domingo, 10 de mayo de 2020

¿Quién domesticó a quién?



En estos días que hemos visto campar a sus anchas a montón de animalejos por pueblos y ciudades gracias a nuestro "confitamiento", ha dado la casualidad que he estado leyendo el gran ensayo "Domesticados" de la médico-paleopatóloga Alice Roberts.

Esta extraordinaria divulgadora plantea en este libro una curiosa pregunta: ¿quién domesticó a quién? ¿Nosotros a las especies o las especies a nosotros? El hombre, en su infinita arrogancia y su tendencia a jugar a ser Dios (ya vemos a lo que nos ha llevado), tiende a pensar que ha sido él el que ha domado a la naturaleza cuando puede que sea ella la que nos ha cambiado a nosotros.

Roberts escoge a diez especies absolutamente familiares para todos y analiza el impacto mutuo que nos hemos causado. A saber:
  1. Perro
  2. Trigo
  3. Reses
  4. Maíz
  5. Patatas
  6. Gallinas
  7. Arroz
  8. Caballos
  9. Manzanas
  10. Humanos (sí, también nosotros mismos)
Roberts nos explica la diferencia entre cultivar y domesticar en el caso de las plantas, y el fenómeno de simbiosis, que no servilismo, en el de los animales. Cultivar significa sembrar, cuidar, cosechar. El proceso de domesticación consiste en ejercer presión sobre su genotipo y fenotipo de las plantas sometiéndolas a presiones selectivas. Esta misma definición vale para los animales, solo que en este caso tendemos a creer que somos sus amos, sin pararnos a pensar que al principio del proceso en realidad el encuentro entre especies fue una asociación simbiótica, compartiendo y cogiendo prestados recursos mutuos. Y, no es por nada, pero debería ser un baño de humildad considerar que hemos domesticado un ínfimo número de especies, comparado con todas las que hay en el mundo.

Es muy interesante la investigación sobre el origen de la domesticación según las especies. ¿Hay un origen único u orígenes múltiples? Pues parece haber bastante unanimidad en la teoría de que la domesticación ha tenido lugar muchas veces y en muchos sitios distintos. Y una pista para localizar a la especie original es saber que tiende a mostrar mayor diversidad cuanto más cerca está de su origen. Al fin y al cabo, es allí donde ha tenido más tiempo para acumular diferencias.

¡Ah! Y no dejemos de lado la importancia del cambio climático en nuestra supervivencia. Y no, no estoy hablando del actual, me refiero al que ocurrió hace miles de años. ¿Por qué a dos grupos de cazadores-recolectores tan alejados entre sí como los del levante del Mediterráneo (la Media Luna Fértil) y los de Lejano Oriente (véase el Valle del Yangtsé), les dio por cultivar los cereales que se desarrollaban en cada territorio? ¿Por hacerse veganos de repente? Pues no. Al llegar la sequía helada que duraría más de mil años, aquellos parientes lejanos nuestros debieron empezar a cultivar las hierbas silvestres (trigo, cebada y avena en el Mediterráneo y arroz en China) ante la escasez de caza. Esto sucedió hace entre el 11.000 y el 8.000 a.C. Estas plantas se habían desarrollado "a mogollón" tras el aumento global de los niveles de dióxido de carbono en el 15.000 a.C. Vamos, que más que una elección dietética, fue necesidad pura y dura. Nada de paseos triunfales por lo "listos" que somos, sino que una serie de catastróficas desdichas nos llevaron por el azar y la fortuna a cambiar de estilo de vida. ¡Y pensar que en origen muchas de estas plantas se consideraban malas hierbas! ¿Malas hierbas el lino, la rúcula, la zanahoria, el guisante y el cilantro? ¡Cómo ha cambiado el cuento!

La verdad es que es apasionante descubrir, por ejemplo, cómo nos asociamos con los lobos, Una vez vencidas las reticencias entre humanos y los Canis lupus, ellos nos protegieron contra depredadores o cuidaban nuestros rebaños, a la vez que aprovechaban los restos de nuestra caza, con lo cual les salía a cuenta quedarse a nuestro lado para asegurarse el alimento. Y poquito a poquito llegaron a ser los Canis lupus familiaris, o sea, nuestros perros.

La crianza selectiva, especialmente de los animales, nos ha llevado a ir escogiendo lo que mejor nos viniera según la época. Un poner: según nos ha convenido para nuestras guerras (manda narices) hemos seleccionado los caballos más rápidos y ágiles para tirar de carros, o más pesados y resistentes, para llevar las piezas de artillería. O los bueyes, que nos han servido para los carromatos y así los pastores han podido migrar con su casa a cuestas y sus rebaños.

Qué decir del cambio de tamaño en las especies que hemos domesticado. Hemos preferido el trigo que daba granos más grandes; las vacas, según las épocas, las hemos escogido grandes para que dieran más carne y, cuando nos ha convenido tener más leche, hemos hecho parir a vacas inmaduras terneros que al nacer pesaban menos de lo normal, con lo que el tamaño de la especie iba disminuyendo. Por cierto, de la necesidad de almacenar la leche (y posteriormente de hacer queso) pudo surgir la alfarería. Vamos, que no es de hoy el ir manipulando las especies que se han dejado domar.

¿Y eso de dedicar un capítulo a la domesticación del hombre por el hombre? Pues sí, la autora defiende la teoría de que somos una especie que se ha domesticado a sí misma al ser el hombre un ser social. Roberts considera que somos más mansos y tolerantes, hemos sido capaces de desarrollar el arte y el lenguaje y, gracias a abrirnos a la comunicación, hemos difundido las ideas y hemos alcanzado una gran complejidad cultural. Siento disentir en ciertos puntos de su teoría. No creo en ese "buenismo". Pero si una eminencia como ella lo cree... pues razón tendrá.

En fin una lectura amena e interesante la de este libro, que además nos hace reflexionar sobre la polémica de la crianza selectiva (que se lleva haciendo desde los albores de la humanidad) y la manipulación genética que tantos debates genera. Queremos comer mucho, de todo y todo el año, y la tierra no da más de sí. ¿Por qué aceptamos que las plantas se irradien desde hace hace casi un siglo (así, a lo tonto) para conseguir mejores ejemplares y ponemos el grito en el cielo cuando se realiza la misma acción sobre el ADN de una forma más precisa? En ambos casos se han potenciado virtudes que nos convenían y se han eliminado ciertos rasgos que no nos venían bien. Quizá sea porque en la manipulación genética se utilizan virus como vectores, porque los que impulsan estas investigaciones son corporaciones que nos resultan lobos con piel de cordero, porque "las cosas cada vez saben más a nada"...

