posible.

Lo acepto. Estoy en ese juego. Como lo tengo más que asumido he decidido adoptar la postura "si no puedes con tu enemigo, únete a él". Esta actitud, unida a la pizca de guasa que llevo de serie, me llevó a intentar despistar al algoritmo que en una conocida aplicación de música analiza mis gustos y me ofrece cada día listas de canciones que encajen con ellos.

No se lo he puesto fácil. Desde pequeña he escuchado una gran variedad de géneros musicales que no ha hecho más que ampliarse con el tiempo, y no siempre para bien. En mis propias listas de reproducción se pueden encontrar tal mezcla de estilos que casi es imposible sacar una conclusión. De la basura más comercial a las composiciones más selectas, todo se entremezcla en un caos fantástico. ¿Y por qué no? No sólo cambia el estado de humor de un día para otro, también en un mismo día se puede pasar por momentos tan distintos que necesito poner una banda sonora radicalmente opuesta a cada rato.

A lo que vamos. Debido a esta infame variedad de gustos, al recibir un correo de esta aplicación donde se me informaba de los conciertos que se iban a realizar en los próximos meses en mi ciudad, he encontrado los emparejamientos musicales más imposibles. A saber:

Little Mix: mis muñecas chochonas favoritas

Ahí están ellas dándolo todo (tra tra)

Daughters: en las antípodas de las anteriores

Daughters en acción

A mi Alice Cooper que no me lo toquen

Ciudadito conmigo


¡Pues ahí los tienen señores! Los conciertos que me han recomendado basándose en mi historial de búsquedas y descargas son Little Mix, Daughters y Alice Cooper. No pude reprimir una carcajada al verlo e inmediatamente me pregunté esperanzada si podría encontrar a alguien más con el que coincidiera en el concierto de la girl-band de presuntas jovencitas salidas del Factor X inglés y en el del catedrático del shock horror. Y no digamos nada de los amigos Daughters, grupo post-punk-rock-noise, de cuyo concierto puedes salir bien sudoroso y escupido.

En fin, sigo en mis trece. Seguiré recopilando canciones y artistas de lo más variopinto para volver un poco loco y despistar al algoritmo. Si no puedo evitarlo, por lo menos que trabaje. Por cierto, sí, voy a ir a alguno de los conciertos propuestos. ¿Adivinan cuál?




viernes, 2 de agosto de 2019

Favoritos julio 2019



Los favoritos de este mes son de lo más variopinto: chamanes, niños peculiares, maestros de la literatura, Robert Smith... ¡Vamos a ello!


- Mejor película: "El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares" (2016)



Quiero ser peculiar para que me acoja
la Señorita Halcón Peregrino


El producto más digno de Tim Burton en décadas. No es un guión original suyo sino que está basado en la novela homónima de Ransom Riggs publicada en 2011.

La historia gira en torno a las aventuras que le suceden a Jacob Portman, el adolescente protagonista, cuando comienza a investigar la terrible muerte de su abuelo, lo que le lleva a un orfanato en una isla de Gales de lo más peculiar, tanto por la institutriz que lo dirige como por los chavales que lo habitan.

La verdad es que el mayor motivo por el que quería ver la película es porque sus protagonistas son dos actores que me encantan: Eva Green y Asa Butterfield. Con grata sorpresa descubrí que además participaban como secundarios Terence Stamp y el gran Samuel L. Jackson. Pero a lo largo del visionado me atraparon la puesta en escena, con sus espectaculares efectos especiales, la curiosa historia con bucle temporal incluido y los encantadores niños con sus sorprendentes poderes que son cualquier cosa menos convencionales.

En definitiva, una cinta recomendable para chicos y grandes que disfrutarán de lo lindo con las vicisitudes de los protagonistas. ¡No olviden acompañarla con palomitas!


- Mejor libro: "Tres maestros (Balzac, Dickens, Dostoievski)" (1920)


Apasionado ensayo sobre tres
genios

Una vez más Stefan Zweig aparece en este blog, esta vez como autor de un ensayo sobre tres figuras esenciales de la literatura universal: Balzac, Dickens y Dostoievski. El austriaco indica al comienzo de la obra que, de entre los muchos escritores que han pasado a la historia, destaca estos tres porque no solo han realizado obras de indudable valor y permanencia sino que han creado prototipos de personajes que por sí mismos son perfectamente identificables gracias a sus creadores. 