Lo dicho, libro divulgativo totalmente recomendable tanto para "gentes con estudios" como para profanos. Para cerrar este post no quisiera dejar de referir un dato cuanto menos curioso que se explica en el capítulo dedicado a las manzanas: ¿saben que por un recurso de narración, en un flagrante error de traducción, lo que se comió Eva no fue una manzana sino que pudo ser un pomelo, una naranja o una granada? Investiguen, investiguen... 

viernes, 1 de mayo de 2020

Favoritos abril 2020



¡Qué intenso ha sido el mes de abril! Afortunadamente he disfrutado de muy buenos discos, lecturas amenas y películas impactantes. ¡Por eso este mes hay tres películas favoritas a falta de una! ¡Imposible decidirse! Comenzamos:

- Mejor película: "Chantaje a Broadway" (Alexander Mackendrick. 1957)


Pero qué pedazo de actores

Pero ¿cómo no conocía esta pedazo de película? Pocas veces se ha contado la trastienda del artisteo con la intensidad y desgarro de esta cinta. Burt Lancaster representa a un columnista con millones de seguidores que tiene acongojado a todo bicho viviente por lo que puede suponer un comentario negativo suyo. Vamos, como una Encarna Sánchez pero a lo yanki. Tony Curtis es un agente de prensa que haría cualquier cosa para que sus clientes salieran en la columna de J. J. Hunsecker (o sea, Burt Lancanster). Pero Hunsecker tiene un talón de Aquiles: su hermana pequeña. Una relación enfermiza (mutua) de sobreprotección del todopoderoso Hunsecker que se viene abajo cuando ella se enamora de un humilde músico de jazz.

A partir de ahí una campaña de acoso y derribo contra el músico deja al descubierto las peores tretas que se pueden hacer para destrozar la vida de una persona a todos los niveles. Ummmm, me llega el tufillo de cierto programa de cierta cadena... Pero vamos, que ya quisieran muchos reporterillos llegarle a los talones al sabueso degenerado de Sidney Falco (o sea, Tony Curtis).

Gran guión, espectaculares interpretaciones y final tremendo. Absolutamente recomendable.


"Como un relámpago" (Miguel Hermoso. 1996)


Bravo Santiago Ramos

Para mí esta película es un claro ejemplo de lo que un GRAN actor puede hacer con una película sencilla. El recital de interpretación que da Santiago Ramos me hizo verla hasta el final. La historia no puede ser más simple: un adolescente pijo (Eloy Azorín) vive con su madre (Assumpta Serna) que es una abogada exitosa y que gana unas buenas perras. Ahora, la cuestión es que ella en su juventud era una comunista y feminista radical que decidió tener a su hijo sola pasando del padre. Comunista que luego vive a todo trapo montada en el dólar... Eso me suena a... Perdón, que me distraigo. 

El caso es que al chaval le entra la curiosidad de conocer a su progenitor (Santiago Ramos) y consigue localizarlo en Gran Canaria. El saber que su padre sigue anclado a sus ideales de juventud, mal viviendo y peor bebiendo, es un shock que no hace más que aumentar su interés por él.

Película de puesta en escena sobria, trama poco original por vista ya mil veces, como he dicho se salva por la interpretación de Ramos. Ganó un Goya por ella y más que merece porque el retrato que hace de ese bohemio desfasado y tramposo es impagable y espectacular. El momento en el que le explica al pánfilo de su hijo lo que es "el relámpago" debería enseñarse en las escuelas de actores. Bravo. 


"Communion" (Philippe Mora. 1989)


Qué manía tienen los marcianos de
urgar donde no deben

Bueno, bueno, bueno, vamos a ver una cosita: semanas después de haber visto este ¿engendro? me sigo planteando si es una comedia involuntaria, una coña o un producto exclusivo de seguidores de programas como "Alienígenas", "Generación Alien" o protoastronautas en general.

No es ni mucho menos mi intención reírme o menospreciar a Whitley Strieber, escritor que narró en su libro del mismo título los encuentros que sufrió con extraterrestres. Lo que me dejó ojiplática fue la puesta en escena de la película. Mi admirado Christopher Walken se encarga de encarnar al escritor y, como no podía ser de otra forma, resulta más marciano que esos seres de plastiquete blandurrio que se supone que son los ETs de turno. Bueno, y éstos tienen unos esbirros interpretados por unos enanos disfrazados de critters que son el despiporre. Impagable la escena final con la clase de zumba de Walken y los protoastronautas.

Escenas lisérgicas de alucinaciones o presuntos sueños, o presuntas abducciones con tractos rectales incluidos... Terapias en grupo de personal que ha tenido encuentros en la tercera fase... 

Indescriptible de verdad pero digna de mención. La obra aúna defensores apasionados y detractores sin piedad. Yo aún estoy recogiendo mi mandíbula del suelo.


- Mejor libro: "Freakonomics" Stephen J. Dubner & Stephen D. Levitt (2005)


Economía para chicos y grandes

Obra absolutamente recomendable para darle una vuelta a la idea que tenemos de la Economía. El profesor de Economía Steven David Levitt  y el periodista Stephen J. Dubner se alían en este libro para unir los artículos del primero con la entrevista que le quería realizar Dubner al original economista.

Que nadie espere encontrar sesudos estudios con estadísticas interminables, intragables y crípticas para el común de los mortales. El grandísimo mérito de Levitt son las preguntas que se plantea para desentrañar grandes misterios de la humanidad actual. Seguro que nunca se han planteado cuestiones como la relación entre un profesor de instituto estadounidense y un luchador de Sumo, el motivo por el que los traficantes de droga viven en casa de sus madres o la influencia que puede tener en la vida laboral de una persona el nombre que sus padres le colocaron al nacer.  Pues Levitt lo hace y con unas respuestas tan curiosas como certeras.

Estoy deseando leer otras obras de este autor y ya me he aficionado a escuchar los podcasts en su blog Freakonomics. Podrán encontrar allí más preguntas sobre las que reflexionar, como si USA necesita un presidente o, mucho más recientemente, qué ocurre si por culpa del maldito virus todo el mundo se queda en casa para comer. Insisto, su maestría está en las preguntas. Qué caramba, y también en las respuestas.

- Mejor disco: "Familiaris" (Snooze. 2019)


Qué chula la portada

Gran descubrimiento el de esta banda de Chicago practicante del Mathrock. Aún no tengo muy claro lo que es este movimiento musical. Solo sé que los discos que escucho de este tipo de música me encantan. Y este de Snooze no es una excepción.