No sólo me ha gustado la obra por esa original visión de los escritores como creadores de arquetipos sino porque Zweig escribe desde el punto de vista del "fan": me encanta el apasionamiento con el que aborda la vida, la obra y las circunstancias históricas de esos escritores que está claro que le entusiasman. No es un análisis frío y metódico, es que lo vas leyendo y te dan ganas es de salir corriendo a la biblioteca y pillar todas las obras de esos autores, tanta es la vehemencia que Zweig transmite en su defensa.

Lo dicho, lean este interesante ensayo. No sólo les dará una visión holística de estos  tres clasicos, seguro que les sorprenderá con alguno de los datos que aporta para entender a los escritores y sus circunstancias.


- Mejor canción: Mannequin Pussy "Drunk II" (2019)

Marisa Dabice me ha robado el corazón. Alma mater de Mannequin Pussy, grupo de punk de Filadelfia, no tiene el menor reparo en mostrar en esta magnífica canción las desventuras de una chica fea (ella misma) a la hora de ligar. No se puede caer más bajo, ni ser más patético, ni hacer el ridículo con más arte. Los estilismos, impagables. Y el vídeo lo ha dirigido ella. Esta mujer vale para todo.

Por cierto, esta canción pertenece al gran álbum que el grupo ha editado este año: "Patiente".





- Mejor disco: "Hurts 2B human" Pink (2019)


Ha vuelto la mejor Pink

Igual que el anterior trabajo de Pink supuso una gran decepción porque se salvaban dos canciones del disco, esta vez sólo es el primer single "Walk me home" la canción que menos me convence de este nuevo álbum de la de Pensilvania. 

De nuevo grandes baladas como "My attic" o "Happy" y perfectas canciones pop como "Can we pretend" pueblan este disco que me ha recordado a sus mejores trabajos como "Funhouse" (mi favorito).

De producción impecable, totalmente recomendable tanto para una noche veraniega como para una tarde otoñal.


- Frase del mes: "Las cosas importantes no hay que hacerlas mejor, sino de forma diferente" (Jeanette Winterson)

No es el momento de extenderme sobre la vida, milagros y obra de la extraordinaria escritora inglesa Jeanette Winterson. De momento dejo como pincelada esta frase suya. En meses tendrá un capítulo aparte por haber escrito el libro que para mí no sólo tiene todas las papeletas de ser el libro del año sino casi de mi vida. Ahí lo dejo... (Desde luego mira que me gusta exagerar).


- Persona del mes: Robert Smith

No, no es la amiga de tu madre, es Robert Smith

Qué emoción ver a The Cure en el festival Mad Cool celebrando sus 40 años de carrera y los 30 de "Disintegration", uno de sus mejores discos y de los más famosos.

No sólo dieron un grandísimo concierto, como los que nos tienen acostumbrados a los fans de toda la vida, sino que es fantástico ver cómo se mantienen Robert, Simon Gallup y Roger O´Donnell. ¡Los años no pasan por ellos! O un poco sí... Da igual, ahí estaremos siempre los góticos de pro a muerte con ellos.


- Imagen del mes:  Billete 50 libras de Alan Turing


A buenas horas

Se ha publicado ya la imagen del billete de 50 libras con el rostro del matemático Alan Turing. De esta forma el gobernador del Banco de Inglaterra ha querido reconocer y homenajear al "matemático excepcional cuyo trabajo ha tenido un impacto enorme en la forma en que vivimos hoy".

Turing contribuyó a descifrar los códigos de los mensajes cifrados de la máquina Enigma creada por los nazis, lo cual ayudó a acortar la Segunda Guerra Mundial.

A pesar de esta extraordinaria labor, y más trabajos por los que ha sido considerado el padre de la informática moderna, a Alan Turing se le condenó a la castración química por ser homosexual. Tal condena le llevó al suicidio.

Me callo lo que opino del trato que se le dio al científico por su tendencia sexual. Me quedo con el reconocimiento a través de este billete que espero conseguir para enmarcarlo. Alan lo merece.