Mira qué buena canción esta por ejemplo:





- Imagen:  Via Crucis 2020


He visto pelis de apocalipsis zombie
 que dan menos miedo

Impresionante imagen la de una Plaza de San Pedro vacía la noche del Viernes Santo. Fue en este lugar, y no en el tradicional Coliseo, donde se realizó este año. Ya me explayé en mi post sobre la Semana Santa 2020 ("La Semana Santa vivida en replay"). En esta ocasión solo quería echarle un último vistazo a esta celebración.


- Mejor canción: "More than love" The Prize Fighter Inferno

¡Cómo no iba a volver mi adorado Claudio Sánchez a los favoritos del mes! Esta maravillosa canción recién publicada vuelve a recoger la esencia de este proyecto paralelo del líder de Coheed and Cambria. Qué oportuna la letra en estos días:

"It's okay to be afraid
Don't worry about tomorrow, let's play today"

(Está bien estar asustando.
No nos preocupemos por el mañana, juguemos hoy)

Todo un canto al carpe diem.




- Frase: "If morality represents an ideal world, economics represents the actual world". ("Freakonomics" Stephen J. Dubner & Stephen D. Levitt)

"Si la moralidad representa un mundo ideal, la economía representa el mundo real".

El dilema del mundo actual: reactivar la economía a costa de vidas humanas. Pero si no se reactiva la economía, miles de personas se verán abocadas a la miseria. Resuénvanlo.


- Personaje: Zachary Kondak 


Un hombre, un pc y un padre

Como me parecía ya mucho meter dos discos del mes, he decidido dar el galardón de personaje del mes a Zachary Kondak tras escuchar su magnífico "Part II: It’s Also Glass". 

Este músico de Albany (Nueva York) ha ido dando tumbos por la vida, literalmente, no solo por los múltiples proyectos musicales que ha creado. 

Nuestro héroe no encontraba su lugar en el mundo y, ya talludito, se mudó a vivir con su padre. ¿Qué podía salir mal? Antes de recalar en casa de su progenitor compuso miles de canciones sin terminar que se gestaron en un periodo de gran turbulencia. Incapaz de finalizar una composición como es debido, su sentimiento de loser llegó a su máximo "explendor" cuando perdió el portátil donde almacenaba todas esas canciones inconclusas. ¿Terminó este acontecimiento con nuestro protagonista? ¡De ninguna manera! Se compró otro y le vino la inspiración para crear el álbum "Skyboat". Y en este caso las alegrías no vinieron solas: encontró su viejo portátil con todas aquellas tonadillas a medias, se puso las pilas y de ellas no salió uno si no dos discos: "Part I: It’s Glass" y la parte dos, que es la que me ha alegrado los oídos el pasado mes. 

Aparte de por las vicisitudes del amigo Kondak, por favor no dejen de escuchar su mezcla entre abigarrado art pop y avant garde (Y/N). Un hombre que opina que "El Amor es Dios. El odio es el pecado" merece una oportunidad. 

¡A ver qué nos depara Mayo!


¡Cumpleaños feliz! Agradecida y emocionada




¡Dos años! Ya ha pasado todo este tiempo desde que un día de fiesta como hoy me senté a intentar plasmar lo que se me pasaba por la cabeza en plan virtual en lugar de en papel como había hecho toda mi vida.

Este blog es un hobby, una diversión y así quiero que siga siendo. Tenía pensado un cambio de "look" para el segundo aniversario pero las infames circunstancias que padecemos me han impedido llevarlo a cabo. Da igual, tan pronto como pueda plasmaré las humildes ideas que tenía pensadas.

Un año más realmente lo que quiero es dar las gracias. GRACIAS con mayúsculas a todo el que ha dedicado unos minutos de su tiempo a leer los posts. GRACIAS a quien ha colaborado con sus ideas y ha corregido la forma de plasmar las mías y a quien me ha dado un momento de inspiración. GRACIAS a quien ha dado un like en las redes sociales. Si me llegan a decir cuando empecé que habría tantas personas cercanas y lejanas que iban a echar un vistazo a mis historias nunca lo hubiera creído:





Tengo mil temas que desarrollar. ¡Lástima la falta de tiempo para llevarlas a cabo! Se materializarán poco a poco, seguro. Espero que os gusten y paséis un buen rato con mis divagaciones.

No me enrollo más, que soy muy dada a ello. Finalizo insistiendo en el mensaje que quiero transmitir hoy:



viernes, 24 de abril de 2020

Siempre es buen día para el Día del Libro



Otro acontecimiento más que no se ha celebrado este 2020 como se ha hecho toda la vida: el Día del Libro.

Qué lástima no ver las calles con los puestos interminables de libros y las librerías con sus mejores galas. Pienso en cuantas de ellas me encontraré cerradas cuando podamos salir a la calle. Ojalá pueda volver a todas.

Pero no quiero que este post tenga un tono triste. Todo lo contrario. Si ya el año pasado por estas fechas dije que para mí el Día del Libro es todos los días, este año no iba a ser menos. Así que aquí va mi humilde aportación a esta insigne celebración con tres de los libros leídos recientemente. Cada uno en su estilo, han sido una gozada.¡Comenzamos!

- "Eso no estaba en mi libro de Historia de la Literatura" Lorenzo Gallardo (2019)

Ojalá Lorenzo hubiera sido mi profe
de Literatura


El Maestro Gallardo nos ofrece una versión original, didáctica y entretenida de los grandes literatos, retratados en sus anécdotas o vivencias más desconocidas y curiosas. Siempre he creído que enseñar Literatura (igual que Historia o Matemáticas) no tiene que ser un tostón de fechas, títulos o ecuaciones. Y esta es una demostración más de este hecho.

Desde Safo a Paolo Coelho, pasando por Jonathan Swift, Dumas o Valle-Inclán, este repaso a la literatura universal nos deja momentos delirantes como el entierro de la mosca de Virgilio, el espantoso olor con el que se inspiraba Schiller, el motivo por el que no se debía invitar a Rimbaud a tu casa o el porqué de que Giuseppe di Lampedusa contara mucho las pesetillas antes de gastárselas.

¡Lorenzo nos deja de nuevo "to picuetos" con las historias que nos cuenta! ¡Léanlo! Aunque solo sea para amenizar reuniones varias con las curiosidades que nos desvela este libro. Van a quedar fetén.


- "Imitación de Cristo" Tomás de Kempis (Siglo XV)


Imprescindible en el confinamiento


No me extraña que esta obra datada en el siglo XV haya sido tan exitosa como comentada. Básicamente es una guía para comportarse como un verdadero cristiano y tomar como modelo a Jesús, eso sí "siglo XV style". Que hay otras formas de seguir las doctrinas cristianas menos radicales, digo yo.

En estos consejos espirituales hay diálogos entre el alma y Cristo, quien nos aconseja en primera persona cómo dirigir nuestras vidas. Desde cómo prepararse para recibir la eucaristía hasta cómo hemos de despreciar el mundo y sus trampas que no nos llevan a nada bueno. Todo esto con un lenguaje que te acongoja y te hace querer pedir perdón hasta por haber nacido.

Ojo, que hay que ponerlo en su contexto histórico. Tomás de Kempis fue un monje alemán nacido en 1379 (aprox). Vaya época para nacer. Claro que... ¿alguna época ha sido realmente buena para venir al mundo? A lo que vamos. Tomás quiso con este libro recordar a sus compañeros de profesión las actitudes y costumbres que se tenían que vivir y poner en práctica para considerarse un digno cristiano. Que había ya muchos por ahí que habían perdido el rumbo...

No es de fácil lectura, no lo vamos a negar, y hay que situarlo en ese contexto para no enfadarse mucho leyendo ciertas afirmaciones, especialmente las dedicadas a la ciencia, la literatura y las mujeres. Aún así, merece la pena sin duda alguna. ¡Arrepentíos!


- "Sinopsis de cine" Ángel Sanchidrián (2017)


Cinéfila desde chiquina

Por favor, qué "jartá" a reír me pegué con este libro (mil gracias por el regalo chicos).

Lo que empezaron siendo unas reseñas muy personales sobre películas hechas en una red social por este Biblioteconomista, ha terminado recopilado en esta obra.

No me extraña nada el éxito que ha tenido y la fama que ha alcanzado con su peculiar forma de "ver" películas archiconocidas para todos. Tan propia es su forma de contar, que al final del libro hay un diccionario para explicar las expresiones que se usan a lo largo del mismo.

Aún me parto sola pensando en la forma de resumir "El Exorcista", "Memorias de una geisha" o "Gremlins". Aquí no se respeta a nada ni a nadie.

Fijo que después de leerlo ya no pueden ver el cine igual. Habrán de tener en cuenta lo que le pasa a los "chiquines", qué es lo que le da calidad a la película y para quién es recomendable.

Les animo también a que hagan su propia lista de salidos, lerdos, plastas, romeros y chulos. Las instrucciones en "Sinopsis de cine".


¡Lean lo que quieran, pero lean!

viernes, 17 de abril de 2020

Favoritos marzo 2020





Más vale tarde que nunca. Aquí están los favoritos del mes pasado. Unos favoritos un poco extraños como los tiempos que nos están tocando vivir. La verdad es que han quedado muy espirituales y con mucha influencia de más allá de los Urales. Comencemos...


- Mejor película: "Las sandalias del pescador" Michael Anderson (1968)

Anthony Quinn: pedazo de Papa

Esta es la típica película de las que se dice que "ya no se hacen". Basada en la novela homónima de Morris West, esta película fue un pelotazo comercial. Ahora cuesta creer que una historia ambientada en el Vaticano en plena guerra fría, llena de reflexiones teológicas, pudiera ser tal éxito. Claro que era otra época. No hacían falta efectos especiales ni héroes de cómic para llenar los cines.

El protagonista es el personaje Kiril Lakota (Anthony Quinn), sacerdote católico ucraniano perseguido y condenado a trabajos forzados durante el régimen comunista soviético. Su propio carcelero, el presidente ruso (Laurence Olivier) le libera y Kiril es enviado al Vaticano como asesor.

Gusta tanto el ucraniano que consigue llegar a Papa y le toca lidiar con un conflicto chino-soviético-estadounidense (el temita no ha cambiado mucho décadas después como podemos comprobar hoy en día). Pero con Anthony Quinn no hay tontería nuclear ni hambruna mundial que le arredre y lo arregla con una decisión de la que ya podía tomar nota la iglesia. 

Una anécdota sobre la actuación de Quinn: este actor se metía tanto en los papeles que le costaba salir de ellos, incluso cuando terminaba el rodaje. Su hijo Lorenzo comentó en una ocasión que con esta película era la única vez que su madre y sus hermanos habían vivido tranquilos porque la espiritualidad del personaje se la llevaba a casa. 

El reparto es espectacular e incluye, además de a los actores citados, otros ilustres nombres como Vittorio De Sica o John Gielgud. A destacar el papel del actor Oskar Werner, que da vida al Padre David Telemond, teólogo con ideas heterodoxas sobre la doctrina de la iglesia oficial al que le hacen la vida imposible. Posiblemente sea el reflejo del jesuita Pierre Teilhard de Chardin, cuyas revolucionarias ideas llegaron a influir hasta el punto de "provocar" que el Concilio Vaticano II se llevara a cabo.

La música del compositor Alex North ("Un tranvía llamado deseo", "Espartaco", "El honor de los Prizzi"...) acompaña a esta gran película. 

No dejen de verla.


- Mejor libro: "La tempestad de nieve" Alexander Pushkin (1830)

Me he hecho de Pushkin

Lo único que lamento de la lectura de este libro es no haber descubierto antes a Pushkin, el considerado padre de la literatura rusa moderna. Fue el primero en escribir en su propio idioma. ¿Escritores inspirados e influidos por él?  Gogol, Dostoyevski o Tolstoi, por un poner. Ahí lo dejo.

La trama de este breve relato es de las que a mí me gustan: dramón y miedo. Típica historia de niña rica (María) enamorada de soldado pobre (Vladimir) y los padres diciendo que nanai de casarse con un tieso. ¿Solución? Un clásico: nos escapamos. Pero esa escapada resulta un fiasco, precisamente por la tempestad de nieve. Parece mentira que unos rusos no tengan en cuenta su climatología para planear estas cosas. Total, que no hay boda, aquello termina como el rosario de la aurora hasta que años después la muchacha se topa con otro oficial del ejército que... Ay amigos, esto ya lo tienen que descubrir ustedes. 

Me encantó cómo la narración te mantiene en vilo con una historia tan típica y tópica, hasta derivar casi en una de terror.

Por cierto, esta novela inspiró la película "The Blizzard", dirigida en 1964 por el director ruso Vladimir Basov. Habrá que buscarla y gozarla.


- Mejor disco: "Elvenmusic" Caprice (2001)


Verdaderamente, música de elfos

Gran descubrimiento este grupo moscovita. Habrá que dedicar un tiempo a escuchar el resto de su discografía. Este álbum es un clásico ejercicio de "música oscura", gótica o "para tristes".