- Vídeo del mes: Chamanes peruanos contra Chile

Bueno, bueno, bueno... Vídeo del mes y puede que del año.  Les pongo
en antecedentes:

Chile y Perú son enemigos futbolísticos acérrimos y el destino quiso el mes pasado que se enfrentaran en la final de la Copa América. A priori el favorito era Chile, selección campeona ya en otras ediciones del torneo. Pero Perú no se iba a arredrar. Al igual que unos chamanes chilenos habían realizado conjuros para favorecer a su selección, estos brujos peruanos llevaron a cabo sus propios rituales para doblegar al equipo chileno. Por favor, no se pierdan la puesta en escena, a los protagonistas y a la muchachada que animaba el cotarro:




¿Hicieron efecto las maldiciones? 0-3 se impuso Perú. ¡El humilde triunfó!


¡A ver si agosto nos trae las mismas emociones!


viernes, 26 de julio de 2019

El mundo pequeñito



Cuando veo que se intenta ofender a alguien recriminándole su estatura (como si esa persona la hubiera elegido) al agredido siempre le comento que "los perfumes se guardan en frascos pequeños... y los venenos también".

Este agravio me llevó a pensar en los entrañables momentos que nos han hecho pasar personajes de pequeño tamaño y quiero rendirles un sentido homenaje. Si hago un ejercicio de memoria, los primeros chiquitos que se ganaron mi corazón fueron los entrañables Nabuconodosorcitos, familia que vivía en una maceta del genial Epi:


Papá Thomas, Tina, Timmy y Mamá Tessie

Entre todos no juntaban un cerebro entero, qué lástima. Cualquier tarea que tuvieran que afrontar les resultaba un reto insuperable hasta que se daban cuenta que colaborando podían superarlo. Esto no implicaba que la solución que encontraban fuera la más lógica o sencilla. 

Adorables, estos entrañables personajes fueron creados para Barrio Sésamo por el genio Jim Henson.


Los Pitufos

Sí, todos nos hemos planteado que era
mucho pitufo para una sola pitufina

Nacidos en 1958 del lápiz del dibujante belga Peyo como personajes secundarios de los cómics "Johan y Pirlouit", al año siguiente de aparecer en escena se habían hecho tan populares que tuvieron sus propias historias. Después los tebeos dieron paso a las películas y la serie de dibujos animados que todos conocemos.

Qué majos eran esos clones con diferentes personalidades que nos cautivaron: el cocinero, el presumido, fortachón, goloso, el mala leche... Así los conocíamos dado que no tenían nombres propios. Sólo se diferenciaban Papa Pitufo y Pitufina. Entonces no se atendía a aquello de las cuotas... jejeje. Nunca entendí el afán de Gargamel (el malo) por atraparlos dado que fracasaba una y otra vez. En ese sentido me recuerda al coyote del Correcaminos, al gato Silvestre de Piolín, el Pierre Nodoyuna de los Autolocos o a un malo más reciente, el Lepidóptero de Las Aventuras de Ladybug. Tan contumaces como patéticos fracasados.


Los Diminutos 

The Littles: se podían haber quedado
en las paredes calladitos

Rezaba la canción de entrada de estos personajillos: "Los Diminutoooosss... Nadie sabe donde estáááááánnn...". La verdad es que ni falta que hacía. Los caracteres de esta serie estaban basados en las novelas del estadounidense John Peterson. Fueron creados en 1967 pero los sufrimos como serie de dibujos animados en 1984. 

La cosa iba de que un chaval descubría en la casa donde se había mudado con sus padres que había una comunidad de mini seres que vivían en las paredes de su casa. Ni que decir tiene que el humano se hace amigo de los diminutos y juntos viven muchas aventuras. El malo de turno era el que aquí llamaron "el malvado profesor Cepo", otro al que podríamos añadir a la lista anterior de perversos losers. 

He empezado alabando a los seres de pequeño tamaño pero reconozco que los Diminutos no eran santos de mi devoción. Quizá debería darles otra oportunidad porque en cada capítulo te enseñaban a hacer una manualidad, cosa muy a tener en cuenta hoy en día. 