Con una deliciosa voz femenina, me recuerdan a otros grupos que escuché hace años hasta la saciedad como los extraordinarios Ordo Equitum Solis. Venga, una muestra para disfrutar de música fina y elegante:




- Mejor canción: Dua Lipa "Don´t start now"




Un poquito de baile en estos días de apoltronamiento casero. ¡Bien por Dua Lipa! 

- Mejor frase: 

"Bueno es que algunas veces nos sucedan cosas adversas y vengan contrariedades, porque suelen atraer al hombre al corazón, para que se conozca desterrado y no ponga su esperanza en cosa alguna del mundo. Bueno es que padezcamos a veces contradicciones y que sientan de nosotros mal e imperfectamente, aunque hagamos bien y tengamos buena intención. Estas cosas de ordinario ayudan a la humildad y nos defienden de la vanagloria."

("Imitación de Cristo". Tomás de Kempis)

Sí, es más de una frase, pero en estos días viene que ni pintada.


- Imagen del mes:


Lucecicas de colores

¿Otra vez con la Navidad? Pues sí. No quiero ponerme triste, melancólica ni melodramática pero el día que vi esta pedazo de bola con su espectáculo de bombillicas no cabía un alfiler en la calle, ríete tú de la procesión más multitudinaria. 

Apenas tres meses más tarde en esa esquina no hay absolutamente nadie, vamos, que en "The walking dead" hay más peña transitando las ciudades que ahora en la vida real. Ni tanto ni tan calvo. Se echa de menos un poco de humanidad suelta por las avenidas...


- Mejor experiencia: Resucitar idiomas



Do you speak...?


En la situación actual me ha apetecido dar un repaso a los idiomas que antaño estudié, unos más "oxidados" que otros. El libro de texto de ruso, un libro de consejos de cocina y mantenimiento de la casa en alemán y un libro de Economía "alternativa" en inglés ayudan a las neuronas a mantenerse activas y con su plasticidad intacta.


A ver qué depara abril.



domingo, 12 de abril de 2020

La Semana Santa vivida en replay

       


Ya toca a su fin esta atípica Semana Santa. Como odio hoy en día esa palabra: atípica. Todo es atípico ahora... ¿Podía todo esto haber sido atípicamente evitado? ¿Tiene sentido esta pregunta? Perdonen. Son divagaciones propias del día tropecientos de confinamiento.

No sé de qué me quejo porque he vivido esta Semana Santa a tope. He intentado ver todos los acontecimientos que he podido en diferido y en directo. Les aseguro que este año lo he disfrutado más que en toda mi vida. He sacado detalles de los que antes no me había percatado, he visto eventos que no había tenido la suerte de conocer. Vamos, que me he entregado por completo a la causa.

Empecé el Domingo de Ramos con la misa oficiada desde Roma. Después, la celebrada desde la Catedral de la Almudena en Madrid. Un pequeño descanso y a rememorar la procesión de La Borriquita y la de Los Estudiantes.

Esto solo fue un aperitivo.

El Jueves Santo comenzó mi particular non-stop:

Traslado del Cristo de Mena: No me conformé con ver la cutre transmisión en un canal público de TV en la que repusieron la del 2019, si no que en otra cadena me vi entero el traslado del 2018. Califico de cutre la primera porque en 2019 llovió en Málaga y el Cristo fue llevado por los legionarios apenas cinco minutos. Menos mal que en 2018 hizo un sol maravilloso y esa reposición mostró la ceremonia completa.

Misa desde el Vaticano: qué mal rollo ver a Francisco oficiando en una iglesia vacía. Los bancos que ocupan toda la basílica brillaban por su ausencia y apenas una docena de personas acompañaban al Santo Padre, guardando la distancia de seguridad.

Seguí haciendo zapping incansable y vi las repeticiones simultáneas de las procesiones del Divino Cautivo, María del Dulce Nombre, Jesús del Gran Poder, Macarena y Jesús el Pobre. Qué bonito y emocionante el encuentro de Jesús con su Madre en la puerta de la iglesia de San Pedro el Viejo. Y qué extraño se me hacía ver las calles atestadas de personas disfrutando de las procesiones. Qué ganas de volver a caminar por ellas (por las calles, no por las persona, entiéndase). Por último, tocó ver La Pasión de Elche

Y hablando de buenas gentes que no quieren dejar de celebrar esta peculiar Semana Santa, por favor, no me digan que nos les resultaron entrañables esos coches teledirigidos que se pasearon por la localidad de Lebrija (Sevilla) imitando los pasos que debían procesionar ese día:




Viernes Santo: he de confesar que ya no podía con mi alma la noche del Jueves y no fui capaz de empezar a ver la maravillosa Madrugá de Sevilla. No pasa nada. Cuando le levanté me enganché al final de la celebración y me lo pasé de lo lindo viendo las horas finales.

Por la tarde no podía dejar de ver los Santos Oficios en el Vaticano y por supuesto mi highlight de estos días: el Via Crucis. No se lo voy a negar, alguna lagrimita he soltado este año al verlo. No solo me llenó de congoja el ver esa Plaza de San Pedro vacía. La "temática" que había escogido este año el Papa era para echarse a llorar: desde que comenzó su papado, Francisco visita una cárcel cercana a Roma en Semana Santa. Pero esta vez debió echar mano de un dicho de otra religión por aquello de "si **** no va a la montaña, la montaña irá a ****" (perdonen los asteriscos, es por evitar "visitas" del algoritmo). Total, que en el Via Crucis las meditaciones de las estaciones las habían escrito convictos, víctimas de delitos y personal que trabaja con presos. Todos los testimonios ponían los pelos de punta. El cambio de recorrido por hacerse en la Plaza en lugar de en el Coliseo creo que estuvo bien resuelto, fue de una elegancia sobria. En cualquier caso, un Via Crucis más triste de lo que es ya de por sí.

Debe ser que aún todo esto me sabía a poco y después me enganché a la retransmisión de una Semana Santa en Valladolid de hace unos años.

Sábado Santo: Las fuerzas me iban fallando, pero había que hacer un último esfuerzo. Así que cargué mis venas de café y té para darlo todo viendo la Vigilia Pascual desde el Vaticano primero y la de la Catedral de Toledo después.

La falta de acontecimientos religiosos por la tarde me llevó a hacer una reflexión de la que les hago partícipes porque necesito respuestas: ¿por qué en Semana Santa se emiten títulos como "Los diez mandamientos", "Rey David", "Sodoma y Gomorra"...? ¡Si Jesús no aparece en ellos ni por asomo! ¡Por amor de Dios si han echado hasta los "Gremlins"! ¡Un clásico de Navidad! Intolerable.
(Otra divagación de confinamiento).

Y así nos hemos plantado a unos minutos del grand finale: la bendición Urbe et Orbi desde el Vaticano en el Domingo de Resurrección. Con ello finalizará esta Semana Santa 2020. No quiero finalizar este post sin expresar mi cariño y ánimo a todas las personas que se han quedado sin vivir en directo sus ritos y procesiones y dar las gracias a todas las personas que me han mandado mensajes, imágenes, noticias, enlaces... para que no me perdiera nada.

Con uno de estos enlaces recibidos quiero terminar mi relato por todo lo alto: el "Oh Jerusalem" interpretado por la Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo de la Buena Muerte de Zamora:




Bendiciones. 


domingo, 5 de abril de 2020

La Semana Santa sin Semana Santa (preparativos)



Bueno, bueno, bueno... Qué angustia recorrió mis venas cuando se aproximaba esta Semana Santa y vi que una por una caían las celebraciones relacionadas con ella. Definitivamente este año se anularon  todas las manifestaciones que congregaran a más de una persona. Adiós Semana Santa tal y como la conocía hasta ahora. ¿Qué me quedo sin ver a mis legionarios alzando el Cristo de la Buena Muerte? No way!

Qué congoja. Qué desasosiego. Pensar que no voy a gozar de mis horas y horas y horas de procesiones retransmitidas por la tele. Misas, bendiciones (buenas noches), documentales sobre las celebraciones en estas festividades en las distintas ciudades y pueblos de España y around the world. No podía parar de pensar en esos costaleros, hermanos mayores, mayordomos, cofrades, camareras, vestidores... de las cofradías. Todo el año esperando estas fechas y todas sus ilusiones al traste por un bicho que no podemos ver más que con un microscopio electrónico. Me pongo en su lugar y pienso en cómo me sentiría si se anulara la Navidad por el mismo motivo (por favor que se solucione esto antes porque si no... Es que no quiero ni pensarlo). Empatía y solidaridad total con todos ellos.

Lo sé, lo sé... Estas celebraciones son un sentimiento íntimo ligado a las creencias de cada persona. No hace falta sacar el palio de turno para sentir la muerte y resurrección de Cristo. Pero los ritos son una parte esencial de cualquier religión, digo yo, y hay mucha gente esperando estas fechas para venerar de forma especial a su Virgen o Cristo favorito.

Pero una luz de esperanza (como la de Triana) se atisbó en el horizonte cuando escuché que en una cadena pública iban a echar las procesiones ¡del 2018! ¡Bravo! ¡Eso es en lo que quiero que se empleen mis impuestos, sí señor! Como en 2019 llovió lo que no está escrito en casi todo el territorio patrio y no salió ni media procesión y la que salió dio una vuelta a la manzana y de nuevo a la iglesia, pues echan mano del año anterior que gracias a la benévola climatología quedó la cuestión más lucida.

Porque bien mirado... si las procesiones son las mismas y hacen siempre del mismo recorrido... Comprendo que para los implicados en su organización y desarrollo y para los devotos que desean ver el paso, o incluso cantarle, cada año es una emoción nueva pero para una espectadora aficionada como yo...

Pero... además de ser las procesiones enlatadas la luz al final del túnel, unos buenos amigos me recomendaron la solución definitiva a mis cuitas, el paño en el que enjuagar mis lágrimas, la epifanía de la realidad última, la plataforma total: Ni Netflix, ni Amazon, ni Movistar ni leches: Neflicofrades.

Esta maravillosa web es un servicio a la carta de vídeos cofrades. Magnífico el trabajo de recopilación realizado por sus creadores. Puedes acceder a las mejores escenas grabadas en Semana Santa desde 1992. Su esfuerzo lleva limpiar las cintas recopiladas y ofrecerlas en una calidad óptima. ¡Ojo! Que hasta puedes regalar suscripciones semestrales y anuales a través de sus tarjetas regalo. ¡Magnífico! ¡Familia y amigos, no digo nada, pero tomad nota para mi santo y cumpleaños! ¡Ya no hay esa odiosa excusa de "no sé qué regalarte"! ¿No me creen? Pues ahí les dejo el enlace: https://neflicofrades.es/inicio/.

En fin... que afronto el comienzo de la extrañísima Semana Santa 2020 con cierta ilusión de normalidad. Les dejo por ahora, voy a ver qué se han inventado o de qué han echado mano en la tele para retransmitir no sé el qué del Domingo de Ramos. ¡Qué emoción!

La semana que viene más.
No dejen de preparar torrijas y el potaje de turno.

sábado, 4 de abril de 2020

¡A la rica receta! Fideos de arroz con col y setas



¡Qué fácil y rico plato apto para veganos! En estos días en los que a todo el mundo (afortunadamente) le ha dado por ponerse a cocinar, esta receta es una buena forma de practicar y hacer un manjar que reconforta y alimenta. ¿Qué contiene y cómo se prepara? Veamos:

  • Ingredientes:
- Fideos de arroz
- Col
- Setas (al menos de tres tipos)
- Cebolla
- Ajo
- Vino tinto o jerez
- Salsa de soja
- Aceite de oliva virgen extra
- Semillas de sésamo (optativas)

  • Preparación:
- Picar el ajo y la cebolla y rehogar en un poco de aceite hasta que la cebolla esté transparente.
- Colocar los fideos en un recipiente y verter agua hirviendo hasta que los cubra. Esperar 10 minutos.
- Rehogar las setas.
- Cortar la col en juliana y añadir a las setas. Cocinar hasta que esté blanda.
- Una vez pasados los 10 minutos, escurrir los fideos y añadir al guiso.
- Añadir el vino (o el jerez) y la salsa de soja al gusto y cocinar revolviendo sin parar durante 5 minutos.
- Servir. Como sugerencia de presentación se pueden espolvorear por encima semillas de sésamo previamente tostadas en una sartén. Es un magnífico plus.


¡Buen apetito!


domingo, 15 de marzo de 2020

Dos hombres solos



En estos primeros días de confinamiento he echado mano de dos discos con un título y espíritu común: "A man alone" de Frank Sinatra y "Un hombre solo" de Julio Iglesias. ¿Qué tienen en común estos dos magníficos álbumes aparte del título? ¿"Quién" fue antes, el huevo o la gallina? Analicémoslo:

Ambos reflejan el estado de ánimo de los intérpretes cuando lo grabaron. Ricos, famosos, en lo alto de sus carreras, en un estado de madurez envidiable y sin embargo... Parafraseando a la gran Martirio: "No tenían ganas de ná... Estaban malos de acostarse".