Curris

Quiero un curri en mi vida

Estos sí que me robaron el corazón desde el minuto uno. Los incansables trabajadores que vivían dentro de Fragel Rock tenían como único sentido de su vida el construir unas estructuras que no servían para nada y que además eran destruidas una y otra vez por los golosos fraguels al estar realizadas con una especie de caramelo que era su comida favorita. Inasequibles al desaliento, los curris, lejos de quejarse, se ponían manos a la obra para volver a crear sus dulces andamios. 

¿Simbiosis? ¿Parasitismo? No sé qué definiría correctamente la relación entre las dos tribus pero me quedo sin dudarlo con los pequeños seres verdes con sus casquitos, sus botitas y sus mini herramientas. ¡Qué cuquis por dios!


Oompa Loompa


Mejores los de la primera versión de Willy Wonka

Con menos glamour que los anteriores, pasados por
ordenador, pero igual de explotados

Ejemplos claros de la explotación a los enanos, no hay más que ver que los oompa loompa eran los felices habitantes de Loompalandia hasta que el capitalista Willy Wonka los encontró y los esclavizó a cambio de cacao.

La verdad es que la imagen de estos personajes del libro "Charlie y la fábrica de chocolate", obra escrita por el extraordinario autor británico Roald Dahl en 1964 me gustó más en la película de Gene Wilder que en la de Tim Burton. Los primeros eran enanos de verdad, cada uno distinto aunque estuvieran uniformados. En la película más moderna, del 2005, era una imagen repetida del actor Deep Roy la que nos creaba la ilusión de estar viendo a numerosos oompa loopas.


Minions


Minions para todos

Los pequeños y amarillos ayudantes del presuntamente villano Gru se hicieron conocidos a raíz de la película "Gru, mi villano favorito" (2010) conquistándonos a todos.

Estos "semiclones" con aspecto de supositorio son prácticamente iguales, diferenciándose por rasgos como tener uno o dos ojos, lucir cuatro pelos en la cabeza o ser calvos, o lucir algún traje como por ejemplo de hawaiano o de criada:





Caóticos, guasones... pero siempre fieles a su jefe Gru, no dudarán en arriesgar hasta sus vidas para protegerlo a él y a sus adorables niñas. Si quieres ganarte su amor y confianza, regálales una banana. Es su fruta favorita.


Trolls (No pierdas el ritmo)



No te puedes quedar con los pies quietos cuando
los trolls se ponen a cantar

Estos cantarines personajes llegaron en forma de película en 2016, aunque están basados en un personaje creado por el danés Thomas Dam en 1959. Ya solo el comienzo de la peli me conquistó al ponernos al corriente de la historia de los Trolls a través de un scrapbook.

¡Qué arte y vitalidad derrochan los súbditos de la Princesa Poppy con todos los personajillos agregados! Es imposible quedarse impasible ante el ritmo que nos marcan con sus canciones bailongas. Hasta el troll "gris", aguafiestas y amargado, acaba cayendo rendido ante los encantos de las alegres tonadas de la Princesa.

Petisos Carambanales

Ni el idioma élfico ni el de los Klingon, me
quedo con el alfabeto de los Petisos

¿Y si estos fueran los precursores de los Minions? Los Petisos son unos personajillos amarillos idénticos que aparecían en varios de las mejores cómics de Súper López. Según Jan, el creador de Súper López, los Petisos son un "producto ectoplásmico originado por la energía supermediúmnica de Superlópez".

Me encantan los Petisos pero no puedo dejar de sentir cierto agobio ante su presencia porque siempre aparecen en ordas caóticas. Al fin y al cabo, su origen y finalidad era expulsar a los habitantes de cierta ciudad para que el malvado Escariano Avieso pudiera robar a gusto.


Anda que no me dejo pequeñitos por el camino. No quiero olvidarme de otros personajes diminutos que pueblan excelentes páginas de la literatura y el cine. Desde los liliputienses de "Los viajes de Gulliver" (que arrestaron injustamente a Gulliver por orinar en la vía pública cuando en realidad trataba de apagar un incendio), a los chinos diminutos pero tecnológicamente súper desarollados de la novela "Payasadas" de Vonnegut, pasando por los humanos miniaturizados de la película "Una vida a lo grande", hasta las parejas disfuncionales de diez centímetros de "No hay camino al paraíso", el cuento de  Charles Bukowski. Habrá que dedicarles un capítulo aparte.