Frank Sinatra acababa de divorciarse de Mia Farrow, estaba hartito de entretener a la gente y que nadie le entretuviera a él... Sufría el hastío de la gran estrella que un minuto está siendo aclamado por multitudes y al siguiente está más solo que la una en la habitación de un hotel, por mucha suite de lujo que sea. Julio también estaba depre casi por los mismos motivos (excepto que él no se había divorciado de la Farrow, claro). A su malestar creo que recordar que se unió que le habían hecho un cristo en la cara en una operación de estética que tuvo que arreglar con unas cuantas operaciones más.

¡Y esas portadas! Fiel reflejo de cómo se sentían. La de La Voz en penumbra, se le ve tan poco y mal como al Coronel Kurtz en la mítica escena final de "Apocalipsis now". Y nuestro Julio cabizbajo, tristón, como pasando de la cámara o que le importa todo tres narices.

Hasta ahí las similitudes. Vayamos ahora a las diferencias, que son lo que más me gusta:

"A Man Alone: The Words and Music of McKuen" (1969)


A ti lo que te hace falta es una noche
de farra con el Rat Pack

Ese es el título completo del álbum. Este trabajo se lo compuso enterito el gran olvidado de los crooners, el gran poeta estadounidense Rod Mckuen. Permítanme que les dé un apunte sobre este caballero: fue el que tradujo al inglés las letras de Jacques Brel y este hecho, sumado a un innegable talento para narrar las penas humanas, fue lo que decidió a Sinatra a pedirle que le escribiera las canciones de este trabajo.

En la parte técnica también se rodeó de los mejores: Don Costa en los arreglos y Sonny Burke (líder de una Big Band y colaborador habitual de Ella Fitzgerald por nombrar un ejemplo) en la producción. ¿Qué podía salir mal? Pues excepto el disco, todo. Fue mal recibido por crítica y público por triste, soso y bajoneras. ¡Qué falta de criterio y sensibilidad en el vulgo! ¡Fue echar flores a los cerdos! Por favor, juzguen por ustedes mismos. Escúchenlo. Destila buen gusto y estilo por todas partes. Venga, un ejemplito (ese Frankie en casa con su jersey "casual", su "cigar"... Seguro que olía a Varon Dandy y a escondidas se metió un copazo de Soberano):




¡Ay! Y no quiero dejar de comentar cómo comienza la canción homónima del disco, en contraste con lo que veremos después en el trabajo de Julio. "A man alone" empezaba así:

"En mí ves un hombre solo
atrapado por la rutina de estar por su cuenta
un hombre que escucha el temblor de los árboles 
con un melancólico alivio".

Poesía pura.


"Un hombre solo" (1987)

¿Julio solo? Raro, raro, raro

Casi dos décadas más tarde Julio estaba tan hasta las narices de su existencia como su amigo Frank. ¿A quién recurrió el gran Julito para expresar sus penas? Al grandísimo compositor Manuel Alejandro. El gaditano autor de maravillas como "Yo soy aquel", "Detenedla ya", "Dueño de nada", "Qué sabe nadie", "Soy rebelde", "En carne viva", "Como yo te amo", "Señora", "Se nos rompió el amor" o "A que no te vas" (empiezo a nombrar sus éxitos y es un no parar) se lució en un fantástico álbum hecho a medida del mito. El disco fue grabado entre Parquelagos (estudio de grabación sito en Galapagar, pueblo cercano a Madrid), Los Ángeles y Miami.

Muy al contrario que "A man alone" este trabajo fue un exitazo de crítica y ventas y hasta ganó un Grammy en 1988. "Mandahué" como diría el gran Alfonso Arús. Que nos gusta a los latinos ver cómo sufren los ricos y poderosos. 

Y ahora la parte que más me gusta. Si en la reseña anterior hemos visto a un Sinatra intimista, poético... en el comienzo de su disco, atención como empieza, y como se las gasta Julio, en el temazo que abre el suyo, "Lo mejor de tu vida":

"Fuiste mía
solo mía
mía mía
cuando tu piel era fresca
como la hierba mojada.

Fuiste mía
mía mía cuando tu boca y tus ojos
de juventud rebosaban".

Ummmmm bueno, son dos formas igual de válidas de afrontar la soledad ¿no?

Bromas aparte, no puedo dejar de destacar la canción que cierra "Un hombre solo": "El mar que llevo dentro". Una balada de apenas dos minutos en la que Manuel Alejandro se sale con una composición solo con voz y piano y una breve letra que describe la nostalgia a la perfección:

"Mis recuerdos van conmigo
cuando quiero y sin querer,
que no piensen que me olvido
de mi tierra alguna vez.

Y es el mar que llevo dentro,
aquel mar de mi niñez 
que hoy aún me está doliendo 
como duele lo que quieres 
y no lo puedes tener".

Así sí, Julio, así sí.

Por favor, gocen de este precioso tema, pañuelos en mano porque a poca sensibilidad que tengan se van a emocionar, en un "en vivo" con nuestra estrella más internacional y el gran Manuel Alejandro al piano:




Busquen y disfruten estos dos discazos. En tiempos de quedarse en casa acompañan mucho. Y cuando se pueda salir, también.

Por cierto, ¿cuál me gusta más? Empate técnico.



sábado, 7 de marzo de 2020

Favoritos febrero 2020





¡Y otro mes que ha caído! Nos hemos plantado en marzo y hay que hacer balance de lo que ha dado de sí el pasado febrero:

- Mejor libro:  "Follones, amoríos, sinrazones, enredos, trapicheos y otros tejemanejes del siglo XIX" David Botello (2019)

Qué regalo más majo de los Reyes ídem

¡Qué ganas tenía de leer este libro! Siento que tengo un déficit importante en mis conocimientos histórico-geográficos en general y esta obra me ha venido de perlas para empezar repasando la vida y milagros de la España del siglo XIX.

Con este explicativo título David Botello (ser polifacético: guionista, presentador, creador de contenidos... y  para mí sobre todo un extraordinario divulgador de Historia) con su estilo habitual, didáctico a la par que entretenidísimo, da un magnífico repaso a ese convulso siglo en España. 

Carlos III y Carlos IV, María Luisa y Godoy, Fernando VI, Pepe Botella, Riego, Sagasta y Cánovas, regentes varios... Personajes de la escena política del momento que plantaron las semillas de nuestra lamentable situación actual retratados con maestría junto con científicos y literatos de la talla de Francisco Javier Balmis, Emilia Pardo Bazán, Mariano José de Larra, Patricio de la Escosura, Gaudí o Isaac Peral.

Todos los acontecimientos acaecidos están enmarcados dentro del contexto de la situación política europea y no te pierdes en ningún momento, a diferencia de otros libros de historia en los que en la tercera página ya tienes que echar para atrás para enterarte de lo que estás leyendo. 

Lo que más me ha gustado del libro, además de la claridad de la exposición y la particular forma de relatar los hechos de Botello (¿"Larra el Jachondo"? ¿"Llega Mendizábal, desamorticéitor"?, ¿"El carpe diem de Emilia Pardo Bazán con Benito Pérez Galdós"?) es que no se limite a una simple enumeracion de fechas y acontecimientos históricos. El incluir información sobre arquitectos, ingenieros, escritores, pintores... da una visión global de la época, muy de agradecer dado que hay personajes que han sido relegados al olvido y que merecen esta referencia para reconocer su importancia en el desarrollo del país. 

¿Quién dijo que la historia era aburrida? Esta lectura debería ser obligatoria en las escuelas. Las nuevas generaciones deberían conocer el pasado para evitar repetir las barbaridades cometidas.

Si es que no aprendemos...


- Mejor película: "La Gaviota" Dir. Michael Mayer (2018)

Repartazo para pedazo de historia

Gozada de película. Adaptación fiel casi al 100% de la magnífica obra de teatro de Anton Chejov. Los diálogos han sido respetados como pocas veces en adaptaciones al cine. ¡Y ese reparto! Annette Bening recrea a la actriz-diva Irina Arkadina de manera impecable, Saoirse Ronan está totalmente creíble en el papel de la presuntamente inocente aspirante a actriz Nina Zarechnaya, Brian Dennehy vuelve a dar una lección de interpretación dando vida al hermano de la diva y Corey Stoll... qué voy a decir de él: está impecable, totalmente creíble y da una lección de interpretación en el papel del amante de Irina Arkadina, Boris Trigorin. Qué quieren, soy fan...

Una madre ególatra, un hermano hipocondríaco, un hijo pusilánime, una mosquita muerta que no es tal, un amante voluble, un maestro penurias y una damisela despechada son los protagonistas de esta trama decadente.

Véanla. No se arrepentirán. ¡Y lean la obra! Lo van a gozar si les gustan las historias intensas y pasionales.

No será la última vez que nombremos a Chejov en el día de hoy...

- Mejor canción: "Far" Coheed and Cambria

Una vez más Coheed and Cambria protagonistas de la sección musical de los favoritos.

Esta canción pertenece a su álbum "Year of the Black Rainbow" (2010). Una balada a medio tiempo, con una letra tremenda, como me gustan a mí, "copla style":

"Le doy la bienvenida a este dolor
que cae sobre mí.
¿Son tus ojos 
los que eligen no ver?

Todo lo que haría
si tan solo supieras que 
toda mi confianza 
fue puesta en ti..."

Venga, ¡a cantar!




- Mejor disco: "Penelope" Sarah Kirkland (2010)

Solo para paladares exquisitos

Rock de cámara, Art Rock... hasta clásica. Difícil catalogar este trabajo de la compositora Sara Kirkland. Esta maravilla de álbum está inspirado en "La Odisea" de Homero.

Con la ayuda de Ellen McLaughlin, creadora de las letras de las canciones, y la voz de Shara Worden (My Brightest Diamond), Kirkland concibió este trabajo como un "monodrama musico-teatral" con el siguiente argumento: un marido regresa a su hogar tras haberse marchado a la guerra 20 años atrás. Y vuelve con un grave daño cerebral. Ni él sabe quién es ni ella sabe en lo que se ha convertido su esposo. ¿Solución? La mujer empieza a leerle "La Odisea" con la que consigue recuperar la memoria de él y adentrarse en el trauma causado por la contienda. 

¿Dramático? Sí. ¿Merece la pena? No lo duden por un instante.
De muestra un botón:





- Personaje del mes: Antonio Amaya

No me vas a grabar más

Que estaba yo folclórica este mes pasado...

Qué descubrimiento. Antonio Amaya. Granadino criado en Jaén, artista de varietés en sus comienzos con Celia Gámez, coplero, amigo de Rafael Conde "El Titi", pionero de la escena gay en Sitges y primer varón español que posó en cueros para la revista Party. 

Le llamaban Colorines
Alcanzó la fama interpretando "Doce cascabeles" a las que siguieron "¡Ay, infanta Isabel!", "La reina Juana" y "Me gusta mi novia" (no creo) entre muchas otras.

Por favor gocen de esta aparición (nunca mejor dicho, véanlo y lo entenderán, minuto 0:56) del gran Antonio Amaya en el programa "La Copla" de Carlos Herrera. Él mismo nos explica lo de los "colorines": "¡¡¡Dónde hay coplas hay alegría!!!" ¡Qué picarón!




- Frase del mes: 

"Medvédenko: ¿A qué se debe que vista usted siempre de negro?
 Masha: Llevo luto por mi vida. Soy desgraciada."

Por favor no me digan que esta frase no es una auténtica definición de la filosofía de vida del personaje.

Si "Anna Karenina" tiene uno de los comienzos más memorables de la historia de la literatura, "La Gaviota" de Chejov no se queda atrás. Si se empieza un libro ya con esta frase, está claro meridiano que no estás ante una medianía insulsa que te va a dejar indiferente. Estoy convencida de que compartimos con el pueblo ruso cierta visión fatalista de la vida. Tal sentencia podía estar perfectamente en una obra de Lorca.

Insisto, léanla por favor si no lo han hecho ya.

- Mejor Experiencia: Exposición Clicks Playmobil

¡Los quiero todos!

¡Qué buen rato se pasó viendo esta exposición de estos encantadores muñequillos!

Recreaciones con miles, literalmente miles de Clicks, de la época victoriana, el lejano oeste, un centro comercial con todo lujo de detalles, la Guerra de la Independencia contra los franceses, Egipto, Roma, y una vitrina con una batalla mezcla de El Señor de los Anillos y Juego de Tronos. Además de otras representaciones más pequeñas pero igual de bien hechas del mundo de los piratas o la vida en una granja. Todos los visitantes nos quedamos admirados del trabajazo realizado para montar estas escenas.

Unas cuantas fotillos para ilustrar lo visto, en los que chicos y grandes disfrutamos a base de bien (gracias Patricia por el pedazo de reportaje fotográfico que te marcaste). Por cierto, un aliciente para fijarse más aún era que había un Click en ciertos escenarios que no pertenecía a la época. Como ejemplo...


¿Un egipcio en el Londres victoriano? ¿Lo encuentran?

¡Qué salao Goya!

Los hermanos romanos. No veo ningún baptisterio

¡Por Dios! ¿Cómo los
colocaron a todos?

¡Hasta los próximos favoritos!